..... Gracia y libertad.. .Advertencias de cardenales y obispos fieles....Explicaciones y desarrollos. .Enseñanzas pontificias.... ENCÍCLICAS.. ..Artículos....textos de Historia.....INDEX.
. . .
CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA Compendio 2005 ..aLa Sábana Santa de Turínt . El rostro de Jesús...Nueva datación del Nuevo Testamento según Robinson...Notas y noticias ..ORACIONES
.FÓRMULAS DE DOCTRINA CATÓLICA en el Compendio del Catecismo 2005...Artículos de la revista Cristiandad de Barcelona . Textos de santa Teresa de Lisieux... .Textos del padre Orlandis....Textos de Canals ...

Tratado de la gracia y el libre albedrío de san Bernardo

 

Las noticias contenidas en los servicios del Vatican Information Service pueden ser reproducidas parcial o totalmente, citando la fuente:
V.I.S. - Vatican Information Service.
www.vis.va Copyright © VIS - Vatican Information Service - 00120 Ciudad del Vaticano

TEXTOS Y CITAS

Actos de consagración y de reparación al Sagrado Corazón de Jesús vigentes en la Santa Iglesia Católica

«»

La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará (Is 42,3).

Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros (Rom 5,8 ).

El verdadero Israel, heredero del Israel bíblico, es la Iglesia

Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse (Lc 15,7).

"No es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños" (Mt 18,14).

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11,28-30).

Jesús afirma su segunda venida

Los judíos creían y esperaban la venida gloriosa del Mesías. San Pablo hace de esta fe y esperanza el nombre del cristianismo.

Hoy se rehúye en medios eclesiásticos y políticos y se manifiesta alergia a la segunda venida de Cristo y a sus efectos.

Pero el mismo Jesús afirma su segunda venida en el momento cumbre de la verdad plena, que no puede contradecir el tribunal y por la que es crucificado

El Sumo Sacerdote le preguntó de nuevo: «¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito
Y dijo Jesús: «Sí, yo soy, y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir entre las nubes del cielo».
(Mc 14,61-62; cf. Mt 26,63-64)

«Aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre; y entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria».
(Mt 24,30; cf. Mc 13,26)

«Como el relámpago sale por oriente y brilla hasta occidente, así será la venida del Hijo del hombre».
(Mt 24,27)

"Yo seguía contemplando en las visiones de la noche: Y he aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia.
A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás".
(Dn 7,13)

Estos efectos de la segunda venida a la vista de todos son: dejar en evidencia todo sistema basado en el ateísmo y en el agnosticismo, todo laicismo y hasta evidenciar la caducidad de la sana laicidad. Poner en marcha la cistianización, propiciada por la devoción a la Virgen María, madre de Dios y por la devoción y consagración al Corazón de Jesús, hasta culminar con la plenitud de su reinado, la civilización del amor.


Fuera de ti no hay un Dios que de todas las cosas cuide, a quien tengas que dar cuenta de la justicia de tus juicios (Sab 12,13)

Tú, dueño del poder, juzgas con moderación y nos gobiernas con mucha indulgencia, porque haces uso de tu poder cuando quieres.
Actuando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos una buena esperanza, pues concedes el arrepentimiento a los pecadores
(Sab 12,18-19).

"El alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa" (San Juan de la Cruz)

La homosexualidad salió de la lista de enfermedades mentales por presiones políticas

La consagración explicada por santo Tomás de Aquino, como enseña Pío XI en la Miserentissimus Redemptor (nº 5, nota 9):
«La pureza, pues, es necesaria para que nuestra mente se una a Dios. Porque la mente humana se mancha al alearse con las cosas inferiores, como se ensucia cualquier materia al mezclarse con otra más vil; por ejemplo, la plata con el plomo. Es preciso, según esto, que nuestra mente se separe de las cosas inferiores para que pueda unirse al ser supremo. De ahí el que sin pureza no haya unión posible de nuestra mente con Dios. Por eso se nos dice en la carta a los Heb 12,14: Procurad tener paz con todos y santidad de vida, sin la cual nadie podrá ver a Dios. También se exige firmeza para la unión de nuestra mente con Dios. Se une a El, en efecto, como a su último fin y a su primer principio, extremos que necesariamente están dotados de la máxima inmovilidad. Por eso dice el Apóstol en Rom 8,38-39: Estoy persuadido de que ni la muerte ni la vida me separarán del amor de Dios. Así, pues, se llama santidad a la aplicación que el hombre hace de su mente y de sus actos a Dios. No difiere, por tanto, de la religión en lo esencial, sino tan sólo con distinción de razón. Se le da, en efecto, el nombre de religión por servir a Dios como debe en lo que se refiere especialmente al culto divino, como en los sacrificios, oblaciones o cosas similares; y el de santidad, porque el hombre refiere a Dios, además de eso, las obras de las demás virtudes, o en cuanto que, mediante obras buenas, se dispone para el culto divino».
(Santo Tomás de Aquino, S. Th. II-II q.81, a.8c.).

Jacob dio las siguientes instrucciones a sus hijos:
«Cuando me reúna con los míos, enterradme con mis padres en la cueva del campo de Efrón, el hitita, la cueva del campo de Macpela frente a Mambré, en la tierra de Canaán, la que compró Abrahán a Efrón, el hitita, como sepulcro en propiedad. Allí enterraron a Abrahán y Sara, su mujer; allí enterraron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí enterré yo a Lía. El campo y la cueva fueron comprados a los hititas». (Gen 49,29-32)

José les respondió: «No temáis ¿soy yo acaso Dios?» (Gen 49,19)

El Señor deshace los planes de las naciones, 
frustra los proyectos de los pueblos; 
pero el plan del Señor subsiste por siempre, 
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
(Sal 32, 10-11)

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme, 
en los que esperan su misericordia, 
para librar sus vidas de la muerte 
y reanimarlos en tiempo de hambre.
(Sal 32,18-19)

Se decía que estaba fuera de sí (Mc 3,21).

“Nuestro Dios no es un Dios sentado, secuestrado en un cielo lejano, en vez de un Dios apasionado del hombre, tiernamente amante de seres de los que es incapaz de separarse. Los seres humanos somos hábiles rompiendo lazos y puentes. En cambio Él no. Si nuestro corazón se enfría, el suyo permanece incandescente. Nuestro Dios nos acompaña siempre, incluso aunque nos olvidemos de Él”.
“No habrá día de nuestra vida en la que no dejemos de ser una preocupación en el corazón de Dios. Él se preocupa de nosotros y camina con nosotros. ¿Y por qué hace eso? Simplemente porque nos ama. Dios seguramente cubrirá todas nuestras necesidades, no nos abandonará en el tiempo de la prueba y de la oscuridad” (Francisco, 26.04.2017, Audiencia General).
http://www.religionenlibertad.com/papa-confiesa-que-ancla-uno-sus-simbolos-56421.htm

"La misericordia de Dios no niega la justicia, porque Jesús cargó sobre sí las consecuencias de nuestro pecado junto con su castigo conveniente.
Él no negó el pecado, pero pagó por nosotros en la cruz. Y así, por la fe que nos une a la cruz de Cristo, quedamos libres de nuestros pecados; dejemos de lado cualquier clase de miedo y temor, porque eso no es propio de quien se siente amado (cf. 1 Jn 4,18)".
(Francisco en Fátima en el rosario de las antorchas el 12.05.2017).

«Ten cuidado y guárdate bien, no vayas a olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto, ni dejes que se aparten de tu corazón en todos los días de tu vida; enséñaselas, por el contrario, a tus hijos y a los hijos de tus hijos» (Dt 4,9).

Tenemos que pedir el Espíritu Santo; así lo enseña Jesús:

"Yo os digo: «Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá... El Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan»" (Lc 11, 9-13).

“A otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad; el glorioso San José tengo experiencia que socorre en todas. Sólo pido por amor a Dios que lo pruebe quien no me creyere y verá, por experiencia, cuán gran bien es recomendarse a ese glorioso Patriarca y tenerle devoción” (Santa Teresa de Jesús).

Jesús en una aparición a santa Teresa confirmó que cuando resucitó se apareció a su Madre, la Virgen María, como san Ignacio consideraba evidente por sentido común

"Trabajando con él me di cuenta de que Rahner y yo, a pesar de estar de acuerdo en muchos puntos y en múltiples aspiraciones, vivíamos desde el punto de vista teológico en dos planetas diferentes". (Ratzinger: Mi Vida.Recuerdos 1927-1977. Publicado en 1997, cuando era cardenal. El texto se refiere al año inicial, 1962-1963, del Concilio Vaticano II).
https://www.clublibertaddigital.com/ideas/tribuna/2017-05-11/alicia-delibes-neocomunismo-cristiano-la-extrana-renuncia-del-papa-benedicto-82168/

"Los discípulos le abandonaron todos y huyeron" (Mt 26,56).

"Nunca pude separar la devoción al Corazón de Jesús de la devoción al Santísimo Sacramento y nunca seré capaz de explicar cómo y cuánto el Sagrado Corazón de Jesús se dignó favorecerme en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía".
"Empecé a entender que sin espíritu de sacrificio el amor al Corazón de Jesús es sólo una ilusión" (1879).
(Beata María del Divino Corazón de Jesús Droste zu Vischering, 1863-1899).

La Ascensión del Señor (Jesús entra por Sí mismo en el Cielo):
«El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo » (Hch 1,11).

"Aunque se cierra la Puerta santa, permanece siempre abierta de par en par para nosotros la verdadera puerta de la misericordia, que es el Corazón de Cristo. Del costado traspasado del Resucitado brota hasta el fin de los tiempos la misericordia, la consolación y la esperanza”
(Francisco: Homilía de la misa de clausura del Año Santo de la Misericordia en la Solemnidad de Cristo Rey, 20.11.2016).

En los últimos 50 años el Magisterio ha ido afinando su llamada a la evangelización. Desde una “hermenéutica de la continuidad, en la línea de lo continuamente enseñado por la iglesia”, se ha ido diferenciando lo que es evangelización de lo que es catequesis y los Papas han ido adoptando un lenguaje más “personalista”, hablan ya de suscitar la “relación personal” con Cristo o de asumir “personalmente” la fe…

Por ejemplo, Juan Pablo II decía “solo con una relación personal con Jesús puede una evangelización eficaz desarrollarse” (en 1992 en L’Osservatore Romano). Y en 1993 decía: “Muchas veces los católicos no han tenido posibilidad de experimentar a Cristo personalmente, no como un paradigma o valor, sino como Señor Viviente”. Y Benedicto XVI afirmaba en una audiencia en septiembre de 2008: “Solo en esta relación personal con Cristo, solo en este encuentro con el resucitado, nos hacemos cristianos de verdad” (James Mallon, párroco de Saint Benedict en Halifax, en Barcelona en marzo de 2017; Rel, 16.03.2017;
http://www.religionenlibertad.com/padre-mallon-barcelona-ofrece-receta-que-aviva-las-55508.htm).  

«Los partidos políticos mayoritarios se han constituido en verdaderas “estructuras de pecado” (Cf. San Juan Pablo II, Encíclicas Sollicitudo rei socialis, 36-40 y Evangelium vitae, 24)».
(
Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares, Nota del 24 de septiembre de 2014 sobre el aborto: «Llamar a las cosas por su nombre. Un verdadero reto para los católicos, nº 3»).

«Se debe aclarar que no es justificable moralmente la postura de los católicos que han colaborado con el Partido Popular en la promoción de la reforma de la ley del aborto a la que ahora se renuncia. La Encíclica Evangelium vitae del Papa San Juan Pablo II no prevé la posibilidad de colaboración formal con el mal (ni mayor ni menor); no hay que confundir colaborar formalmente con el mal (ni siquiera el menor) con permitir --si se dan las condiciones morales precisas-- el mal menor. Dicha Encíclica (n. 73) lo que afirma es: «un problema concreto de conciencia podría darse en los casos en que un voto parlamentario resultase determinante para favorecer una ley más restrictiva, es decir, dirigida a restringir el número de abortos autorizados, como alternativa a otra ley más permisiva ya en vigor o en fase de votación. […] En el caso expuesto, cuando no sea posible evitar o abrogar completamente una ley abortista, un parlamentario, cuya absoluta oposición personal al aborto sea clara y notoria a todos, puede lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos en el ámbito de la cultura y de la moralidad pública. En efecto, obrando de este modo no se presta una colaboración ilícita a una ley injusta; antes bien se realiza un intento legítimo y obligado de limitar sus aspectos inicuos».
(
Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares, Nota del 24 de septiembre de 2014 sobre el aborto: «Llamar a las cosas por su nombre. Un verdadero reto para los católicos, nº 5»).

Debemos ir haciendo todo, sólo y aquello que el Señor quiere hacer en nosotros y con nosotros. Y no otra cosa, por buena que sea. «En Dios vivimos, nos movemos y existimos» (Hch 17,28). «Sin mí no podéis hacer nada» (Jn 15,5). «Es Dios el que obra en nosotros el querer y el obrar según su beneplácito» (Flp 2,13). «No debe el hombre tomarse nada –dice el Bautista–, si no le fuere dado del cielo» (Jn 3,27: frase formidable, significativamente silenciada o ignorada). El hombre ha de hacer siempre la voluntad concreta de Dios providente: no más, no menos, no otra cosa.
(Iraburu,
http://infocatolica.com/blog/reforma.php/1706281034-440-prisa-mala-y-prisa-buena ).

«¿Con qué cara (qua fronte) sostienen algunos que antes de abrazar los consejos de Cristo debe preceder una larga deliberación? Injuria a Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría de Dios, quien habiendo oído su consejo, aún piensa que deber recurrir a consejo de hombre mortal. Si cuando oímos la voz del Creador sensiblemente proferida, debemos obedecer sin demora, con cuánta más razón no debe resistirse nadie a la locución interior, con la que el Espíritu Santo inspira la mente. Definitivamente, se la debe obedecer sin lugar a dudas».
(Santo Tomás de Aquino: Contra doctrinam retrahentium a religionis ingressu ,cp.9: Contra aquellos que retraen del ingreso en un instituto religioso.
Citado por Iraburu,
http://infocatolica.com/blog/reforma.php/1706281034-440-prisa-mala-y-prisa-buena ).

Doctrina de la Iglesia sobre la inadmisión a la comunión de los divorciados vueltos a casar
(Recopilación de la Conferencia Episcopal Española
http://www.conferenciaepiscopal.es/textos-importantes-sobre-la-cuestion-de-los-fieles-divorciados-y-vueltos-a-casar/ )

Papa san Juan Pablo II

Papa Benedicto XVI

Congregación para la Doctrina de la Fe

Pontificio Consejo para los Textos Legislativos

Sínodo de los Obispos 2012

Artículo S.E. Mons. Gerhard L. Müller

Escándalo es toda acción que mueve a los otros hacia el mal (Cfr. http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/intrptxt/documents/rc_pc_intrptxt_doc_20000706_declaration_sp.html )

---------------------------------

http://www.apostoladodelaoracion.com/libros

Evolución histórica de la devoción al Corazón de Jesús en España   Manuel Revuelta González S.J.   PO011 


Historia del Apostolado de la Oración   John L. Vessels S.J.   PO004 


Los Evangelios ante la Historia   Juan Manuel Igartua S.J.   FC005 


Me escribió en su Corazón (Vida del Ven. Bernardo de Hoyos)   Máximo Pérez, S.J.   FC001 


-----------------------------------

-------------------------------

Microfeminismo en una traducción de la Biblia:

Sobre la nueva traducción de la Biblia de la Conferencia Episcopal, donde dice: «En los días de Noé, antes del diluvio, los hombres se casaban y las mujeres tomaban esposo» (Mateo 24, 37). 

Lo que pone en realidad en el texto griego es «las mujeres eran dadas en matrimonio», mientras que los hombres «se casaban». Díaz Rodelas, el director de la traducción, dijo en La Razón que traducen «tomar esposo» a instancias de una teóloga, aunque esta opción «políticamente correcta» se aleje del texto original.

(Fuente: José Ángel Antonio, Comentario el 18/05/2017 a las 9:35 AM en http://infocatolica.com/blog/duropedernal.php/1705170516-microfeminismos-eclesiales )

---------------------------------

Epístola Moral a Fabio de Andrés Fernández de Andrada (Sevilla 1575 - México 1648)

A las ruinas de Itálica de Rodrigo Caro (Utrera, Sevilla, 1573 - † Sevilla, 10 de agosto de 1647)

Napoleón: "Se indignaron con la afrenta y se sublevaron ante nuestra fuerza corriendo a las armas. Los españoles en masa se condujeron como un hombre de honor"
(
https://es.wikiquote.org/wiki/Napole%C3%B3n_Bonaparte#cite_note-4 ).

----------------------------------

"Si acaso los llamados filósofos han dicho alguna verdad en armonía con nuestra fe, debemos reivindicarla de ellos para nuestro uso como de injustos poseedores" (San Agustín: II De doctrina Christi, C. 40, ML 34,63. Citado por Santo Tomás de Aquino en Summa Theologiae, I, 84, 5 in c.)

----------------------------

“Más hay que estar a la autoridad de la Iglesia que a la de Agustín, Jerónimo, o cualquier otro Doctor” (Santo Tomás).

“Ni siquiera del más santo e insigne Doctor se ha valido nunca la Iglesia como de fuente originaria de verdad“.
Los varios sistemas doctrinales que la Iglesia permite enseñar no constituyen la puerta para entrar en la Iglesia. Es la Iglesia misma esta puerta“.
(Pío XII: Alocución de 17 de octubre de 1953 a los profesores de la Universidad Gregoriana, AAS nº 45, 1953, p. 685).

---------------------------------------

El 1.10.2016, el Papa pide a los católicos en Georgia «recibir la herencia para conservarla, hacerla crecer y darla»

Encuentro en la tarde del primer sábado de octubre del Papa 1.10.2016

(RV), domingo, 2/10/16

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=27487

Un encuentro emotivo y familiar fue el vivido ayer sábado entre el Papa y los sacerdotes, religiosas, religiosos, seminaristas y miembros laicos de la Iglesia católica latina de Georgia en la iglesia de la Asunción de Tiflis

El Santo Padre les dedicó un discurso improvisado

Firmes en la fe significa capacidad de recibir de los otros la fe, conservarla y transmitirla. Firmes en la fe significa no olvidar lo que hemos aprendido, más aún, hacerlo crecer y darlo a nuestros hijos. Por eso en Cracovia he dado como misión especial a los jóvenes el hablar con los abuelos. Son los abuelos los que nos han transmitido la fe. Y vosotros, que trabajáis con los jóvenes, debéis enseñarles a escuchar a los abuelos, a hablar con ellos, para recibir el agua fresca de la fe, elaborarla en el presente, hacerla crecer –no esconderla en un cajón, no–, elaborarla, hacerla crecer y transmitirla a nuestro hijos.

El apóstol Pablo, hablando a su discípulo predilecto, Timoteo, le decía en la Segunda Carta que conservara firme la fe que había recibido de su madre y de su abuela. Este es el camino que nosotros debemos seguir, y esto nos hará madurar mucho. Recibir la herencia, hacerla germinar y darla. Una fe sin las raíces de la madre y la abuela no crece. Y una fe que se me ha dado, y que yo no doy a los otros, a los más pequeños, a mis «hijos», tampoco crece.


LA TRADICIÓN Y EL TRADICIONALISMO.....


--------------------------------------

"Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración..." (San Pío de Pietrelcina)

¿Qué es más fácil,
decir: esto es mi cuerpo, éste es el cáliz de mi sangre;
o decir: esto es mi cuerpo que será entregado por vosotros, y entregarlo;
y decir: éste es el caliz de mi sangre que será derramada por vosotros para el perdón de los pecados, y derramarla?

«Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío» (Lc 22,19).
«Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros» (Lc 22,20).
«Ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados» (Mt 26,28).

¿Qué es más fácil decir al paralítico: "tus pecados te son perdonados" o decirle: "levántate, coge la camilla y echa a andar"? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados - dice al paralítico -:
«Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa».
Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:
«Nunca hemos visto una cosa igual» (Mc 2,9-12).

«Si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!» (Lc 11,13).

El Anticristo, persona moral

"Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia" (CEC 676).
En vez de que la lleve a cabo Jesucristo implantando Él su reinado en la tierra, suplantándole

«Ya habita en este mundo el “hijo de la perdición” de quien habla el Apóstol (2Tes 2,3)» (San Pío X, E supremi apostolatus cathedra, 1903).


 

«Es poco que seas mi siervo para restablecer las tribus de Jacob y traer de vuelta a los supervivientes de Israel. Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra» (Is 49,6).

«Todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío» (Lc 14,33).

«Si tu hermano te ofende, repréndele, y si se arrepiente, perdónale; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: "Me arrepiento", le perdonarás» (Lc 17,3-4).

"La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros” (Rm 5,8).

Él nos amó primero” (1Jn 4,19).

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y nos envió a su Hijo” (1Jn 4,10).

“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15,33).

"La Ley y los profetas llegan hasta Juan; desde ahí comienza a anunciarse la Buena Nueva del Reino de Dios, y todos se esfuerzan con violencia por entrar en él" (Lc 16,16).

Y temerán las naciones el nombre de Yahveh, y todos los reyes de la tierra tu gloria; cuando Yahveh reconstruya a Sión, y aparezca en su gloria, volverá su rostro a la oración del despojado, su oración no despreciará. Se escribirá esto para la edad futura, y en pueblo renovado alabará a Yahveh: que se ha inclinado Yahveh desde su altura santa, desde los cielos ha mirado a la tierra, para oír el suspiro del cautivo, para librar a los hijos de la muerte. Para pregonar en Sión el nombre de Yahveh, y su alabanza en Jerusalén, cuando a una se congreguen los pueblos, y los reinos para servir a Yahveh. (Sal 102,16-23).

También de entre ellos escogeré sacerdotes y levitas - dice el Señor - (Is 66,21)

¿Por qué habríais de morir, casa de Israel? Yo no me complazco en la muerte de nadie, sea quien fuere, oráculo del Señor Yahveh. Convertíos y vivid. (Ez 18,32).

Todos sois uno en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo, sois descendencia de Abrahán y herederos según la promesa (Gal 3,29).

El Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal (Sal 1,6).

«En el caso de que amenazare un peligro para la fe, los superiores deberían ser reprendidos incluso públicamente por sus súbditos. Por eso San Pablo, siendo súbdito de San Pedro, le reprendió en público a causa del peligro inminente de escándalo en la fe. Y como dice la Glosa de San Agustín: Pedro mismo dio a los mayores ejemplo de que, en el caso de apartarse del camino recto, no desdeñen verse corregidos hasta por los inferiores». (Santo Tomás de Aquino: Summa theol., II-II, 33, 4c).

San Hilario de Poitiers:
«Vosotros [los obispos de la Galia] que aún permanecéis conmigo, fieles en Jesucristo, no os rendisteis al veros amenazados por el surgimiento de la herejía, y ahora, al enfrentaros a dicho surgimiento habéis desatado su violencia. Sí, hermanos, vosotros habéis triunfado, para alegría inmensa de quienes comparten vuestra fe: y vuestra constancia inquebrantable obtuvo la doble gloria de mantener la conciencia pura y dar un ejemplo de gran autoridad». (Hil. De Syn., 3).
«Vuestra fe invencible [de los obispos de la Galia] mantiene la distinción honorable del valor consciente y, contentos en rechazar una acción astuta, vaga, o dubitativa, permanece segura en Jesucristo, preservando la profesión de vuestra libertad. Debido a que todos nosotros sufrimos un dolor profundo y lamentable por las acciones de los malvados contra Dios, sólo dentro de nuestros límites se encontrará la comunión en Jesucristo, desde el tiempo que la Iglesia comenzó a verse agobiada por disturbios tales como la expatriación de obispos, la destitución de sacerdotes, la intimidación del pueblo, la amenaza de la fe, y la determinación del significado de la doctrina de Cristo por voluntad y poder humanos. Vuestra decidida fe no pretende ser ignorante de estos hechos o profesar que puede tolerarlos, percibiendo que por el acto de consentirlos hipócritamente traería hacia sí el juicio de la conciencia» (Hil. De Syn., 4).
«He dicho lo que yo mismo creo, consciente de que era mi deber como soldado al servicio de la Iglesia, según la enseñanza del Evangelio, el enviaros por estas letras la voz del oficio que sostengo en Jesucristo. Os corresponde a vosotros discutir, proveer y actuar, que podáis guardar con corazones celosos la fidelidad inviolable que mantenéis, y que continuéis sosteniendo lo que hoy sostenéis» (Hil. De Syn., 92).

San Gregorio Nacianceno:
«Ciertamente los pastores actuaron como unos insensatos, porque salvo un número muy reducido, que fue despreciado por su insignificancia o que resistió por su virtud, y que había de quedar como una semilla o una raíz de donde renacería de nuevo Israel bajo el influjo del Espíritu Santo, todos cedieron a las circunstancias, con la única diferencia de que unos sucumbieron más pronto y otros más tarde; unos estuvieron en primera línea de los campeones y jefes de la impiedad, otros se unieron a las filas de los soldados en batalla, vencidos por el miedo, por el interés, por el halago o, lo que es más inexcusable, por su propia ignorancia» (Orat. 21, 24).

Mons. Athanasius Schneider, obispo auxiliar de la archidiócesis de Santa María en Astana (Kazajstán), 25.11.1016:
Cuando en el año 357 el papa Liberio firmó una de las denominadas fórmulas de Sirmium en la que descartaba deliberadamente la expresión dogmáticamente definida de «homoousios» y excomulgó a San Atanasio para tener paz y armonía con los obispos arrianos y semi-arrianos del este, algunos fieles católicos y obispos, especialmente san Hilario de Poitiers, se escandalizaron profundamente. San Hilario transmitió la carta que el papa Liberio escribió a los obispos orientales, anunciando la aceptación de la fórmula de Sirmium y la excomunión de san Atanasio. Con gran dolor y consternación, san Hilario agregó a la carta, en una especie de desesperación, la frase: «Anathema tibi a me dictum, praevaricator Liberi» (Yo te digo anatema, prevaricador Liberio), cf. Denzinger-Schönmetzer, n. 141. El papa Liberio quería paz y armonía a toda costa, incluso a expensas de la verdad divina. En su carta a los obispos heterodoxos latinos Ursace, Valence, y Germinius anunciándoles las decisiones mencionadas arriba, escribió que prefería paz y armonía antes que el martirio (cf. cf. Denzinger-Schönmetzer, n. 142).

«En qué contraste dramático yacía el comportamiento del papa Liberio frente a la siguiente convicción de san Hilario de Poitiers: «No conseguimos paz a expensas de la verdad, haciendo concesiones para adquirir la reputación de tolerantes. Conseguimos la paz luchando legítimamente según las reglas del Espíritu Santo. Hay un peligro en aliarse secretamente con el descreimiento que lleva el hermoso nombre de la paz.» (Hil. Ad Const., 2, 6, 2).

El beato John Henry Newman habló sobre estos lamentables e inusuales hechos con la siguiente afirmación sabia y equilibrada: «Si bien es históricamente cierto, no es de ninguna manera doctrinalmente falso que un Papa, como doctor privado, y mucho más los obispos, cuando no enseñan formalmente, pueden errar, tal como vemos que erraron en el siglo cuarto. El papa Liberio podía firmar la fórmula Eusebia en Sirmium, y la misa de los obispos en Ariminum u otro lugar, y a pesar de ese error seguir siendo infalible en sus decisiones ex cathedra.» (The Arians of the Fourth Century, London, 1876, p. 465).

"Hineni, hineni, / I’m ready, my Lord" ["Aquí estoy, aquí estoy, / estoy listo, mi Señor"].
(Leonard Cohen cantó esto en octubre de 2016;
aunque después dijo que pensaba vivir hasta los 120 años. Pero falleció el 11.11.2016 a los 82).

"No hacer caso de cosa que no sea para llegarnos más a Dios". (Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida, cap. 4º, 3)

--------------------------

 

Gálatas 5, 19-21: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, desenfrenos, y cosas semejantes a estas; de las cuales os denuncio, como también ya os denuncié, que los que hacen tales cosas, no heredarán el reino de Dios”.

1 Corintios 6, 9-11: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos de vosotros; mas ya sois lavados, ya sois santificados, ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios”.

Efesios 5, 5-8: “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor: Andad como hijos de luz”.

Romanos 1, 28-32: “Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, Él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer. Se han llenado de toda clase de maldad, perversidad, avaricia y depravación. Están repletos de envidia, homicidios, disensiones, engaño y malicia. Son chismosos, enemigos de Dios, insolentes, soberbios y arrogantes; se ingenian maldades; se rebelan contra sus padres; son insensatos, desleales, insensibles, despiadados. Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no solo siguen practicándolas, sino que incluso aprueban a quienes las practican”.

-------------------------------

incendio de Roma (19 de julio del 64)

suicidio de Nerón (9 de junio del 68).

1 Clemente 5,6s afirma que, después de haber predicado tanto en el este como en el oeste, Pablo alcanzó el ‘extremo oeste’. (John A. T. Robinson, Redating the New TestamentWipf and Stock Publishers, Eugene-Oregon, 2000 (369 páginas); publicado originalmente por SCM Press, 1976. El libro está disponible en línea en: www.preteristarchive.com/Books/1976_robinson_redating-testament.html, p. 142). 

------------------------------------------

---------------------------------------

http://infocatolica.com/blog/razones.php/1704101209-iun-nuevo-argumento-para-la-d

Daniel Iglesias Grèzes InfoCatólica 10.04.2017

el término “cristiano” apareció por primera vez en Antioquía en torno al año 42. Hechos 11,26: “y en cuanto [Bernabé] lo encontró [a Saulo], lo llevó a Antioquía. Estuvieron juntos durante un año entero en la Iglesia y adoctrinaron a una gran muchedumbre. En Antioquía fue donde, por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de «cristianos» (???st?a????)”.

en todo el NT el término “cristiano” (en el texto original griego) aparece sólo tres veces. Además de Hechos 11,26, se trata de los siguientes versículos:

Hechos 26,28: “Agripa contestó a Pablo: «Por poco, con tus argumentos, haces de mí un cristiano» (???st?a???)”. Aquí quien usa el término “cristiano” es Herodes Agripa II, Rey de Judea. El discurso de Pablo ante Agripa debe de haber sucedido en torno al año 60.

1 Pedro 4,16: “pero si es por cristiano (???st?a???), que no se avergüence, que glorifique a Dios por llevar este nombre.”

en el texto original griego de la Doctrina de los Doce Apóstoles o Didaché, aparece la palabra “cristiano”: “Mas si no tiene oficio, proveed conforme a vuestra prudencia, de modo que no viva entre vosotros ningún cristiano (???st?a???) ocioso.” (Didaché 12,4; en Daniel Ruiz Bueno, Padres Apostólicos, Edición bilingüe completa, Quinta edición, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 1985, p. 90).

En las siete breves Cartas de San Ignacio de Antioquía (del año 105-110 aproximadamente), el término “cristiano” aparece cinco veces.

la Carta a Diogneto, muy probablemente sea del siglo II. usa muchas veces el término “cristianos”.

la palabra “católico”. No aparece nunca en el NT, pero San Ignacio de Antioquía la usa en una de sus cartas para designar a la Iglesia universal. Seguramente San Ignacio no inventó la palabra ni la acepción, así que podemos asumir que existía desde el año 100, por lo menos.

Hacia el año 112 DC, Plinio el Joven, legado imperial en las provincias de Bitinia y del Ponto (situadas en la actual Turquía) escribió una carta al emperador Trajano para preguntarle qué debía hacer con los cristianos, a muchos de los cuales había mandado ejecutar. En esa carta menciona tres veces a Cristo a propósito de los cristianos. En la tercera oportunidad dice que los cristianos “afirmaban que toda su culpa y error consistía en reunirse en un día fijo antes del alba y cantar a coros alternativos un himno a Cristo como a un dios”. En esa carta, más bien breve, Plinio usa ocho veces el término “cristiano”, y se da a entender que ya entonces los cristianos se identificaban a sí mismos con ese nombre (lo que queda confirmado por las Cartas de San Ignacio de Antioquía).

Los Anales del historiador romano Tácito, publicados en el año 116 DC, se refieren a los cristianos en el Libro 15, pasaje 44, diciendo (en el contexto de la persecución de Nerón a los cristianos): “vulgus Christianos appellabat” (“a los que el vulgo llamaba cristianos”). Este uso del término “cristianos” por parte de Tácito es muy consistente con mi tesis, porque seguramente refleja el uso de ese término por el “vulgo” de Roma hacia el año 64.

Hacia el año 120, el historiador romano Suetonio escribió una obra llamada Sobre la vida de los Césares. En el libro dedicado al emperador Claudio (41-54), Suetonio escribe que Claudio “expulsó de Roma a los judíos, que provocaban alborotos continuamente a instigación de Cresto”. La expulsión de los judíos de Roma por orden de Claudio se menciona también en Hechos de los Apóstoles 18,2. Cristo era un nombre nuevo para los romanos y Cresto era un nombre más o menos común. De ahí la confusión entre Cristo y Cresto y entre “cristianos” y “crestianos”.

las obras de Robinson, Carmignac, Tresmontant, O’Callaghan y Thiede) sustentan una datación temprana del NT, acorde con las más antiguas tradiciones eclesiales.

Hay dataciones absolutas de varios papiros del NT. Y los papiros P64, P67, 7Q4 y 7Q5, según esas dataciones, son del siglo I. 7Q4 y 7Q5 son papiros de Qumrán con textos del NT (7Q4 = 1 Timoteo 3,16-4,3; 7Q5 = Marcos 6,52-53). Para profundizar al respecto, recomiendo: Carsten Peter Thiede - Matthew d’Ancona, The Jesus Papyrus. The Most Sensational Evidence on the Origin of the Gospels Since the Discovery of the Dead Sea Scrolls, Galilee Doubleday, New York-London-Toronto-Sydney-Auckland, 2011. La identificación de 7Q4 y 7Q5 con textos del NT es un trabajo riguroso reconocido por excelentes papirólogos y rechazado por exégetas en razón de prejuicios ideológicos. La identificación de papiros tan o más pequeños que ésos (y con errores similares) es algo habitual en papirología. Si no se refiriera a textos del NT, nadie habría cuestionado esta identificación, porque la probabilidad de encontrar otros textos que concuerden con esos papiros es bajísima. La datación absoluta de esos papiros es algo muy simple. Las cuevas de Qumrán fueron cerradas en el año 68 DC. Por lo tanto 7Q4 y 7Q5 son anteriores al 68.

Daniel Iglesias Grèzes

---------------------------------

-------------------------------------------

http://www.abc.es/sociedad/20140417/abci-testimonios-cristianos-existencia-jesus-201403101319.html

http://www.religionenlibertad.com/jesus-llamado-mesias-historiadores-antiguos-paganos-acreditan-asi--56244.htm

Flavio Josefo

“En aquel tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, (si es lícito llamarlo hombre); porque fue autor de hechos asombrosos, maestro de gente que recibe con gusto la verdad. Y atrajo a muchos judíos y a muchos de origen griego. (Él era el Mesías) Y cuando Pilato, a causa de una acusación hecha por los principales de entre nosotros lo condenó a la cruz, los que antes le habían amado, no dejaron de hacerlo. (Porque él se les apareció al tercer día de nuevo vivo: los profestas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él) Y hasta este mismo día la tribu de los cristianos, llamados así a causa de él, no ha desaparecido” (Flavio Josefo: Testimonium flavianum en Antigüedades judías (91-94) ).

Entre paréntesis aparecen los fragmentos que los expertos debaten si pudieron ser o no añadidos posteriormente.

En otra parte de su obra, Josefo explica el martirio de Santiago haciendo referencia a

“Jesús, que es llamado Mesías”

Tácito (56-118 d.C.)

Tácito (56-118 d.C.), Anales, habla del incendio de Roma en el año 64 en tiempos del emperador Nerón e informa de las sospechas existentes acerca de que había sido el propio Nerón el que habría ordenado prender fuego a la ciudad y recoge cómo

“para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a las torturas más refinadas a aquellos a los que el vulgo llamaba ‘crestianos’, [un grupo] odiado por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio Pilato.  Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo, no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se cultivan fervientemente prácticas horrendas y vergonzosas de todas clases y de todas partes del mundo”.

Plinio el Joven (112 d.C) siendo procónsul en Bitinia escribió una carta al emperador Trajano, que se conserva en la actualidad, para preguntarle que debía hacer con los cristianos. 

“Decidí dejar marcharse a los que negasen haber sido cristianos, cuando repitieron conmigo una fórmula invocando a los dioses e hicieron la ofrenda de vino e incienso a tu imagen, que a este efecto y por orden mía había sido traída al tribunal junto con las imágenes de los dioses, y cuando renegaron de Cristo, (Christo male dicere). Otras gentes cuyos nombres me fueron comunicados por delatores dijeron primero que eran cristianos y luego lo negaron. Dijeron que habían dejado de ser cristianos dos o tres años antes, y algunos más de veinte. Todos ellos adoraron tu imagen y las imágenes de los dioses lo mismo que los otros y renegaron de Cristo. Mantenían que la sustancia de su culpa consistía sólo en lo siguiente: haberse reunido regularmente antes de la aurora en un día determinado y haber cantado antifonalmente un himno a Cristo como a un dios, (Carmenque Christo quasi deo dicere secum invicem). Hacían voto también no de crímenes, sino de guardarse del robo, la violencia y el adulterio, de no romper ninguna promesa, y de no retener un depósito cuando se lo reclamen”.

Trajano le contestó a Plinio diciéndole que no buscara a los cristianos pero cuando se les acusara debían ser castigados a no ser que se retractaran.

Suetonio (70 -140), en su libro Sobre la vida de los césares, dice a propósito de la expulsión de los judíos de Roma ordenada por el emperador Claudio, que

“andaban siempre organizando tumultos por instigación de un tal Chrestus”.

Los Hechos de los Apóstoles traen el dato de la expulsión de los judíos de Roma al dar cuenta de que Aquila y Priscila “acababan de llegar (a Corinto) desde Italia por haber decretado Claudio que todos los judíos saliesen de Roma”.

El escritor griego Luciano de Samosata escribió en el año 165 una sátira sobre los cristianos en su obra La muerte de Peregrino.

Consideraron a Peregrino un dios, un legislador y le escogieron como patrón…, sólo inferior al hombre de Palestina que fue crucificado por haber introducido esta nueva religión en la vida de los hombres (...) Su primer legislador les convenció de que eran inmortales y que serían todos hermanos si negaban los dioses griegos y daban culto a aquel sofista crucificado, viviendo según sus leyes”, escribía el griego.

--------------------------

Yo, a cuantos amo, reprendo y corrijo (Ap 3,20).

Al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, lloró sobre ella, mientras decía: -«¡Si reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos. Pues vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco de todos lados, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el momento de mi venida» (Lc 19,1-4).

Vendrán todas las naciones y se postrarán ante ti (Ap 15,4)

"No queremos que este llegue a reinar sobre nosotros" (Lc 19,13).

El Señor... ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad (Sal 95,13).

El Señor... llega para regir la tierra. Regirá el orbe con justicia y los pueblos con rectitud (Sal 97,9).

Había también por encima de él un letrero: «Éste es el rey de los judíos» (Lc 23, 38).

Revelación de Jesucristo, que Dios le encargó mostrar a sus siervos acerca de lo que tiene que suceder pronto... Bienaventurado el que lee, y los que escuchan las palabras de esta profecía, y guardan lo que en ella está escrito.
(Ap 1, 1-4)

«Es preciso que profetices de nuevo sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reinos» (Ap 10,11).

Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles (Lc 21, 25).


21 de diciembre, san Miqueas, profeta

«¡No babeéis - babean ellos - que no babeen de esa manera! ¡El oprobio no nos alcanzará! ¿Es acaso maldita la casa de Jacob? ¿Se ha cortado el soplo de Yahveh? ¿Es ése su proceder? ¿Es que no favorecen sus palabras a su pueblo Israel?» Sois vosotros los que contra mi pueblo como enemigos os alzáis. Al irreprochable le arrancáis el manto; al que pasa confiado le infligís los desastres de la guerra. A las mujeres de mi pueblo expulsáis de las casas de sus delicias; de sobre sus niños arrancáis mi honor para siempre:
«¡Levantaos, marchad, que esta no es hora de reposo!».
Por una bagatela exigís una prenda agobiante.
Si un hombre anda al viento, inventando mentiras: «Yo babeo para ti vino y licor», ése será el baboso de este pueblo.
(Mi 2,6-11)

Voy a reunir a Jacob todo entero, voy a recoger al Resto de Israel; los agruparé como ovejas en el aprisco, como rebaño en medio del pastizal, harán estrépito lejos de los hombres. El que abre brecha subirá delante de ellos; abrirán brecha, pasarán la puerta, y por ella saldrán; su rey pasará delante de ellos, y Yahveh a su cabeza.
(Mi 2,12-13).

 

Yo dije: Escuchad, pues, jefes de Jacob, y dirigentes de la casa de Israel: ¿No es cosa vuestra conocer el derecho (Mi 3,1).

 

Así dice Yahveh contra los profetas que extravían a mi pueblo, los que, mientras mascan con sus dientes, gritan: «¡Paz!», mas a quien no pone nada en su boca le declaran guerra santa (Mi 3,5).

 

Sucederá en días futuros que el monte de la Casa de Yahveh será asentado en la cima de los montes, y se alzará por encima de las colinas. Y afluirán a él los pueblos, acudirán naciones numerosas y dirán: «Venid, subamos al monte de Yahveh, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos, y nosotros sigamos sus senderos». Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahveh.

El juzgará entre pueblos numerosos, y corregirá a naciones poderosas; forjarán ellas sus espadas en azadones, y sus lanzas en podaderas. No blandirá más la espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.
Se sentará cada cual bajo su parra, y bajo su higuera, sin que nadie le inquiete, ¡la boca de Yahveh Sebaot ha hablado!
(Mi 4,1-4 = Is 2,2-4).

 

Aquel día - oráculo de Yahveh - yo recogeré a la oveja coja, reuniré a la perseguida, y a la que yo había maltratado.
De las cojas haré un Resto, de las alejadas una nación fuerte. Entonces reinará Yahveh sobre ellos en el monte Sión, desde ahora y por siempre.(Mi 4,6-7 ).

 

Mas tú, Belén Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti me ha de salir aquel que ha de dominar en Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño.
Por eso él los abandonará hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos volverá a los hijos de Israel.
El se alzará y pastoreará con el poder de Yahveh, con la majestad del nombre de Yahveh su Dios. Se asentarán bien, porque entonces se hará él grande hasta los confines de la tierra. El será la Paz.
(Mi 5,1-4 ).

 

Y será el Resto de Jacob, en medio de pueblos numerosos, como rocío que viene de Yahveh, como lluvia sobre la hierba, él, que no espera en el hombre ni aguarda nada de los hijos de hombre.
Será entonces el Resto de Jacob entre las naciones, en medio de pueblos numerosos, como león entre las bestias de la selva, como leoncillo entre los rebaños de ganado menor, que si pasa, pisotea, y si desgarra, no hay quien libre.
¡Que tu mano se alce contra los adversarios y todos tus enemigos sean extirpados!
Y sucederá aquel día - oráculo de Yahveh - que yo extirparé de en medio de ti tus caballos, y haré desaparecer tus carros;
extirparé las ciudades de tu tierra, y demoleré todas tus fortalezas;
extirparé de tu mano las hechicerías, y no habrá para ti más adivinos;
extirparé tus estatuas y tus estelas de en medio de ti, y ya no podrás postrarte más ante la obra de tus manos,
arrancaré de en medio de ti tus cipos y aniquilaré tus ídolos.
¡Venganza tomaré con cólera y furor de las naciones que no escucharon!
(Mi 5,6-14).

 

Escuchad ahora lo que dice Yahveh: «¡Levántate, pleitea con los montes y oigan las colinas tu voz!».
¡Escuchad, montes, el pleito de Yahveh, prestad oído, cimientos de la tierra, pues Yahveh tiene pleito con su pueblo, se querella contra Israel:
«Pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿En qué te he molestado? Respóndeme.
¿En que te hice subir del país de Egipto, y de la casa de servidumbre te rescaté, y mandé delante de ti a Moisés, Aarón y María?
Pueblo mío, recuerda, por favor ..., para que conozcas las justicias de Yahveh».
(Mi 6,1-5).

 

«Se te ha declarado, hombre, lo que es bueno, lo que Yahveh de ti reclama: tan sólo practicar la equidad, amar la piedad y caminar humildemente con tu Dios» (Mi 6,8).

 

El hijo ultraja al padre, la hija se alza contra su madre, la nuera contra su suegra, y enemigos de cada cual son los de su casa (Mi 7,6).

 

¿Qué Dios hay como tú, que quite la culpa y pase por alto el delito del Resto de tu heredad? No mantendrá su cólera por siempre pues se complace en el amor; volverá a compadecerse de nosotros, pisoteará nuestras culpas. ¡Tú arrojarás al fondo del mar todos nuestros pecados!
(Mi 7,18-19).


Profecía de Isaías

Lo que vio Isaías, hijo de Amós, tocante a Judá y Jerusalén.
Sucederá en días futuros que el monte de la Casa de Yahveh será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas. Confluirán a él todas las naciones, y acudirán pueblos numerosos. Dirán:
«Venid, subamos al monte de Yahveh, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos». Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahveh.

Juzgará entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra.
Casa de Jacob, andando, y vayamos, caminemos a la luz de Yahveh.
(Is 2,1-5 = Mi 4,1-4).


18 de diciembre, san Malaquías, profeta

Yahveh es testigo entre tú y la esposa de tu juventud, a la que tú traicionaste, siendo así que ella era tu compañera y la mujer de tu alianza. ¿No ha hecho él un solo ser, que tiene carne y espíritu? Y este uno ¿qué busca? ¡Una posteridad dada por Dios! Guardad, pues, vuestro espíritu; no traiciones a la esposa de tu juventud. Pues yo odio el repudio, dice Yahveh Dios de Israel, y al que encubre con su vestido la violencia, dice Yahveh Sebaot. Guardad, pues, vuestro espíritu y no cometáis tal traición.
(Ml 2,14-16).

Vosotros cansáis a Yahveh con vuestras palabras. - Y decís: ¿En qué le cansamos? - Cuando decís: Todo el que hace el mal es bueno a los ojos de Yahveh, y él le acepta complacido; o también: ¿Dónde está el Dios del juicio?
(Ml 2,17).

He aquí que yo envío a mi mensajero a allanar el camino delante de mí, y enseguida vendrá a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el Angel de la alianza, que vosotros deseáis, he aquí que viene, dice Yahveh Sebaot.
¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién se tendrá en pie cuando aparezca? Porque es él como fuego de fundidor y como lejía de lavandero. Se sentará para fundir y purgar. Purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como el oro y la plata; y serán para Yahveh los que presentan la oblación en justicia. Entonces será grata a Yahveh la oblación de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño, como en los años antiguos.
(Ml 3,1-4)

 

Los que temen a Yahveh se hablaron unos a otros. Y puso atención Yahveh y oyó; y se escribió ante él un libro memorial en favor de los que temen a Yahveh y piensan en su Nombre.
Serán ellos para mí, dice Yahveh Sebaot, en el día que yo preparo, propiedad personal; y yo seré indulgente con ellos como es indulgente un padre con el hijo que le sirve.
Entonces vosotros volveréis a distinguir entre el justo y el impío, entre quien sirve a Dios y quien no le sirve.
Pues he aquí que viene el Día, abrasador como un horno; todos los arrogantes y los que cometen impiedad serán como paja; y los consumirá el Día que viene, dice Yahveh Sebaot, hasta no dejarles raíz ni rama.
Pero para vosotros, los que teméis mi Nombre, brillará el sol de justicia con la salud en sus rayos, y saldréis brincando como becerros bien cebados fuera del establo.
Y pisotearéis a los impíos, porque serán ellos ceniza bajo la planta de vuestros pies, el día que yo preparo, dice Yahveh Sebaot.
Acordaos de la Ley de Moisés, mi siervo, a quien yo prescribí en el Horeb preceptos y normas para todo Israel.
He aquí que yo os envío al profeta Elías antes que llegue el Día de Yahveh, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres; no sea que venga yo a herir la tierra de anatema.
(Ml 3,16-24)


3 de diciembre, san Sofonías, profeta

Palabra de Yahveh que fue dirigida a Sofonías... en tiempo de Josías, hijo de Amón, rey de Judá (So 1,1).

Yo entonces volveré puro el labio de los pueblos, para que invoquen todos el nombre de Yahveh, y le sirvan bajo un mismo yugo.
Desde allende los ríos de Etiopía, mis suplicantes, mi Dispersión, me traerán mi ofrenda.
Aquel día no tendrás ya que avergonzarte de todos los delitos que cometiste contra mí, porque entonces quitaré yo de tu seno a tus alegres orgullosos, y no volverás a engreírte en mi santo monte.
Yo dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, y en el nombre de Yahveh se cobijará el Resto de Israel. No cometerán más injusticia, no dirán mentiras, y no más se encontrará en su boca lengua embustera. Se apacentarán y reposarán, sin que nadie los turbe.
¡Lanza gritos de gozo, hija de Sión, lanza clamores, Israel, alégrate y exulta de todo corazón, hija de Jerusalén!
Ha retirado Yahveh las sentencias contra ti, ha alejado a tu enemigo. ¡Yahveh, Rey de Israel, está en medio de ti, no temerás ya ningún mal!
Aquel día se dirá a Jerusalén: ¡No tengas miedo, Sión, no desmayen tus manos! Yahveh tu Dios está en medio de ti, ¡un poderoso salvador! El exulta de gozo por ti, te renueva por su amor; danza por ti con gritos de júbilo, como en los días de fiesta. Yo quitaré de tu lado la desgracia, el oprobio que pesa sobre ti.
He aquí que yo haré exterminio de todos tus opresores, en el tiempo aquel; y salvaré a la coja y recogeré a la descarriada, y haré que tengan alabanza y renombre en todos los países donde fueron confundidas.
En aquel tiempo os haré venir, en aquel tiempo os congregaré. Entonces os daré renombre y alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando yo vuelva a vuestros cautivos a vuestros propios ojos, dice Yahveh.
(So 3,9-20).

El Día del Señor, el Día de la Parusía, aquel día, significa en esta terminología bíblica, el tiempo, la época de la liberación, de una duración indeterminada, que puede ser de varias docenas de siglos; época en la que todos los pueblos invocarán el nombre de Yahveh, y todos le servirán, le obedecerán obrando consecuentemente. Como dice el versículo 9 de este capítulo 3 de Sofonías, que es el versículo que cita el Concilio Vaticano II en Nostra Aetate 4, al mismo tiempo que cita también la profecía de san Pablo sobre la conversión de los judíos:

"La Iglesia, juntamente con los profetas y con el mismo Apóstol, espera el día, que sólo Dios conoce, en que todos los pueblos invocarán al Señor con voz unánime y le servirán hombro con hombro (So 3,9)"
(Concilio Vaticano II. Nostra aetate, 4).

Lo que es anunciar con plena seguridad que se producirá la confesionalidad de todos los pueblos y que todos ellos obrarán en consecuencia en el futuro, obedeciendo la ley de Dios.


2 de diciembre, san Habacuc, profeta

Oráculo que tuvo en visión el profeta Habacuc (Ha 1,1).

Por haber saqueado a naciones numerosas, te saqueará a ti todo el resto de los pueblos (Ha 2,8).

Es una advertencia a los países que se han constituido en imperios sobre otros. En la época de los Austrias, ya se dieron cuenta nuestros antepasados cuando decían que España eran las Indias de los demás reinos de Europa.

Siguen las advertencias de Yahveh por medio del profeta Habacuc:

¡Vergüenza para tu casa has sentenciado: al derribar a muchos pueblos, contra ti mismo pecas! (Ha 2,10)

¡Ay de quien edifica una ciudad con sangre, y funda un pueblo en la injusticia! ¿No viene de Yahveh Sebaot que los pueblos se fatiguen para el fuego y las gentes se agoten para nada? (Ha 2,12-13)

Y, sobre todo, la promesa del gran día de la venida de Dios liberadora, la Parusía que inicia la época de la liberación:

Viene Dios... Su majestad cubre los cielos, de su gloria está llena la tierra. Su fulgor es como la luz, rayos tiene que saltan de su mano, allí se oculta su poder. (Ha 3,3,4).
¡He oído y mis entrañas se estremecen, a esa voz titubean mis labios, penetra la caries en mis huesos, bajo mí tiemblan mis pasos! Tranquilo espero el día de la angustia, que va a subir sobre el pueblo que nos asalta. ¡Mas yo en Yahveh exultaré, jubilaré en el Dios de mi salvación! Yahveh mi señor es mi fuerza, él me da pies como los de ciervas, y por las alturas me hace caminar.
(Ha 3,16,18-19).


Profecía de Joel

«Porque he aquí que en aquellos días, en el tiempo aquel, cuando yo cambie la suerte de Judá y Jerusalén, congregaré a todas las naciones y las haré bajar al Valle de Josafat: allí entraré en juicio con ellas, acerca de mi pueblo y mi heredad, Israel. Porque lo dispersaron entre las naciones, y mi tierra se repartieron.
Y echaron suertes sobre mi pueblo, cambiaron el niño por la prostituta, y a la niña la vendieron por vino para beber.»

«Y vosotros también, ¿qué sois para mí, Tiro y Sidón, y distritos todos de Filistea? ¿Queréis exigir paga de mí? Mas, si queréis cobrar de mí, ¡bien pronto he de volver sobre vuestra cabeza vuestra paga! Vosotros que arrebatasteis mi plata y mi oro, que llevasteis a vuestros templos mis mejores alhajas, y a los hijos de Judá y Jerusalén los vendisteis a los hijos de Yaván, para alejarlos de su término.

He aquí que yo los voy a reclamar del lugar donde los vendisteis, y volveré sobre vuestra cabeza vuestra paga: venderé vuestros hijos y vuestras hijas en manos de los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, a una nación lejana, ¡porque ha hablado Yahveh!»
Publicad esto entre las naciones: ¡Proclamad la guerra, incitad a los bravos! ¡Que avancen y suban todos los hombres de guerra!

Forjad espadas de vuestros azadones y lanzas de vuestras podaderas; y diga el débil: «¡Soy un bravo!»
¡Daos prisa, venid, naciones todas circundantes, y congregaos allá! (¡Haz bajar, Yahveh, a tus bravos!)
«¡Despiértense y suban las naciones al Valle de Josafat! Que allí me sentaré yo para juzgar a todas las naciones circundantes.
Meted la hoz, porque la mies está madura; venid, pisad, que el lagar está lleno, y las cavas rebosan, tan grande es su maldad.»

¡Multitudes y multitudes en el Valle de la Decisión! Porque está cerca el Día de Yahveh, en el Valle de la Decisión.
El sol y la luna se oscurecen, las estrellas retraen su fulgor.
Ruge Yahveh desde Sión, desde Jerusalén da su voz: ¡el cielo y la tierra se estremecen! Mas Yahveh será un refugio para su pueblo, una fortaleza para los hijos de Israel.
«Sabréis entonces que yo soy Yahveh vuestro Dios, que habito en Sión, mi monte santo. Santa será Jerusalén, y los extranjeros no pasarán más por ella».

Sucederá aquel día que los montes destilarán vino y las colinas fluirán leche; por todas las torrenteras de Judá fluirán las aguas; y una fuente manará de la Casa de Yahveh que regará el valle de las Acacias.
Egipto quedará hecho una desolación, Edom un desierto desolado, por su violencia contra los hijos de Judá, por haber derramado sangre inocente en su tierra.
Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén de edad en edad.

«Yo vengaré su sangre, no la dejaré impune», y Yahveh morará en Sión.
(Jl 4,1-21).


15 de junio, san Amós, «yo no soy profeta ni hijo de profeta, yo soy vaquero y picador de sicómoros».

Profecía de Amós

¡Ay de los que ansían el Día de Yahveh! ¿Qué créeis que es ese Día de Yahveh? ¡Es tinieblas, que no luz!
Como cuando uno huye del león y se topa con un oso, o, al entrar en casa, apoya una mano en la pared y le muerde una culebra...
¿No es tinieblas el Día de Yahveh, y no luz, lóbrego y sin claridad?
Yo detesto, desprecio vuestras fiestas, no me gusta el olor de vuestras reuniones solemnes.
Si me ofrecéis holocaustos... no me complazco en vuestras oblaciones, ni miro a vuestros sacrificios de comunión de novillos cebados.
¡Aparta de mi lado la multitud de tus canciones, no quiero oír la salmodia de tus arpas!
¡Que fluya, sí, el juicio como agua y la justicia como arroyo perenne!
(Am 5,18-24)

Esto me dio a ver el Señor Yahveh: He aquí que él formaba langostas, cuando empieza a crecer el retoño, el retoño que sale después de la siega del rey.
Y cuando acababan de devorar la hierba de la tierra, yo dije: «¡Perdona, por favor, Señor Yahveh! ¿cómo va a resistir Jacob, que es tan pequeño?»
Y se arrepintió Yahveh de ello: «No será», dijo Yahveh.
Esto me dio a ver el Señor Yahveh: He aquí que el Señor Yahveh convocaba al juicio por el fuego: éste devoró el gran abismo, y devoró la campiña.
Y yo dije: «¡Señor Yahveh, cesa, por favor! ¿cómo va a resistir Jacob, que es tan pequeño?»
Y se arrepintió Yahveh de ello: «Tampoco esto será», dijo el Señor Yahveh.
Esto me dio a ver el Señor Yahveh: He aquí que el Señor estaba junto a una pared con una plomada en la mano.
Y me dijo Yahveh: «¿Qué ves, Amós?» Yo respondí: «Una plomada.» El Señor dijo: «¡He aquí que yo voy a poner plomada en medio de mi pueblo Israel, ni una más le volveré a pasar!
Serán devastados los altos de Isaac, asolados los santuarios de Israel, y yo me alzaré con espada contra la casa de Jeroboam.»
El sacerdote de Betel, Amasías, mandó a decir a Jeroboam, rey de Israel: «Amós conspira contra ti en medio de la casa de Israel; ya no puede la tierra soportar todas sus palabras.
Porque Amós anda diciendo: "A espada morirá Jeroboam, e Israel será deportado de su suelo."»
Y Amasías dijo a Amós: «Vete, vidente; huye a la tierra de Judá; come allí tu pan y profetiza allí.
Pero en Betel no has de seguir profetizando, porque es el santuario del rey y la Casa del reino.»
Respondió Amós y dijo a Amasías: «Yo no soy profeta ni hijo de profeta, yo soy vaquero y picador de sicómoros».
»Pero Yahveh me tomó de detrás del rebaño, y Yahveh me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo Israel".
»Y ahora escucha tú la palabra de Yahveh. Tú dices: "No profetices contra Israel, no vaticines contra la casa de Isaac".
»Por eso, así dice Yahveh: "Tu mujer se prostituirá en la ciudad, tus hijos y tus hijas caerán a espada, tu suelo será repartido a cordel, tú mismo en un suelo impuro morirás, e Israel será deportado de su suelo"».
(Am 7,1-17)

He aquí que vienen días - oráculo del Señor Yahveh - en que yo mandaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Yahveh.
Entonces vagarán de mar a mar, de norte a levante andarán errantes en busca de la Palabra de Yahveh, pero no la encontrarán.
Aquel día desfallecerán de sed las muchachas hermosas y los jóvenes.
(Am 8,11-13).

He aquí que los ojos del Señor Yahveh están sobre el reino pecador; voy a exterminarlo de la haz de la tierra, aunque no exterminaré del todo a la casa de Jacob - oráculo de Yahveh.
Pues he aquí que yo doy orden, y zarandearé a la casa de Israel entre todas las naciones, como se zarandea con la criba sin que ni un grano caiga en tierra.
A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, esos que dicen: «¡No se acercará, no nos alcanzará la desgracia!»
Aquel día levantaré la cabaña de David ruinosa, repararé sus brechas y restauraré sus ruinas; la reconstruiré como en los días de antaño,
para que posean lo que queda de Edom y de todas las naciones sobre las que se ha invocado mi nombre, oráculo de Yahveh, el que hace esto.
He aquí que vienen días - oráculo de Yahveh - en que el arador empalmará con el segador y el pisador de la uva con el sembrador; destilarán vino los montes y todas las colinas se derretirán.
Entonces haré volver a los deportados de mi pueblo Israel; reconstruirán las ciudades devastadas, y habitarán en ellas, plantarán viñas y beberán su vino, harán huertas y comerán sus frutos.
Yo los plantaré en su suelo y no serán arrancados nunca más del suelo que yo les di, dice Yahveh, tu Dios.
(Am 9,8-15).



El templo del cielo

Había cuatro vivientes... Día y noche cantan sin pausa:

«Santo, Santo, Santo es el Señor Dios, el todopoderoso; el que era y es y ha de venir» (Ap 4,8).

-------------

Vi al Señor sentado en un trono excelso y elevado, y sus haldas llenaban el templo. Unos serafines se mantenían erguidos por encima de él... Y se gritaban el uno al otro:

«Santo, santo, santo, Yahveh Sebaot: llena está toda la tierra de su gloria».

Se conmovieron los quicios y los dinteles a la voz de los que clamaban, y la Casa se llenó de humo... Voló hacia mí uno de los serafines con una brasa en la mano, que con las tenazas había tomado de sobre el altar, y tocó mi boca... (Is 6, 1-7).

-----------------------------

"Santo, Santo, Santo es el Señor, / Dios del universo. / Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria" (Liturgia de la Misa).

Santo, Santo, Santo es el Señor Dios, el todopoderoso (Salmo responsorial de la misa del 16.11.2016).

----------------------

Catequesis del papa san Juan Pablo II, 11.12.1985: https://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/audiences/1985/documents/hf_jp-ii_aud_19851211.html

-----------------------------

“Si tan sólo llegáramos al cielo, qué cosa más dulce y sencilla que estar allí para siempre diciendo con los ángeles y los santos, Sanctus, sanctus, sanctus” (San Felipe Neri).

-----------------------------

Salió otro ángel del santuario... Otro ángel salió del santuario del cielo... (Ap 14,15; 14,17).

----------------------------

La gloria de Yahveh salió de sobre el umbral de la Casa y se posó sobre los querubines. Los querubines desplegaron sus alas y se elevaron del suelo ante mis ojos, al salir... Y se detuvieron a la entrada del pórtico oriental de la Casa de Yahveh; la gloria del Dios de Israel estaba encima de ellos. Era el ser que yo había visto debajo del Dios de Israel... y supe que eran querubines. (Ez 10,18-20)

--------------------------

 

El Cordero se acercó, y el que estaba sentado en el trono le dio el libro con la mano derecha. Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante él; tenían cítaras y copas de oro llenas de perfume - son las oraciones de los santos -. Y entonaron un cántico nuevo: «Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino de sacerdotes, y reinan sobre la tierra» (Ap 5,8-10).

 

“Nada temas, Yo reinaré a pesar de Mis enemigos y de todos aquellos que quieran oponerse
(Santa Margarita Mª de Alacoque: Autobiografía, 92).

-----------------------

Jesús a santa Margarita Mª Alacoque le suplicaba que le queramos:

Le refería el exceso de su amor a los hombres y que a cambio no recibía de ellos más que ingratitudes «lo que me es mucho más sensible --se lamentaba Jesús-- que todo lo que he sufrido en mi pasión: tanto que si me rindiesen algún retorno de amor, yo estimaría poco todo lo que he hecho por ellos, y querría, si ello se pudiera, hacer aún más; pero no tienen más que frialdades y rechazo hacia todos mis apremios».
(Bougaud: Histoire de la Bienheureuse Marguerite-Marie, pág. 243).

«Reinará por fin el divino Corazón, a pesar de los que a ello querrán oponerse. Satanás quedará confuso con todos sus partidarios. ¡Dichosos aquellos de quienes será servido para establecer su imperio! Paréceme que Él es semejante a un rey que no piensa en dar sus recompensas mientras va haciendo sus conquistas y triunfando de sus enemigos, pero sí cuando reine victorioso en su trono. El adorable Corazón de Jesús quiere establecer su reinado de amor en todos los corazones y destruir y arruinar el de Satanás». (Carta de Santa Margarita de 1690).

«Yo creo que se cumplirán aquellas palabras que hacía oír de continuo al oído del corazón de su indigna esclava, entre las dificultades y oposiciones que fueron grandes en los principios de esta devoción: “¡Reinaré, a pesar de mis enemigos y de todos aquellos que se opondrán a ello!"» (Carta de Santa Margarita de 1689 al Padre Croisset).

«Él me fortificaba con estas palabras, que oía yo en lo más íntimo de mi corazón con un regocijo inconcebible: “¡Reinaré, a pesar de mis enemigos y de todos los que a ello querrán oponerse!”» (Otra carta de Santa Margarita al Padre Croisset).

«Reinaré en España y con más veneración que en otras partes».
(Jesús al beato Bernardo de Hoyos en la acción de gracias de la misa del jueves, 14 de mayo de 1733, fiesta de la Ascensión).

--------------------

Cristo constituyó a los Apóstoles y a sus sucesores «intérpretes auténticos de toda ley moral, es decir, no sólo de la ley evangélica, sino también de la natural»
(Beato Pablo VI, enc. Humanæ vitae 25-VII-1968, 4).

"La civilización del Amor es el Reino del Corazón de Cristo"

"Sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, podrá levantarse la civilización del Amor, el Reino del Corazón de Cristo"
(San Juan Pablo II, 5.10.1986. Carta al General de la Compañía de Jesús. Insegnamenti, vol. IX/2, 1986, p. 843)

"La civilización del Corazón de Cristo"

"Sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia podrá edificarse la civilización del Corazón de Cristo"
(Benedicto XVI, 15.05.2006, Carta sobre el culto al Corazón de Jesús, repitiendo las palabras de Juan Pablo II de 5.10.1986, Insegnamenti, vol. IX/2, 1986, p. 843).

"La civilización del Amor punto de llegada de la historia humana"

"La civilización del amor debe ser el verdadero punto de llegada de la historia humana"
(San Juan Pablo II, 3.11.1991. Homilía en la Parroquia de San Romualdo de Roma. L'Oss. 21.11.91).

------------------------

Es rico el que no necesita todo lo que tiene (Elena Fortún, 26.09.1948)

Señor, perdónanos, que no sabemos lo que hacemos
Esta es la oración apropiada para nosotros. La de Jesús es: "Padre perdónales porque no saben lo que hacen".

La medalla de la Cruz de San Benito

La Iglesia del siglo XXI celebra la fiesta solemne de Cristo Rey

La Iglesia de la época del Concilio Vaticano II y del siglo XXI tiene como festividades con categoría de solemnidad tanto la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, como la fiesta de Cristo Rey. Esta última, además ha sido situada después de dicho Concilio en el último domingo del año litúrgico, porque cuando fue instituida en 1925 se situó en el último domingo de octubre. Es escandaloso que haya eclesiásticos que se nieguen a difundir el significado de ambas solemnidades.

LEER MÁS

------------------------------------------

El Reinado de Jesucristo consumado en cada alma y en el mundo por la acción misericordiosa de su Sagrado Corazón

La plena implantación del reinado de Jesucristo en el mundo

La segunda venida de Jesucristo tendrá como consecuencia, entre otras, el triunfo de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Y no al revés. No es a consecuencia de un triunfo debido a un proceso de crecimiento de la Iglesia como se producirá la consumación en la Tierra del Reinado Social de Jesucristo por su misericordia y la consiguiente época profetizada de paz y prosperidad en la Iglesia (CIC 677, 673, 672, 675, 674). Este Reinado ha de venir ciertamente. Y será consecuencia de la segunda venida de Jesucristo que producirá con su manifestación gloriosa la liquidación de la apostasía y el hundimiento del régimen anticristiano, que ahora ya domina y que aún llegará a imperar de forma total.

La segunda venida de Cristo, en gloria y poder, la Parusía, no será precedida, sino seguida por la conversión de Israel, porque será consecuencia suya. Aunque ya algo antes de la segunda venida de Jesucristo se producirá por su gracia misericordiosa la conversión de algunos judíos (Ap 3,9), en la época de la Iglesia de Filadelfia, nuestra época.

«Te voy a entregar algunos de la Sinagoga de Satanás, de los que se proclaman judíos y no lo son, sino que mienten; yo haré que "vayan a postrarse delante de tus pies" (Is 45,14), para que sepan "que yo te he amado" (Is 60,14)».
(Ap 3,9)

Tras la quiebra de la apostasía y el hundimiento del imperio anticristiano a consecuencia de la Parusía de Jesucristo, vendrá sin obstáculo el proceso de recristianización mediante el auge de la devoción a la Virgen María y de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. El triunfo de estas devociones tras la segunda venida de Jesucristo traerá la implantación consumada del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo en la Tierra como aseguran respectivamente san Luis María Grignon de Monfort y el padre Orlandis:

“La salvación del mundo comenzó por medio de María y por medio de Ella debe consumarse. María casi no se manifestó en la primera venida de Jesucristo (...) Pero, en la segunda venida de Jesucristo, María tiene que ser conocida y puesta de manifiesto por el Espíritu Santo, a fin de que por Ella Jesucristo sea conocido, amado y servido”
(San Luis María Grignion de Montfort, Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen María, cap. III titulado María en los últimos tiempos de la Iglesia).

"Como consecuencia del triunfo de esta devoción ha de venir la época profetizada de paz y prosperidad en la Iglesia, coincidente con el Reinado Social de Jesucristo"
(El padre Orlandis explicando la devoción al sagrado Corazón en la fiesta de Cristo Rey del 25 de octubre de 1942).

El reinado de Cristo Rey en cada alma, la dimensión personal del reinado del Sagrado Corazón, que es la primordial por cierto, se produce ya plenamente como consecuencia de la devoción al Sagrado Corazón. Y ésta sí que llega a su plenitud en las almas a las que Jesús se la concede ya en esta época anterior a su segunda venida.

LEER MÁS

---------------------------------------

El reinado de Cristo ante el laicismo
La proclamación de Cristo como rey fue el 11 de junio de 1899

Las noticias optimistas del Evangelio vienen también en el Apocalipsis....

LEER MÁS

-----------------------------

La tarjeta de visita de Jesucristo: soy rey t..El Reinado de Jesucristo por la misericordia de su Sagrado Corazón....El reinado de Cristo ante el laicismo...El reinado de Dios en las enseñanzas de la Iglesia

Jesucristo Rey.. tt..La devoción al Sagrado Corazón de Cristo Reyt.t.La civilización del amor ..... ....Jesucristo anunció el reino de Dios y efectivamente vino el reino de Dios que es su Iglesia ..

-----------------------------------------

Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su Rey (Sal 149,1-2).

Dios prepara casa a los desvalidos (Sal 68,7). Tu bondad, oh, Dios, preparó una casa para los pobres (Salmo responsorial de la misa del 28.08.2016).

Tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad, oh Dios, preparó para los pobres. (Sal 68,11)

 

Hay normas objetivas de moralidad, como enseña el Concilio Vaticano II

La conciencia recta es la que se adapta a las normas objetivas de moralidad y se rige por ellas. Las personas y los grupos se rigen por las normas objetivas de moralidad, cuando tienen rectitud de conciencia.

"Cuanto mayor es el predominio de la conciencia recta, tanto más las personas y los grupos se apartan del arbitrio ciego y se esfuerzan por adaptarse a las normas objetivas de moralidad" (Conc Vat II, Gaudium et Spes, nº 16).

Y allí mismo señala este Concilio que no se puede decir que la conciencia yerra por ignorancia invencible cuando el hombre no se preocupa de buscar la verdad y el bien; y por el hábito del pecado, la conciencia se queda casi ciega.

Practicar el derecho y la justicia el Señor lo prefiere a los sacrificios (Prov 21,3)

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios, entonces yo digo: «Aquí estoy -como está escrito en mi libro- para hacer tu voluntad. Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas» (Sal 39,7-8).

Al entrar en este mundo, dice: «Sacrificio y oblación no quisiste; pero me has formado un cuerpo. Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron. Entonces dije: ¡He aquí que vengo -pues de mí está escrito en el rollo del libro- a hacer, oh Dios, tu voluntad!». Dice primero: «Sacrificios y oblaciones y holocaustos y sacrificios por el pecado no los quisiste ni te agradaron» -cosas todas ofrecidas conforme a la Ley-. «Entonces, -añade- he aquí que vengo a hacer tu voluntad». Abroga lo primero para establecer lo segundo (Heb 10,5-9).

«Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen» (Lc, 8,21)

Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón (Al 119,34).

 

Lo que hace totalitarios a los regímenes democráticos según san Juan Pablo II

Doctrina pontificia sobre la democracia

 

Para que haya democracia y libertad, la ética debe regir la conducta política de los votantes y no sólo de los políticos...
"Los principios morales, no dependen, del voto de las mayorías. Lo que está mal, está mal, aunque todos estén errados. Lo que es correcto, es correcto, aún cuando nadie esté del lado correcto" (Obispo Fulton Sheen) ..

. .Las excepciones liberales a la democracia...

"La historia demuestra con gran claridad que las mayorías pueden equivocarse. La verdadera racionalidad no queda garantizada por el consenso"
(
Benedicto XVI, 5 de octubre de 2007).

«Hablaban de progreso cuando retrocedían, de ascensión a la madurez cuando se esclavizaban» (Pío XII, Summi Pontificatus)

Jacinto Verdaguer a la Inmaculada, reina de España

Oh Verge Immaculada,
per vostra Concepció,
d´Espanya Reina amada,
salvau vostra nació.

Concebuda sou Maria,
és lo càntic celestial,
que la terra al cel envia
com un himne triomfal.
Concebuda sou Maria,
sens pecat original.

Vós, Maria, sou l´estrella,
que guià Espanya al Nou Món,
la de l´alba hermosa i bella
de la glòria que se´ns pon.
Oh Maria, hermosa estrella
resplendiu d´Espanya al front.

Quan sa Reina era Maria,
nostre regne era el més gran:
sa bandera el món cobria
des d´Amèrica a Lepant.
Si a regnar torna Maria,
ses grandeses tornaran.

Vós d´Espanya sou la glòria,
Vós lo sol del Principat:
nostra pàtria i nostra història
Vós, oh Verge ens ho heu donat:
tronos són de vostra glòria
Covadonga i Montserrat.

Patrimoni ets de Maria
Oh d´Espanya hermós país!
Més avui l´error hi nia
Que et farà poble infeliç
Oh ! xafau-li el cap, Maria
que és la serp del paradís
Oh Virgen Inmaculada
por tu santa Concepción
de España, oh Reina amada,
salva ya a tu nación.

Concebida eres María
es el canto celestial
que la tierra al cielo envía
como un himno triunfal.
Concebida eres María
sin pecado original.

Tú María eres la estrella
que guió a España a Ultramar,
la del alba hermosa y bella
que a gloria nos fue a guiar.
Oh María, hermosa estrella
Ven a España a iluminar.

Cuando reinaba María,
nuestro reino daba espanto:
su enseña el mundo cubría
desde América a Lepanto.
Si a reinar vuelve María,
nuestro reino será santo.

Tú de España eres la gloria,
Tú el sol de este Principado:
nuestra patria y nuestra historia
Tú nos las has otorgado:
vivo está en nuestra memoria
el amor de tu cuidado.

¡Patrimonio es de María,
de España el bello país!
Pero hoy aquí el error anida
que lo hará un pueblo infeliz.
¡Oh, aplástalo ya María
,
que es de la sierpe cerviz!

"La paz a que aspiran los pontífices romanos, la paz que esperan del Corazón de Jesús, la paz de Cristo en el Reino de Cristo, no es aquella paz precaria y circunstancial que puede dar la diplomacia, o los tratados internacionales. No es una paz condicionada a las tristes circunstancias actuales. Esta es la paz del mal menor, a la cual es prudente acogerse, cuando no puede alcanzarse el bien mayor. Será una paz que un pontífice romano admitirá prudentemente, como la habrían admitido tantos pontífices romanos. Pero no es la auténtica Pax Romana: la paz de Cristo en el Reino de Cristo".
(Padre Ramón Orlandis, SI:
El arco iris de la «Pax Romana»).

Advertencia atribuida a Chesterton: No vayas a tener la mente tan abierta que se te caiga el cerebro

Chesterton: "El mundo moderno se divide entre conservadores y progresistas. La función de los progresistas es cometer errores. La de los conservadores, impedir que los errores sean corregidos".

Inglaterra se convertirá: no en masa, sino individualmente (San Pío de Pietrelcina)

Habrá primero una guerra económica… y luego será terrible, pero breve. ¡Pobre Francia! ¡Pobre Francia! (San Pío de Pietrelcina).

 

11.12.2016

Aún falta el documento pontificio del papa Francisco, equivalente a la Humanae Vitae, sobre la Amoris Letitiae
Con la seguridad de que el Papa cuando hable como tal guardará la palabra de Dios y no renegará de su nombre

Aún tiene el papa Francisco que hablar como Papa y rectificar la apariencia de que el
kasperismo es su doctrina y que pretende imponerla como doctrina de la Iglesia. No sería la primera vez que el papa Francisco rectifica. Obrando sabiamente, ya en junio de 2016 el papa Francisco rectificó sobre cuántos matrimonios son nulos.

LEER MÁS


De sabios es rectificar


Cuanto más sometido a la moral tanto mayor es el deleite del acto sexual, es decir, el de los esposos, el único que está dentro de la moral, el que se realiza dentro del amor irrevocable consagrado por el matrimonio. Así lo enseña en la Suma Teológica (I 98 2 ad 3) santo Tomás de Aquino, que, en sentido amplísimo, podría ser llamado maestro oriental por tener en contra todo lo que impera en Occidente y ser el gran orientador que la Iglesia nos ha dado. Y la tierra es más o menos redonda, ¿no es cierto?
Por lo demás, pienso que de sabios es rectificar y que por consiguiente el Papa obraría sabiamente si realizase la indispensable rectificación al menos del capítulo VIII de AL, que un Papa realizará.
21.07.2016

------------------------------

De sabios es rectificar

El papa Francisco rectifica en junio de 2016 sobre cuántos matrimonios son nulos

De la misma manera, el papa Francisco debería rectificar al menos el capítulo VIII de la Amoris Laetitia

-----------------------------------------

«Un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo» (Mt 13,52).

 

-«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
Ella [Marta] le contestó:
-«Si, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo» (Lc 11,25-27).

--------------------------------

"Para recibir la gracia es necesario el consentimiento del sujeto que la recibe, ya que por medio de ella se realiza un cierto matrimonio espiritual entre Dios y el alma" (Santo Tomás, Suma Teológica, 1 q 95 a 1, 5)

«Todo el que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una repudiada por su marido, comete adulterio» (Lc 16,18).

«Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre. El que repudia a su mujer y se casa con otra, adultera contra aquella; y si la mujer repudia al marido y se casa con otro, comete adulterio» (Mc 10,9.11).

 

Queremos que los nuestros se abstengan de ciertas apelaciones que recientemente se han comenzado a utilizar para distinguir católicos de católicos: sean evitadas, no sólo en tanto que profanas vocum novitates, que no son conformes ni a la verdad ni a la equidad; sino también porque de ellas se sigue entre los católicos una gran perturbación y una gran confusión. La virtualidad y la naturaleza de la fe católica es de tal índole que nada se le pude añadir, ni quitar: o se la tiene entera o se la rechaza entera. Haec est fides catholica, quam nisi quisque fideliter firmiterque crediderit, salvus esse non poterit (Symb. Athanas.). No son necesarios calificativos para significar la profesión católica; a todos les basta decir: «Christianus mihi nomen, catholicus cognomen». Mi nombre es Cristiano, católico mi apellido [expresión de san Paciano, obispo de Barcelona]; simplemente esfuércense en que sea verdad

Abstineant se etiam nostri, volumus, iis appellationibus, quae recens usurpari coeptae sunt ad catholicos a catholicis distinguendos: easque non modo devitent uti profanas vocum novitates, quae nec veritati congruunt nec aequitati; sed etiam quia inde magna inter catholicos perturbatio sequitur, magnaque confusio. Vis et natura catholicae fidei est eiusmodi, ut nihil ei possit addi, nihil demi : aut omnis tenetur, aut omnis abiicitur. Haec est fides catholica, quam nisi quisque fideliter firmiterque crediderit, salvus esse non poterit [28] . Non igitur opus est appositis ad professionem catholicam significandam; satis habeat unusquisque ita profiteri: « Christianus mihi nomen, catholicus cognomen »; tantum studeat se re vera eum esse, qui nominatur.

[Encíclica Ad beatissimi Apostolorum de Benedicto XV, de 3-IX-1914, DS 3625. http://w2.vatican.va/content/benedict-xv/la/encyclicals/documents/hf_ben-xv_enc_01111914_ad-beatissimi-apostolorum.html].

----------------------------

El enemigo

"No nos preguntéis cuál es el “enemigo”, ni cuáles vestimentas usa. Él se encuentra en todas partes y en medio de todos; sabe ser violento y furtivo. En estos últimos siglos ha tratado de realizar la disgregación intelectual, moral y social de la unidad en el organismo misterioso de Cristo. Ha querido la naturaleza sin la gracia; la razón sin la fe; la libertad sin la autoridad; a veces la autoridad sin la libertad. Es un “enemigo” vuelto cada vez más concreto, con una falta de escrúpulos que deja todavía atónito: Cristo sí, Iglesia no. Después: Dios sí, Cristo no. Finalmente el grito impío: Dios ha muerto; más bien: Dios nunca ha existido. Y he aquí el intento de edificar la estructura del mundo sobre fundamentos que Nos no dudamos en señalar como principales responsables de la amenaza que se cierne sobre la humanidad: una economía sin Dios, un derecho sin Dios, una política sin Dios. El “enemigo” se ha esforzado y se esfuerza para que Cristo sea un extraño en la Universidad, en la escuela, en la familia, en la administración de justicia, en la actividad legislativa, en el consenso de las naciones, allí donde se determina la paz o la guerra. Él está corrompiendo el mundo con una prensa y con espectáculos que matan el pudor en los jóvenes y las jóvenes y destruyen el amor entre los esposos; inculca un nacionalismo que conduce a la guerra" (Pío XII, discurso a la Acción Católica, 12.10.1952) http://w2.vatican.va/content/pius-xii/it/speeches/1952/documents/hf_p-xii_spe_19521012_uomini-azione-cattolica.html
Daniel Iglesias:
http://infocatolica.com/blog/razones.php/1701210108-un-discurso-muy-importante-de


«Hablaban de progreso cuando retrocedían, de ascensión a la madurez cuando se esclavizaban» (Pío XII, Summi Pontificatus).


«La fornicación es la unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio» (Catecismo 2353).

Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Cristo.
Las mujeres a sus maridos, como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es Cabeza de la Iglesia, el salvador del Cuerpo.
Así como la Iglesia está sumisa a Cristo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.
Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra,
y presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada.
Así deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a sí mismo.
Porque nadie aborreció jamás su propia carne; antes bien, la alimenta y la cuida con cariño, lo mismo que Cristo a la Iglesia, pues somos miembros de su Cuerpo.
"Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne".
Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y la Iglesia.
En todo caso, en cuanto a vosotros, que cada uno ame a su mujer como a sí mismo; y la mujer, que respete al marido (Ef 5,21-33).

Quiero que sepáis que la cabeza de todo hombre es Cristo; y la cabeza de la mujer es el hombre; y la cabeza de Cristo es Dios (1Cor 11,3-16).

Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor.
Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan apocados.
Esclavos, obedeced en todo a vuestros amos de este mundo, no porque os vean, como quien busca agradar a los hombres; sino con sencillez de corazón, en el temor del Señor.
Todo cuanto hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres,
conscientes de que el Señor os dará la herencia en recompensa. El Amo a quien servís es Cristo (Col 3,18-24).

La mujer oiga la instrucción en silencio, con toda sumisión.
No permito que la mujer enseñe ni que domine al hombre. Que se mantenga en silencio (1Tim 2,11-12).

----------------------------

«Mujer hacendosa, ¿quién la hallará?» (Pr 31,10).


Los dioses de los gentiles no son nada, mientras que el Señor ha hecho el cielo (Sal 96, 4-5).

Pequeño soy y despreciado [adulescentulus sum ego et contemptus], mas no olvido tus ordenanzas (Sal 119,141).

"Después de cada encuentro, en el que percibo la impotencia del influjo directo, se hace más patente en mí la urgencia del propio holocausto" (Santa Edith Stein).

Yo soy pobre y desgraciado, 
pero el Señor se cuida de mí; 
tú eres mi auxilio y mi liberación: 
Dios mío, no tardes. (Sal 32)

Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo (Jn 17,24).

Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos (Mar 9,2).

Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías; los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén (Lc 9,29-31).

«Siento compasión de la gente» (Mt 15,32 ).

La Ascensión del Señor: «Este mismo Jesús, vendrá así tal como le habéis visto subir al cielo» (Hch 1,11).

Hoy el Señor hace resplandecer su rostro sobre mí (Num 6,25).

El que educa a los pueblos ¿no va a castigar? (Sal 93(94),10)

Obrar y no sólo escuchar la palabra de Dios

"Alardeaban de progreso en todos los campos, siendo así que retrocedían a cosas peores"
(Pío XII:
Summi Pontificatus de 1939, nº 24).

Beato Pablo VI: «La Iglesia se encuentra en una hora inquieta de autocrítica o, mejor dicho, de autodemolición» (29-VI-1972)

San Juan Pablo II: «Los cristianos de hoy, en gran parte, se sienten extraviados, confusos, perplejos, e incluso desilusionados. Se han esparcido a manos llenas ideas contrastantes con la verdad revelada y enseñada desde siempre» (6-II-1981)

«Señor, frecuentemente tu Iglesia nos parece una barca a punto de hundirse, que hace aguas por todas partes. Y también en tu campo vemos más cizaña que trigo» (cardenal Ratzinger, en el Coliseo de Roma, 25-III-2005).

«Daré a los pueblos labios puros, para que invoquen todos el nombre del Señor, para que le sirvan unánimes» (So 3,9).

«Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos enseñados por Dios"[Is 54,13; Jer 31, 33ss]. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre» (Jn 6,44-45).

"Esto lo dijo, no porque le importasen los pobres" (Jn 12,6).

"No hacer caso de cosa que no sea para llegarnos más a Dios" (Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida, cap. 4º, 3).

«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto». (Jn 15,1-2).

Vinieron entonces de Antioquía e Iconio algunos judíos y, habiendo persuadido a la gente, lapidaron a Pablo y le arrastraron fuera de la ciudad, dándole por muerto. Pero él se levantó y, rodeado de los discípulos, entró en la ciudad. Al día siguiente marchó con Bernabé a Derbe. Habiendo evangelizado aquella ciudad y conseguido bastantes discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, confortando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a perseverar en la fe y diciéndoles: «Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios». (Hch 14,19-22).

«Éste me es un instrumento de elección que lleve mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel.
Yo le mostraré todo lo que tendrá que padecer por mi nombre» (Hch 9,15-16).

El Evangelio que yo proclamo, predicando a Cristo Jesús, ... para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe (Rom 16,22-27).

 

"La oración y el sacrificio son mis armas invencibles; constituyen todas mis fuerzas, y sé por experiencia que conmueven los corazones más que las palabras".
(
Santa Teresa de Lisieux)

"La santidad consiste en la disposición del corazón” (Santa Teresa de Lisieux)

"Es la sombra de la cruz que se extiende sobre nuestro pueblo. ¡Oh si mi pueblo se ofreciera a la luz! Al menos, ahora. Se cumple la maldición que mi pueblo ha llamado sobre sí. Caín debe ser castigado, pero ay de aquel que ponga  la mano sobre Caín! ¡Ay de esta ciudad, de este país, de estos hombres, sobre los que pesará la justicia divina por todos los ultrajes que serán cometidos con los judíos" (Santa Edith Stein).

"Querida Madre, permítame Su Reverencia ofrecerme al Corazón de Jesús como sacrificio propiciatorio por una paz verdadera: para que pueda acabarse el dominio del anticristo sin necesidad de una nueva guerra mundial,  si fuera posible, y establecerse un nuevo orden. Quisiera hacerlo  ya hoy, pues llega la última hora. Sé que no soy nada, pero Jesús lo quiere y no dudo que ha de llamar a otros muchos a ello en estos días" (Santa Edith Stein, el domingo de Ramos de 1939).

"Desde ahora acepto con alegría y con absoluta sumisión a su santa voluntad, la muerte que Dios ha preparado para mí. Pido al Señor que acepte mi vida y también mi muerte en honor y gloria suyas; por todas las intenciones del Sagrado Corazón de Jesús y de María; por la Santa Iglesia y, especialmente,  por el mantenimiento, santificación y perfección de nuestra Santa Orden, en particular los conventos Carmelitas de Colonia y Echt; en expiación por la falta de fe del pueblo judío y para que el Señor sea acogido entre los suyos; para que venga a nosotros su Reino de Gloria, por la salvación de Alemania y la paz del mundo. Finalmente, por todos mis seres queridos, vivos y difuntos, y todos aquellos que Dios me ha dio. Que ninguno de ellos tome el camino de la perdición".
(Santa Edith Stein, el9 de junio de 1939).

«Tú eres ese hombre» (II Sam 12,7). - «He pecado contra el Señor». - «También el Señor ha perdonado tu pecado» (Sam 12, 13).

12.1.16. ReL David Bowie hizo numerosas declaraciones anticristianas, aunque parece que en los últimos años de su vida, concluida el 10 de enero de 2016 recién cumplidos los 69 años, concedió algún papel a Dios. Sea como fuere, el 20 de abril de 1992, durante su participación en el concierto homenaje a Freddy Mercury celebrado en el estado de Wembley de Londres, el cantante inglés quiso ofrecer, rodilla en tierra, un Padre Nuestro por él y por otras personas queridas: «Our Father, who art in heaven, / Hallowed be thy name. / Thy Kingdom come. / Thy will be done on earth as it is in heaven. / Give us this day our daily bread. / And forgive us our trespasses, / as we forgive those who trespass against us. / And lead us not into temptation, / But deliver us from evil. / For thine is the kingdom, the power and the glory for ever and ever. Amen».
Fuente:
Youtube

"Sólo el corazón de Cristo, que conoce las profundidades del amor de su Padre, pudo revelarnos el abismo de su misericordia de una manera tan llena de simplicidad y de belleza" (Catecismo de la Iglesia Católica, 1439).

Santo Tomás enseña en III, q. 61, a. 3:

“Los sacramentos son necesarios para la salvación humana en cuanto que son signos sensibles de realidades invisibles por las que el hombre es santificado. Pero después del pecado nadie puede ser santificado más que por Cristo, a quien Dios ha propuesto como víctima de propiciación, mediante la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, pues él es justo y justifica a todo el que cree en Cristo. Por eso, era necesario que antes de la venida de Cristo hubiera algunos signos sensibles mediante los cuales el hombre testimoniase su fe en el salvador futuro. Y a estos signos se les llama sacramentos. Y de este modo se prueba que antes de la venida de Cristo fue necesaria la institución de algunos sacramentos.”

Y en III, q. 62, a. 6:

“No puede decirse que los sacramentos de la antigua ley conferían la gracia por sí mismos, o sea, por su propia virtud, ya que, de ser así, no hubiese sido necesaria la pasión de Cristo, según lo que se dice en Gal 2,21: Si la justicia viene de la ley, Cristo murió en vano.

Pero es que ni siquiera se puede decir que recibiesen la virtud de conferir la gracia santificante de la pasión de Cristo. Como hemos visto (a.5), la virtud de la pasión de Cristo se nos comunica por la fe y los sacramentos. Sin embargo, de modo distinto en cada caso. Porque la unión por la fe se realiza por un acto del alma. Mientras que la unión por los sacramentos se realiza utilizando cosas externas. Es cierto que nada impide que una cosa posterior en el tiempo ejerza una moción antes de existir realmente, con tal que esté presente en el conocimiento: el fin, por ejemplo, aunque se consigue después, mueve ya al agente por su conocimiento y su deseo. Pero lo que todavía no existe en la realidad no puede mover utilizando cosas externas. Y, por eso, cronológicamente la causa eficiente no puede ser, como la causa final, posterior al efecto. Es claro, por tanto, que de la pasión de Cristo, la cual es causa de la justificación humana, se deriva convenientemente la virtud justificativa a los sacramentos de la nueva ley, pero no a los sacramentos de la ley antigua.

Sin embargo, también los antiguos padres eran justificados, como nosotros, por la fe en la pasión de Cristo, pues los sacramentos de la antigua ley eran profesiones de fe, en la medida en que esos sacramentos significaban la pasión de Cristo y sus efectos. Queda claro, por tanto, que los sacramentos de la antigua ley no contenían en sí mismos una virtud que confiriese la gracia justificante, sino que sólo significaban la fe por la que se justificaban.”

"No pierdas tu tiempo intentando resolver algo irresoluble, busca soluciones aproximadas" (Stephen Arthur Cook, catedrático de Ciencias de la Computación en la Universidad de Toronto)

Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación firmada el 31 de octubre de 1999 en Augsburgo por el cardenal Edward Idriss Cassidy, entonces prefecto del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos firmó con el obispo Christian Krause, presidente de la Federación Luterana mundial

Jubileo de la Misericordia
  • Redescubramos las obras de misericordia corporales:
    • dar de comer al hambriento,
    • dar de beber al sediento,
    • vestir al desnudo,
    • acoger al forastero,
    • asistir a los enfermos,
    • visitar a los presos
    • y enterrar a los muertos.
  • Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales:
    • dar consejo al que lo necesita,
    • enseñar al que no sabe,
    • corregir al que se equivoca,
    • consolar al triste,
    • perdonar las ofensas,
    • soportar con paciencia los defectos del prójimo
    • y rogar a Dios por los vivos y por los difuntos”
  • (Bula Misericordiae Vultus, nº 15).

Indulgencia y condiciones

---------

Cómo conseguir la indulgencia plenaria del Jubileo de la Misericordia

Rome Reports 9.01.2016

http://www.romereports.com/2016/01/09/-como-se-puede-conseguir-la-indulgencia-plenaria-del-jubileo

FRANCISCO: "No olvidéis esto: el Señor no se cansa nunca de perdonarnos. Somos nosotros que nos cansamos de pedir perdón”. 
Para los católicos, el Jubileo es un buen momento para la reconciliación con Dios. En este caso, además, su tema central es la Misericordia, por lo que el sacramento de la confesión adquiere un papel protagonista.

MASSIMO DEL POZZO, Pontificia Universidad de la Santa Cruz: "Cada pecado conlleva una culpa y una pena. La culpa se perdona en la confesión pero falta la expiación”.
La expiación supone la remisión total de la pena se realiza mediante obras buenas que demuestran el arrepentimiento. Para favorecer esta reconciliación con Dios la Iglesia ha previsto las indulgencias plenarias.

MASSIMO DEL POZZO, Pontificia Universidad de la Santa Cruz: "Es una gran manifestación de misericordia y piedad. La Iglesia muestra su maternidad poniendo a disposición medios para arreglar todas las deudas y consecuencias del pecado ”.

Para conseguir la indulgencia plenaria es necesario realizar una acción especial, que en el caso del Jubileo es atravesar la Puerta Santa.

Esta acción debe estar acompañada por otras 5:

  • En primer lugar desear firmemente no pecar más, ni siquiera venialmente.
  • Este deseo se pone de manifiesto con la segunda acción: la confesión
    FRANCISCO 19 de febrero, 2014: "Pero 'padre, me da vergüenza'. También la vergüenza es buena. Es saludable sentir un poco de vergüenza. La vergüenza es saludable. Cuando una persona no siente vergüenza, en mi país, se dice que es un 'sinvergüenza', un sinvergüenza”.
  • La tercera es recibir la comunión,
  • la cuarta, rezar el Credo
  • y la quinta, rezar por la persona e intenciones del Papa.

Aunque no es necesario realizar estas acciones en el mismo día en que se cruce la Puerta Santa, sí que es recomendable.
Para que también puedan obtener la indulgencia plenaria los que no pueden viajar a Roma, el Papa ha pedido que cada diócesis abra una Puerta Santa. Para los que estén en la cárcel ésta será la puerta de su propia celda y la indulgencia tendrá la misma validez que la de San Pedro. 

---------------------------------------------

http://www.iubilaeummisericordiae.va/content/dam/gdm/documenti/pdfopuscolo/Opuscolo%20ES.pdf

El tiempo de gracia del Jubileo de la Misericordia se caracterizar, naturalmente, por la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria a través de algunos ejercicios de piedad -culminados por la entrada por la Puerta Santa o Puerta de la Misericordia- que acompañar con la oración y las celebraciones de los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía, como signos concretos del camino de conversión e inmersión en la Misericordia del Padre. Las condiciones para obtener la indulgencia se darán a conocer con un Decreto de la Penitenciaría Apostólica, al que el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización contribuirá a dar amplia difusión (p.e con la comunicación directa a los puntos de contacto diocesanos que se hayan registrado en la web del Jubileo: www.im.va , cfr. página 9).

Una vez atravesada la Puerta Santa o Puerta de la Misericordia, o que se verifique una de las otras circunstancias en las que el Papa Francisco ha concedido que se pueda obtener la indulgencia (por ejemplo, para los enfermos, los encarcelados y para cualquier persona que realiza en primera persona una obra de misericordia), además de las condiciones habituales que piden un corazón bien dispuesto para que la gracia pueda obtener los frutos esperados, los fieles deberán dedicarse un momento a la oración para cumplir con los últimos requisitos: la profesión de fe y la oración por el Papa y por sus intenciones. Esta última podrá ser al menos un Padre Nuestro
http://www.iubilaeummisericordiae.va/content/dam/gdm/documenti/pdfinfoporte/Comunicazione%20ES.pdf

--------

 

Su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando» (Lc 2,48).

El Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal (Sal 1,6).

"Fuiste designado en los reproches futuros, para calmar la ira antes de que estallara, = para hacer volver el corazón de los padres a los hijos, = y restablecer las tribus de Jacob".
(Si/Eclo 48,10).

«Os enviaré al profeta Elías antes de que llegue el día del Señor, grande y terrible. Convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir yo a destruir la tierra» (Ml 3,23-24).

El ángel le dijo: «Juan... irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto» (Lc 1,13-17).

«Tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante = del Señor = para = preparar sus caminos = y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados, por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite una Luz de la altura, a fin de iluminar = a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte = y guiar nuestros pasos por el = camino de la paz».
El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel (Lc 1,76-90).

«En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él.
Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.
Pues todos los profetas, lo mismo que la Ley, hasta Juan profetizaron. Y, si queréis admitirlo, él es Elías, el que iba a venir. El que tenga oídos, que oiga (Mt 11 11,15).

«La Ley y los profetas llegan hasta Juan; desde ahí comienza a anunciarse la Buena Nueva del Reino de Dios, y todos se esfuerzan con violencia por entrar en él» (Lc 16,16).

Cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».
Sus discípulos le preguntaron: «¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero?»
Respondió él: «Ciertamente, Elías ha de venir a restaurarlo todo. Os digo, sin embargo: Elías vino ya, pero no le reconocieron sino que hicieron con él cuanto quisieron. Así también el Hijo del hombre tendrá que padecer de parte de ellos.»
Entonces los discípulos comprendieron que se refería a Juan el Bautista (Mt 17,9-13).

"El propósito del Espíritu Santo, al inspirar la Biblia, era enseñarnos cómo se va al Cielo, y no cómo va el Cielo” (Cardenal Baronio).

CEC 2136 El deber de dar a Dios un culto auténtico corresponde al hombre individual y socialmente considerado.

CEC 2137 El hombre debe ‘poder profesar libremente la religión en público y en privado’ (DH 15).

“Nada temas, Yo reinaré a pesar de Mis enemigos y de todos aquellos que quieran oponerse
(Santa Margarita Mª de Alacoque: Autobiografía, 92).

-----------------------

Jesús a santa Margarita Mª Alacoque le suplicaba que le queramos:

Le refería el exceso de su amor a los hombres y que a cambio no recibía de ellos más que ingratitudes «lo que me es mucho más sensible --se lamentaba Jesús-- que todo lo que he sufrido en mi pasión: tanto que si me rindiesen algún retorno de amor, yo estimaría poco todo lo que he hecho por ellos, y querría, si ello se pudiera, hacer aún más; pero no tienen más que frialdades y rechazo hacia todos mis apremios».
(Bougaud: Histoire de la Bienheureuse Marguerite-Marie, pág. 243).

«Reinará por fin el divino Corazón, a pesar de los que a ello querrán oponerse. Satanás quedará confuso con todos sus partidarios. ¡Dichosos aquellos de quienes será servido para establecer su imperio! Paréceme que Él es semejante a un rey que no piensa en dar sus recompensas mientras va haciendo sus conquistas y triunfando de sus enemigos, pero sí cuando reine victorioso en su trono. El adorable Corazón de Jesús quiere establecer su reinado de amor en todos los corazones y destruir y arruinar el de Satanás». (Carta de Santa Margarita de 1690).

«Yo creo que se cumplirán aquellas palabras que hacía oír de continuo al oído del corazón de su indigna esclava, entre las dificultades y oposiciones que fueron grandes en los principios de esta devoción: “¡Reinaré, a pesar de mis enemigos y de todos aquellos que se opondrán a ello!"» (Carta de Santa Margarita de 1689 al Padre Croisset).

«Él me fortificaba con estas palabras, que oía yo en lo más íntimo de mi corazón con un regocijo inconcebible: “¡Reinaré, a pesar de mis enemigos y de todos los que a ello querrán oponerse!”» (Otra carta de Santa Margarita al Padre Croisset).

«Reinaré en España y con más veneración que en otras partes».
(Jesús al beato Bernardo de Hoyos en la acción de gracias de la misa del jueves, 14 de mayo de 1733, fiesta de la Ascensión).

--------------------

Cristo constituyó a los Apóstoles y a sus sucesores «intérpretes auténticos de toda ley moral, es decir, no sólo de la ley evangélica, sino también de la natural»
(Beato Pablo VI, enc. Humanæ vitae 25-VII-1968, 4).

"La civilización del Amor es el Reino del Corazón de Cristo"

"Sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, podrá levantarse la civilización del Amor, el Reino del Corazón de Cristo"
(San Juan Pablo II, 5.10.1986. Carta al General de la Compañía de Jesús. Insegnamenti, vol. IX/2, 1986, p. 843)

"La civilización del Corazón de Cristo"

"Sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia podrá edificarse la civilización del Corazón de Cristo"
(Benedicto XVI, 15.05.2006, Carta sobre el culto al Corazón de Jesús, repitiendo las palabras de Juan Pablo II de 5.10.1986, Insegnamenti, vol. IX/2, 1986, p. 843).

"La civilización del Amor punto de llegada de la historia humana"

"La civilización del amor debe ser el verdadero punto de llegada de la historia humana"
(San Juan Pablo II, 3.11.1991. Homilía en la Parroquia de San Romualdo de Roma. L'Oss. 21.11.91).

------------------------

"Si no sabes lo que ocurrió antes de que nacieses, nunca dejarás de ser un niño" (Cicerón)...............................................«No seáis niños en juicio. Sed niños en malicia, pero hombres maduros en juicio» (I Corintios 14,20).

------------------

Texto que el Papa emérito BXVI entregó a la Pontificia Universidad Urbaniana el 21 de octubre de 2014, con ocasión de la inauguración del "Aula Benedicto XVI" en la misma, y que fue leído por boca de Mons. Georg Gänswein:

"¿Pero todavía sirve (la tarea misionera)? Se preguntan muchos hoy dentro y fuera de la Iglesia ¿de verdad la misión sigue siendo algo de actualidad? ¿No sería más apropiado encontrarse en el diálogo entre las religiones y servir junto las causa de la paz en el mundo? La contra-pregunta es: ¿El diálogo puede sustituir a la misión? Hoy muchos, en efecto, son de la idea de que las religiones deberían respetarse y, en el diálogo entre ellos, hacerse una fuerza común de paz. En este modo de pensar, la mayoría de las veces se presupone que las distintas religiones sean una variante de una única y misma realidad, que ‘religión’ sea un género común que asume formas diferentes según las diferentes culturas, pero que expresa una misma realidad .La cuestión de la verdad, que al comienzo movió a los cristianos más que a todos los demás, es aquí puesta entre paréntesis. Se presupone que la auténtica verdad sobre Dios, en último término, es inalcanzable y que, como mucho, lo que es inefable sólo puede hacerse presente con una variedad de símbolos. Esta renuncia a la verdad parece realista y útil para la paz entre las religiones del mundo. Y, sin embargo, es letal para la fe. En efecto, la fe pierde su carácter vinculante y su seriedad si todo se reduce a símbolos intercambiables en el fondo, capaces de remitirse sólo de lejos al inaccesible misterio de lo divino".

---------------------

 

San Eulogio llegó a ser arzobispo electo de Toledo en 858, sin poder tomar posesión por haber muerto mártir en Córdoba en 859. Sus restos están en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo. Su día es el 9 de enero.

Obras de san Eulogio (800-859) en la Patrología latina de Migne (vol. CXV):

Memorial de los mártires (crónica de 48 mártires mozárabes)

Documento martirial (para animar a no desfallecer y afrontar el martirio a dos jóvenes cristianas encarceladas, Flora y María)

Apologético

Cartas

Otras obras de san Eulogio

Passio sanctorum martyrum Georgii monachi, Aurelii atque Nathaliae

Carta a Wilesindo, obispo de Pamplona, escrita por san Eulogio el 15 de noviembre de 851, de regreso de su viaje a Pamplona el mismo año.

Traducción: San Eulogio de Córdoba. Obras completas (ed. de Pedro Herrera Roldán), Madrid, 2005

Álvaro, su amigo y condiscípulo, finaliza así el relato del martirio de san Eulogio en 859:

«Éste fue el combate hermosísimo del doctor Eulogio. Éste fué su glorioso fin, éste su tránsito admirable. Eran las tres de la tarde del 11 de marzo».
(Álvaro de Córdoba: Vita vel passio beatissimi martiris Eulogii, de 860).

Otras obras de Álvaro de Córdoba:

Epistolario (con doce cartas escritas por Álvaro, y siete recibidas por él).

Confessio Alvari

Liber Scintillarum

Indiculus luminosus, de 854 (es una defensa de los mártires mozárabes, que concuerda con el Memorial de los santos de san Eulogio, y es también una impugnación de la doctrina islámica).

Poesías en latín

---------------------------

 

Las Obras de Misericordia:

Corporales:

- Dar de comer a los hambrientos

- Dar de beber a los sedientos

- Vestir a los que están desnudos

- Acoger a los extranjeros [Dar posada al peregrino]

- Asistir a los enfermos

- Visitar a los encarcelados

- Sepultar a los muertos

Espirituales:

- Aconsejar a los que están en duda

[Corregir al que va errado]

- Enseñar a los ignorantes

- Advertir a los pecadores

- Consolar a los afligidos

- Perdonar las ofensas

- Soportar pacientemente a los que nos son molestos

- Orar a Dios por los vivos y por los difuntos.

--------------------------

El Concilio Vaticano II constata y enseña:

«A través de toda la historia humana existe una dura batalla contra el poder de las tinieblas, que, iniciada en los orígenes del mundo, durará, como dice el Señor, hasta el día final» (GS 37)

---------------------------------------

San Gregorio Magno:

"Pues el que se levante pueblo contra pueblo y el que su angustia se abata sobre los países, lo estamos viendo en nuestro tiempo con más profusión de lo que leemos en los libros. También sabéis con cuánta frecuencia hemos oído que en otras partes del mundo ha habido terremotos que han devastado innumerables ciudades. Sobre nosotros se abate peste sobre peste. Es cierto que todavía no vemos claramente signos en el sol, luna y estrellas, pero el hecho de que no estamos lejos de eso, podemos deducirlo del cambio de clima que ya experimentamos"

------------

Lucas 17, 20-25

En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el reino de Dios Jesús les contestó:

-«El reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí; porque mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros».

Dijo a sus discípulos:

-«Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el Hijo del hombre, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allí no os vayáis detrás. Como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro, así será el Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación».

 

Delante de la Cruz, los ojos míos,
quédenseme, Señor, así mirando
y, sin ellos quererlo, estén llorando
porque pecaron mucho y están fríos.

Y estos labios, que dicen mis desvíos,
quédenseme, Señor, así cantando
y, sin ellos quererlo, estén rezando
porque pecaron mucho y son impíos.

Y así, con la mirada en Vos prendida,
y así, con la palabra prisionera,
como la carne a vuestra cruz asida,

quédeseme, Señor, el alma entera,
y así clavada en vuestra cruz mi vida,
Señor, así, cuando queráis, me muera.

Rafael Sánchez Mazas

Santa Margarita María Alacoque

San Juan de la Cruz

El Padre Pío

Si ociosa no, asistió naturaleza
incapaz a la tuya ¡oh gran Señora!
Concepción Limpia, donde ciega ignora
lo que muda admiró de tu Pureza.

Díganlo, oh Virgen, la mayor belleza
de el día, cuya luz tu manto dora,
la que calzas nocturna, brilladora,
los que ciñen carbunclos tu cabeza.

Pura la Iglesia ya, Pura te llama,
la Escuela, y todo pío afecto sabio
cultas en tu favor de plumas bellas.

Qué mucho pues, si aun hoy sellado el labio
si la naturaleza aun hoy, te exclama
Virgen pura, si el sol, luna y estrellas.

Luis de Góngora

 

El papa Francisco dice que el diablo es un mal pagador (Homilía en Santa Marta el 14.09.2015)
El Santo Padre ha observado que en el Génesis la serpiente es la más astuta, “es una encantadora, tiene la capacidad del encanto”.
La Biblia nos dice que “es un mentiroso, un envidioso, porque por la envidia del diablo, de la serpiente, ha entrado el pecado en el mundo”.
De este modo, Francisco ha recordado que “te promete muchas cosas pero a la hora de pagar, paga mal, es un mal pagador. Pero tiene esta capacidad de seducir, de encantar”.

Jacinto Verdaguer a la Inmaculada, reina de España

Oh Verge Immaculada,
per vostra Concepció,
d´Espanya Reina amada,
salvau vostra nació.

Concebuda sou Maria,
és lo càntic celestial,
que la terra al cel envia
com un himne triomfal.
Concebuda sou Maria,
sens pecat original.

Vós, Maria, sou l´estrella,
que guià Espanya al Nou Món,
la de l´alba hermosa i bella
de la glòria que se´ns pon.
Oh Maria, hermosa estrella
resplendiu d´Espanya al front.

Quan sa Reina era Maria,
nostre regne era el més gran:
sa bandera el món cobria
des d´Amèrica a Lepant.
Si a regnar torna Maria,
ses grandeses tornaran.

Vós d´Espanya sou la glòria,
Vós lo sol del Principat:
nostra pàtria i nostra història
Vós, oh Verge ens ho heu donat:
tronos són de vostra glòria
Covadonga i Montserrat.

Patrimoni ets de Maria
Oh d´Espanya hermós país!
Més avui l´error hi nia
Que et farà poble infeliç
Oh ! xafau-li el cap, Maria
que és la serp del paradís
Oh Virgen Inmaculada
por tu santa Concepción
de España, oh Reina amada,
salva ya a tu nación.

Concebida eres María
es el canto celestial
que la tierra al cielo envía
como un himno triunfal.
Concebida eres María
sin pecado original.

Tú María eres la estrella
que guió a España a Ultramar,
la del alba hermosa y bella
que a gloria nos fue a guiar.
Oh María, hermosa estrella
Ven a España a iluminar.

Cuando reinaba María,
nuestro reino daba espanto:
su enseña el mundo cubría
desde América a Lepanto.
Si a reinar vuelve María,
nuestro reino será santo.

Tú de España eres la gloria,
Tú el sol de este Principado:
nuestra patria y nuestra historia
Tú nos las has otorgado:
vivo está en nuestra memoria
el amor de tu cuidado.

¡Patrimonio es de María,
de España el bello país!
Pero hoy aquí el error anida
que lo hará un pueblo infeliz.
¡Oh, aplástalo ya María
,
que es de la sierpe cerviz!

 

---------------------------------------------

A Carolina Marín el 16.08.2015 le ponen en Indonesia el himno de España con la letra de Pemán de 1928; y a la gente le gusta. He aquí esta letra:

 

¡Viva España!

alzad las frentes hijos

del pueblo español

que vuelve a resurgir.

Gloria a la Patria

que supo seguir

sobre el azul del mar

el caminar del sol.

Triunfa España,

los yunques y las ruedas

cantan al compás

del himno de la fe.

Juntos con ellos

cantemos de pie

la vida nueva y fuerte

del trabajo y paz.

---------------------------------------------

Vete y no peques más

¡Adelante por Dios y por España! Sea ésta vuestra divisa (Carlos VII, Testamento político)

Santa Teresa de Calcuta ante las Naciones Unidas en 1994: no maten a los niños, yo los quiero

«La vida del fruto de ese amor pertenece a Dios, y ustedes tienen que protegerla, amarla y cuidarla», «porque ese niño ha sido creado a imagen y semejanza de Dios y es un regalo de Dios. La vida de cada ser humano, como ha sido creación de Dios, es sagrada y de infinito valor, porque El nos ha creado a todos nosotros, incluso al niño recién concebido. La imagen de Dios está en ese niño que aún no ha nacido… Por eso, pienso que aquellas naciones que destruyen la vida legalizando el aborto son las más pobres, porque temen alimentar a un niño más y, por eso, agregan un cruel asesinato más a este mundo… Por favor no maten a los niños, yo los quiero. Con mucho gusto acepto todos los niños que morirían a causa del aborto».

Garrigou-Legrange: «La Iglesia es intolerante en los principios porque cree; y es tolerante en la práctica porque ama. Los enemigos de la Iglesia son tolerantes en los principios porque no creen; y son intolerantes en la práctica porque no aman».

«Es propio de Dios usar misericordia y especialmente en esto se manifiesta su omnipotencia» (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, II-II, q. 30, a. 4). Las palabras de santo Tomás de Aquino muestran cuánto la misericordia divina no sea en absoluto un signo de debilidad, sino más bien la cualidad de la omnipotencia de Dios. Es por esto que la liturgia, en una de las colectas más antiguas, invita a orar diciendo: «Oh Dios, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia» [XXVI Domingo del Tiempo Ordinario. Esta colecta se encuentra ya en el Siglo VIII, entre los textos eucológicos del Sacramentario Gelasiano (1198)]. (Francisco: Bula Misericordiae Vultus de 2015, n 6).

El Salmo 136, el grande hallel. Antes de la Pasión Jesús oró con este Salmo de la misericordia. “Es eterna su misericordia”: es el estribillo que acompaña cada verso del Salmo 136. (Francisco: Bula Misericordiae Vultus de 2015).

«Si os indignáis, no lleguéis a pecar; que el sol no se ponga sobre vuestra ira» (Ef 4,26).

«No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros» (Lc 6, 37-38).

«Mi corazón está perturbado, se conmueven mis entrañas. No actuaré en el ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín, porque soy Dios, y no un hombre; santo en medio de vosotros, y no me dejo llevar por la ira» (Os 11, 8-9). San Agustín, como comentando las palabras del profeta dice: «Es más fácil que Dios contenga la ira que la misericordia» (Enarr. in Ps. 76, 11).

"Debemos prestar mucha atención a cuanto escribe Pablo para no caer en el mismo error que el Apóstol reprochaba a sus contemporáneos judíos: «Desconociendo la justicia de Dios y buscando restablecer su propia justicia, no se sometieron a la justicia de Dios; pues el fin de la ley es Cristo, para justificación de todo el que cree» (Rm 10, 3-4). Esta justicia de Dios es la misericordia concedida a todos como gracia en razón de la muerte y resurrección de Jesucristo. La Cruz de Cristo, entonces, es el juicio de Dios sobre todos nosotros y sobre el mundo, porque nos ofrece la certeza del amor y de la vida nueva" (Francisco: Bula Misericordiae Vultus de 2015 n 21).

"Mira que tu ángel custodio no siempre mueve el apetito a obrar, aunque siempre alumbra la razón; por tanto, para obrar virtud, no esperes al gusto, que bástate la razón y entendimiento. No da lugar el apetito a que le mueva el ángel cuando está puesto en otra cosa" (San Juan de la Cruz).

San Juan XXIII
proclamó que el objetivo del Concilio Vaticano II fue preparar el fundamento para que la ciudad terrenal se organice a semejanza de la Ciudad celeste, al decir el Papa que el Concilio,

«… mientras agrupa las mejores energías de la Iglesia y se esfuerza en hacer que los hombres acojan con mayor solicitud el anuncio de la salvación, prepara y consolida este camino hacia la unidad del género humano, que constituye el fundamento necesario para que la ciudad terrenal se organice a semejanza de la Ciudad celeste».
(San Juan XXIII: Discurso pronunciado en la Basílica vaticana el 11-X-1962, en la Inauguración Solemne del Concilio Vaticano II, párrafo 18).

Siendo por lo tanto ese fundamento, según esta enseñanza de san Juan XXIII, la unidad de la humanidad consolidada en la acogida por todos los hombres del anuncio de la salvación que hace la Iglesia.

Pon, Yahveh, en mi boca un centinela, un vigía a la puerta de mis labios (Sal 141,3).

Uno dice que tiene fe, el otro demuestra que la tiene obrando las obras que Dios quiere y así su fe es perfecta

¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Es que esa fe lo podrá salvar?
Supongamos que un hermano o una hermana andan sin ropa y faltos del alimento diario, y que uno de vosotros les dice: «Dios os ampare; abrigaos y llenaos el estómago», y no les dais lo necesario para el cuerpo; ¿de qué sirve?
Esto pasa con la fe: si no tiene obras, por sí sola está muerta.
Alguno dirá: «Tú tienes fe, y yo tengo obras. Enséñame tu fe sin obras, y yo, por las obras, te probaré mi fe.
...Por las obras la fe alcanzó su perfección» (Sant 2,14-18;22).

----------------

Oración insistente de la beata Elena Guerra pidiendo a Jesús el Espíritu Santo

Benignísimo Jesús, 
mandadnos vuestro Espíritu con su Luz,
para que seáis mejor conocido.
Mandádnoslo con su Fuego,
para que seáis más amado.
Mandádnoslo con sus Dones
para que seáis verdaderamente imitado.
Amén.

La conducta de los católicos en la vida política. Nota doctrinal de la Congregación para la Doctrina de la Fe del 24 de noviembre de 2002

Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día (Jn 6,37-39).

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (Sal 22,2).

Rafael Alberti y el monasterio de Santo Domingo de Silos

PÍO IX, 1846-1878 [De la Respuesta de la Sagrada Penitenciaría, año 1853]
[1.–]Preg.: Algunos fieles casados, basándose en la opinión de los médicos, están persuadidos de que cada mes hay días en los cuales no puede haber concepción ¿Deben ser inquietados aquellos que sólo usan del matrimonio en estos días, por lo menos si tienen razones legítimas para abstenerse del acto conyugal?
Resp.: No deben ser inquietados aquéllos de quienes se trata en esta pregunta, puesto que no hacen nada para evitar la concepción.”

Si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo (1Jn 2,1).

Ven corriendo a ayudarme (Sal 22,20)

Jesús se echó a llorar. (Jn 11,35).

 

En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, le dijo llorando:

-«¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz! Pero no: está escondido a tus ojos. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el momento de mi venida». (Lucas 19, 41-44).

 

Se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». (Lc 10,21-22).

"El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío" (Lc 14,33).

Quiero misericordia, y no sacrificios; conocimiento de Dios, más que holocaustos (Os 6,6).

Mientras iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino:
«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará» (Mt 20,17-19).

«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos» (Mt 20,25-28).

"La misericordia de Dios se ha manifestado en la carne; ha adquirido rostro y corazón humanos: «Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en Él no perezca, sino que tenga vida eterna»” (Jn 3, 16). Pastoral de Cuaresma 2015 de los obispos de Navarra y de Vascongadas.

El Papa Francisco en Ecuador:

"Le pregunté a Jesús varias veces en la oración qué tiene este pueblo de distinto. Esta mañana, orando, se me impuso: aquella consagración al Sagrado Corazón.

Pienso que se lo debo decir, como un mensaje de Jesús. Todo esto de riqueza que tienen ustedes, de riqueza espiritual, de piedad, de profundidad, viene de haber tenido la valentía -porque fueron momentos muy difíciles-, la valentía de consagrar la Nación al Corazón de Cristo, ese Corazón Divino y humano que nos quiere tanto. Y yo los noto un poco con eso, divinos y humanos. Seguro que son pecadores, yo también, pero… pero el Señor perdona todo y… ¡Custodien eso!

Y después, pocos años después, la consagración al corazón de María. No olviden: esa consagración es un hito en la historia del pueblo de Ecuador y de esa consagración siento como que le viene esa gracia que tienen ustedes, esa piedad, esa cosa que los hace distintos" (Francisco, el 8 de julio de 2015 en el Santuario nacional mariano de El Quinche de Ecuador).

Santuario nacional mariano de El Quinche, Ecuador

Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto (Lucas 16,31).

 

El que educa a los pueblos ¿no va a castigar? (Sal 93,10).

Chesterton: "El mundo moderno se divide entre conservadores y progresistas. La función de los progresistas es cometer errores. La de los conservadores, impedir que los errores sean corregidos".

Dar testimonio

«Bendecid a Dios y proclamad ante todos los vivientes los bienes que os ha concedido, para bendecir y cantar su Nombre. Manifestad a todos los hombres las acciones de Dios, dignas de honra, y no seáis remisos en confesarle.
Bueno es mantener oculto el secreto del rey y también es bueno proclamar y publicar las obras gloriosas de Dios. Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la Gloria del Señor». (Tobías 12,6-7. 12,15).

-------------------------

-------------------------------

«Cuando recéis el Rosario, diréis después de cada misterio: “¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al Cielo, principalmente las más necesitadas" – "Ó meu Jesus, perdoai-nos, livrai-nos de fogo do inferno; levai as alminhas todas para o Céu, principalmente aquelas que mais preisarem"» (La Virgen María el 13 de julio de 1917 en Fátima a los tres pastorcillos).

Testimonios sobre los redactores de los cuatro evengelios

Texto de San Papías en un libro escrito hacia el año 130, hoy perdido, que conocemos a través de la Historia Eclesiástica de Eusebio de Cesarea:

"Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió con exactitud todo lo que recordaba, pero no en orden de lo que el Señor dijo e hizo. Porque él no oyó ni siguió personalmente al Señor, sino, como dije, después a Pedro. Éste llevaba a cabo sus enseñanzas de acuerdo con las necesidades, pero no como quien va ordenando las palabras del Señor, más de modo que Marcos no se equivocó en absoluto cuando escribía ciertas cosas como las tenía en su memoria. Porque todo su empeño lo puso en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso".

Mateo “compuso su discurso en hebreo y cada cual lo fue traduciendo como pudo".

San Ireneo de Lyon, en el año 170:

Mateo, (que predicó) a los Hebreos en su propia lengua, también puso por escrito el Evangelio, cuando Pedro y Pablo evangelizaban y fundaban la Iglesia. Una vez que éstos murieron, Marcos, discípulo e intérprete de Pedro, también nos transmitió por escrito la predicación de Pedro. Igualmente Lucas, seguidor de Pablo, consignó en un libro «el Evangelio que éste predicaba». Por fin Juan, el discípulo del Señor «que se había recostado sobre su pecho» redactó el Evangelio cuando residía en Efeso.

El “fragmento muratorio”, año 170, contiene una lista de libros del Nuevo Testamento, que coincide con nuestro actual canon. El pergamino comienza en medio de una frase:

“el tercer libro del evangelio es aquel según Lucas”

“el cuarto evangelio es aquel de Juan, de los discípulos”.

San Clemente de Alejandría (150-215), según trae Eusebio de Cesarea:

Mateo, que en primer lugar predicó a los hebreos cuando ya estaba por dedicarse también a otros, expuso por escrito su Evangelio en su lengua materna, sustituyendo de este modo por escrito la falta de su presencia en medio de aquellos de los que se alejaba. Y, a su vez, Marcos y Lucas ya habían procedido a la entrega de sus respectivos Evangelios cuando se dice que Juan seguía haciendo uso de la predicación oral, y que finalmente se dedicó a escribirlo.

Los prólogos anti marcionitas, breves textos anónimos, que se incluyeron en antiguas Biblias, a modo de introducción de los evangelios.

El de Mateo se ha perdido, se supone que por corresponder a las primeras páginas del libro. El prólogo de Marcos indica que fue un intérprete de Pedro y que escribió en Italia. El de Lucas nos informa que era un médico, colaborador de Pablo, y que escribió para los creyentes griegos. El de Juan, finalmente habría sido dictado a Papías de Hierópolis, para oponerse a las doctrinas de Marción.

La tradición de los testimonios sobre los redactores de los cuatro evengelios proviene de los extremos del mundo civilizado antiguo:

San Papías escribió en Hierápolis, el primer territorio en recibir favorablemente la predicación cristiana, en la actual Turquía.

San Ireneo fue obispo de Lyon que se encuentra en el otro extremo del Imperio Romano.

San Clemente se asocia con Alejandría.

Los prólogos anti marcionitas parecen haber sido escritos en Roma.

"Tengo menos materia de confesión cuando estoy entre las peñas que cuando estoy entre los hombres" (San Juan de la Cruz en La Peñuela).

S. Alfonso María de Ligorio a Dios: “No conviene a una Misericordia tan grande como la vuestra olvidarse de una tan gran miseria como la nuestra.” (“Visitas al Stmo. Sacramento”, 16).

-----------------------------------------

Gracia y libertad

Los pecados se remiten «gratuitamente por la misericordia divina por causa de Jesucristo” (Concilio de Trento, sesión VI, cap. IX) [DS 1533].
"Se dice que somos justificados gratuitamente, porque nada de aquello que precede a la justificación, sea la fe, sean las obras, merece la gracia misma de la justificación» (Ibíd. cap. VIII) [DS 1532].

Paulo V en 1607 al clausurar la Controversia De Auxiliis:

«Que una y otra parte concuerden en lo capital de la verdad católica, y enseñen que Dios, con la eficacia de su gracia, nos excita a obrar y hace que queramos, y doblega y cambia las voluntades de los hombres, de lo cual se trata en esta causa; discrepen en el modo de explicarlo».

San Roberto Belarmino: «Algunos opinan que la eficacia de la gracia se constituye por el asentimiento y la cooperación humana, de modo que por su resultado se llama eficaz la gracia, a saber, porque obtiene su efecto, y obtiene su efecto porque la voluntad humana coopera. Esta opinión es absolutamente ajena a la doctrina de san Agustín, y en cuanto a lo que yo juzgo, incluso ajena a la doctrina de las Divinas Escrituras».

----------------

«Todo cuanto hay de ser y de acción en la obra mala se reduce a Dios como a su causa; más lo que hay en ella de defectuoso no es causado por Dios, sino por la causa segunda defectuosa».
(SANTO TOMÁS, Summa Theologiae, I, q. 49, a. 2, ad 2).

«Está al alcance del libre albedrío el impedir o no impedir la recepción de la gracia» (SANTO TOMÁS, Suma contra loa gentiles, III, c. 159).

«En la criatura intelectual hay dos propiedades o modos: a) su libertad; b) su defectibilidad. La primera es una perfección; la segunda, una imperfección, Cuando Dios mueve a la criatura racional guarda siempre el primer modo, moviéndola libremente, pues eso es perfección, y la moción divina no destruye ni disminuye, sino que conserva y aumenta todo lo que es perfección en la criatura. Pero respecto al segundo modo, esto es, a la defectibilidad, que es imperfección, no siempre se acomoda Dios a ella, sino que frecuentemente, por su liberalidad y misericordia, obra contra ella y sobre ella, como sucede en toda providencia especial» (FRANCISCO MARÍN-SOLA, Respuesta a algunas objeciones acerca del sistema tomista sobre la moción divina, en «La Ciencia Tomista» (Salamanca), 97 (1926), pp., 23-24).

«La premoción divina de la providencia natural general nunca falta para acto alguno proporcionado a la naturaleza a no ser que la criatura misma ponga impedimento a esa noción» (Francisco Marín-Sola, Nuevas observaciones acerca del sistema tomista sobre la moción divina, en «La Ciencia Tomista» (Salamanca), 99 (1926), pp. 321-397, p. 372).

Cuando los tomistas dicen que toda gracia es irresistible: «Se fijan mucho en el principio fundamental de Santo Tomás, de que la voluntad de Dios, por ser omnipotente, es eficacísima, y no se fijan tanto en el otro principio, no menos fundamental, de que Dios, siendo libre, no mueve siempre según toda la eficacia de su virtud, sino más o menos eficazmente, según le plazca». (FRANCISCO MARÍN-SOLA, Respuesta a algunas objeciones acerca del sistema tomista sobre la moción divina, en «La Ciencia Tomista», en La Ciencia Tomista (Salamanca), 97 (1926), pp. 5-74, p. 23).

«Tales mociones de la providencia  general no se extienden sino a los actos imperfectos, exigiéndose providencia especial y moción especial para los actos perfectos». (Francisco Marín-Sola, Nuevas observaciones acerca del sistema tomista sobre la moción divina, en «La Ciencia Tomista» (Salamanca), 99 (1926), p. 375).

  • F. MARÍN-SOLA, El sistema tomista sobre la moción divina, en «La Ciencia Tomista» (Salamanca), 94 (1925).
  • F. MARÍN-SOLA, Respuesta a algunas objeciones acerca del sistema tomista sobre la moción divina, en «La Ciencia Tomista» (Salamanca), 97 (1926)
  • F. MARÍN-SOLA, Nuevas observaciones acerca del sistema tomista sobre la moción divina, en «La Ciencia Tomista» (Salamanca), 99 (1926)
  • F. MARÍN-SOLA, Concordia tomista entre la moción divina y libertad creada, 4 vols., que terminó en Manila, manuscrito todavía pendiente de publicación. (Una copia mecanografiada de la obra estaba en España, en poder del filósofo y teólogo dominico Fr. Quintín Turiel (1933-2005).

«A esa concordia le hemos llamado Concordia tomista, porque tenemos el más decidido propósito de no apartarnos en nada, ni substancial ni accidental, de lo que nosotros creemos ser la verdaderamente de Santo Tomás. Eso no quitará el que, en cosas secundarias, nos apartamos algunas veces no de Santo Tomás, sino de ciertas opiniones que han sido sostenidas por gran número de tomistas, pero, que, por no tener conexión necesaria con los principios del Santo Doctor, las consideramos como accidentales para el tomismo» (F. MARÍN-SOLA, Introducción del manuscrito Concordia tomista entre la moción divina y libertad creada, 4 vols., que terminó en Manila, todavía pendiente de publicación. Una copia mecanografiada de la obra estaba en España, en poder del filósofo y teólogo dominico Fr. Quintín Turiel (1933-2005).p.1).

----------------------------

Pese al deterioro del pecado original, estamos inclinados al bien por naturaleza y lo queremos, pero obramos mal, como constatan san Pablo y antes el poeta Ovidio (43 aC-17 dC):

«Video meliora proboque, deteriora sequor» (veo lo que es mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor, Ovidio, Metamorfosis VII,20).

«No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero… Es el pecado que habita en mí» (Rm 7,14-25).

Y es que, como enseña san Agustín, para obrar bien, para hacer las cosas como Dios manda:

"Necesitamos el don de su Espíritu para realizar lo que sabemos que debemos hacer" (San Agustín, ML 42,47-48).

Pero generalizadamente no seguimos la inspiración del Espíritu Santo, y el resultado es lo que diagnostica Santo Tomás:

«Sólo en el hombre parece darse el caso de que lo malo sea lo más frecuente (in solum autem hominibus malum videtur esse ut in pluribus); porque si recordamos que el bien del hombre, en cuanto tal, no es el bien del sentido, sino el bien de la razón, hemos de reconocer también que la mayoría de los hombres se guía por los sentidos, y no por la razón» (Santo Tomás: STh I,49, 3 ad5m).

«Los vicios se hallan en la mayor parte de los hombres» (Santo Tomás: I-II,71, 2 præt.3).

Y no seguimos la inspiración del Espíritu Santo, por someternos al mundo, al demonio y a la carne. Pero queda la esperanza en el amor inextinguible de Dios expresado y manifestado en Jesús:

«Vosotros estabais muertos por vuestros delitos y pecados, en los que en otro tiempo habeis vivido, siguiendo el espíritu de este mundo, bajo el príncipe de las potestades aéreas, bajo el espíritu que actúa en los hijos rebeldes; entre los cuales todos nosotros fuimos también contados en otro tiempo, y seguimos los deseos de nuestra carne … Pero Dios, por el gran amor con que nos amó… nos dió vida por Cristo: de gracia habéis sido salvados» (Ef 2,1-10; Concilio de Trento, Dz 1511).

«Dos cosas se requieren de nuestra parte respecto de las verdades que se nos proponen parar creer. Primera, que sean penetradas y captadas por el entendimiento, y es lo que compete al don de entendimiento. Segunda, que el hombre forme sobre ellas un juicio recto, que ordene a la adhesión a las mismas y la repulsa de los errores opuestos. Este juicio corresponde al don de sabiduría cuando se refiere a las cosas divinas; al don de ciencia, si versa sobre las cosas creadas, y al don de consejo, cuando considerasu aplicación a las acciones singulares» (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, q. 17, a. 6; cfr. la q. 9).

Tratado de la gracia y el libre albedrío de san Bernardo


-----------

La gracia y la libertad

Canals: La justificación viene de la gracia operante; el mérito, de la gracia cooperante.

Jesús a Gabrielle Bossis el 20 de agosto de 1943: «Yo recojo vuestra fe y la premio con una gracia. Y si tu te entregas a la Gracia, Yo respondo con una gracia aún mayor. Así es como, de peldaño en peldaño, podéis en poco tiempo alcanzar un grado que no sospecháis. Porque mis dones no pueden agotarse y mi alegría es la de comunicarme sin fin».

«Jesús dijo: “al que tiene se le dará más, y se hallará en la abundancia” [Mt 13,12]. Por una gracia fielmente recibida, Él me concedía una multitud de gracias nuevas» (Santa Teresa de Lisieux V,48r-v.).

---------------------

--------------------------------

Caminos

"Rectos son los caminos del Señor: los justos andan por ellos, los pecadores tropiezan en ellos" (Os 14,10).

"El Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal" (Sal 1,6).

«No te tuerzas ni a derecha ni a izquierda, aparta tu pie de la maldad» (Pr 4, 27).

En la Biblia de los LXX y en la Vulgata se añaden dos versículos:

«No te desvíes ni hacia la derecha ni hacia la izquierda, y aparta tu pie de la mala senda. Porque el Señor conoce los caminos que hay a la derecha, pero los que están hacia la izquierda son torcidos. El hará rectas tus sendas Y hará seguir en paz tus caminos» (Pr 4,26-27, Versión de los LXX).

«Ne declines ad dexteram neque ad sinistram; avertem pedem tuum a malo: vias enim quae ad dextris sunt novit Dominus: perversae vero sunt quae a sinistris sunt. Ipse autem rectos faciet cursus tuos, itinera autem tua in pace producet» (Pr 4,27. Vulgata Clementina).

Traducción propia:

«No te desvíes ni a la diestra ni a la siniestra; aparta tu pie del mal; porque los caminos que están a la derecha el Señor los conoce, y los que están a la siniestra son perversos. Mas Él hará correcta tu ruta, y que tengas buen viaje».  (Pr 4,27. Vulgata Clementina).

San Agustín explica estos versículos así:

"Hemos de entender que se desvía hacia la derecha quien quiere asignarse a sí mismo, y no a Dios, las mismas obras buenas que pertenecen a los caminos que hay a la derecha".
"Por eso… añadió a continuación: «El hará rectas tus sendas y hará seguir en paz tus caminos».
"Cuando te manda: «Haz rectos los senderos para tus pies y dirige tus caminos»entiéndelo de modo que sepas que, cuando así lo haces, Dios te otorga el que lo hagas. Así no te desviarás a la derecha, aunque vayas por los caminos que hay a la derecha, porque no confiarás en tu virtud, y tu virtud será justamente aquel que «hará rectas tus sendas y hará seguir en paz tus caminos»".
(San Agustín, Epistulae a los monjes del abad Valentín, 215, 5).

«Pero no conoce el Señor los caminos de la izquierda, los torcidos, esto es, los caminos de los impíos, porque no los hizo Él para el hombre, sino que el hombre se los hizo para sí».
(San Agustín, Epistulae a los monjes del abad Valentín, 215, 6).

«Dicen: “Hagamos el mal para que venga el bien”, ésos se desvían hacia la izquierda».
«No defendáis el libre albedrío de manera que le atribuyáis las buenas obras sin la ayuda de la gracia divina; pero tampoco defendáis la gracia de manera que, como si ya estuvieseis seguros de ella, améis las malas obras. Que la gracia de Dios os libre de tal cosa».
(San Agustín, Epistulae a los monjes del abad Valentín, 215, 8).

«Irse a la derecha es engañarse a sí mismo teniéndose por inmaculado; irse a la izquierda es, con no sé qué perversa y criminal seguridad, entregarse a toda clase de crímenes, como si no hubiera ningún castigo» (San Agustín, De peccatorum meritis  et remissione et de baptismo parvulorum, II, 5, 5.).

«“Los caminos que están a la derecha los conoce el Señor” , pues sólo Él está sin pecado y puede borrar nuestros delitos. “Los caminos de la izquierda son malvados”  y como tales pueden considerarse las codicias pecaminosas».
«A este propósito nos ofrecen una figura del Nuevo Testamento aquellos jóvenes de veinte años de quienes se dice que entraron en la tierra prometida (Num 14, 29 ss.) sin torcerse a la derecha ni a la izquierda (Jos 23, 6)».
«Sin torcerse a la derecha con una soberbia presunción de su propia justicia, ni a la izquierda con una complacencia segura en el pecado, entrará en la tierra de promisión. Allí no imploraremos ya el perdón de los pecados ni temeremos su castigo, porque viviremos libres por la gracia del Redentor, el cual, sin ser esclavo de pecado, redimió a Israel de todas sus iniquidades, ora de las cometidas con la vida propia, ora de las contraídas por el origen».
(San Agustín, De peccatorum meritis et remissione et de baptismo parvulorum, II, 35, 57).

"Ésta fue la orden que di a vuestros padres: «Escuchad mi voz.
Yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo; caminad por el camino que os mando, para que os vaya bien».
Pero no escucharon ni prestaron oído, caminaban según sus ideas, según la maldad de su corazón obstinado, me daban la espalda y no la frente" (Jer 7,23-24).

---------------------------

----------------------------------

La caridad ordena los actos de todas las virtudes al bien divino y la justicia legal ordena los actos de todas las virtudes al bien común

S. Tomás de Aquino, Summa Theologiae II-II q. 58 a. 6 co. “Decimos que la justicia legal es una virtud general, es decir, en cuanto ordena los actos de las otras virtudes a su fin, lo que es mover por imperio todas las otras virtudes. Pues, como la caridad puede ser llamada virtud general, en cuanto ordena los actos de todas las virtudes al bien divino, así también la justicia legal, en cuanto ordena los actos de todas las virtudes al bien común”.

"La historia demuestra con gran claridad que las mayorías pueden equivocarse. La verdadera racionalidad no queda garantizada por el consenso"
(
Benedicto XVI, 5 de octubre de 2007--------------LEER MÁS )
"Los principios morales, no dependen, del voto de las mayorías. Lo que está mal, está mal, aunque todos estén errados. Lo que es correcto, es correcto, aún cuando nadie esté del lado correcto" (Obispo Fulton Sheen)

--------------------

«Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra» (Is 49,6).

Volverán al Señor hasta de los confines del orbe; en su presencia se postrarán las familias de los pueblos (Sal 22,28).

Si le dejamos que siga así, todos creerán en él (Jn 11,48).

"Os digo: «Se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos». Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que estaba refiriéndose a ellos". (Mt 21,43-45).
[Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo (Mt, 21,23)].

Si algunas ramas fueron desgajadas, mientras tú - olivo silvestre - fuiste injertado entre ellas, hecho participe con ellas de la raíz y de la savia del olivo, no te engrías contra las ramas. Y si te engríes, sábete que no eres tú quien sostiene la raíz, sino la raíz que te sostiene (Rom 17,18)... Por su incredulidad fueron desgajadas, mientras tú, por la fe te mantienes. ¡No te engrías!; más bien, teme. Que si Dios no perdonó a las ramas naturales, no sea que tampoco a ti te perdone... Considera la bondad y la severidad de Dios: severidad con los que cayeron, bondad contigo, si es que te mantienes en la bondad; que si no, también tú serás desgajado (Rom 11,20-22).

En cuanto a ellos, si no se obstinan en la incredulidad, serán injertados; que poderoso es Dios para injertarlos de nuevo. Porque si tú fuiste cortado del olivo silvestre que eras por naturaleza, para ser injertado contra tu natural en un olivo cultivado, ¡con cuánta más razón ellos, según su naturaleza, serán injertados en su propio olivo! Pues no quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, «no sea que presumáis de sabios» [Pr 3,7]: el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que entre la totalidad de los gentiles, y así, todo Israel será salvo, como dice la Escritura: «Vendrá de Sión el Libertador; alejará de Jacob las impiedades»[Is 59,2021]. «Y esta será mi Alianza con ellos, cuando haya borrado sus pecados» [Is 27,9]. En cuanto al Evangelio, son enemigos para vuestro bien; pero en cuanto a la elección amados en atención a sus padres. Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables. En efecto, así como vosotros fuisteis en otro tiempo rebeldes contra Dios, mas al presente habéis conseguido misericordia a causa de su rebeldía, así también, ellos al presente se han rebelado con ocasión de la misericordia otorgada a vosotros, a fin de que también ellos consigan ahora misericordia. Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia. ¡Oh abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos! (Rom 11,23-32).

No lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó (Jn 11,51).

-----------------

 

«Dos cosas se requieren de nuestra parte respecto de las verdades que se nos proponen parar creer. Primera, que sean penetradas y captadas por el entendimiento, y es lo que compete al don de entendimiento. Segunda, que el hombre forme sobre ellas un juicio recto, que ordene a la adhesión a las mismas y la repulsa de los errores opuestos. Este juicio corresponde al don de sabiduría cuando se refiere a las cosas divinas; al don de ciencia, si versa sobre las cosas creadas, y al don de consejo, cuando considera su aplicación a las acciones singulares» (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, q. 17, a. 6; cfr. la q. 9).

 

«Dejasteis tal medicina y ungüento para nuestras llagas, que no las sobresanan, sino que del todo las quitan». (SANTA TERESA DE JESÚS, Vida,19,5).

«Dios es suma Verdad, y la humildad es andar en verdad, que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros, sino la miseria y ser nada; y quien esto no entiende, anda en mentira»
(SANTA TERESA DE JESÚS, Moradas VI, 10, 7.)

 

«Quisiera tratar de hacerle compender con una comparación muy sencilla cómo ama Jesús a las almas que confían en él, aun cuando sean imperfectas. Supongamos que un padre tiene dos hijos traviesos y desobedientes, y que, al ir a castigarlos, ve que uno de ellos se echa a temblar y se aleja de él aterrorizado, llevando en el corazón el sentimiento de que merece ser castigado; y que su hermano, por el contrario, se arroja en los brazos de su padre diciendo que lamenta haberlo disgustado, que lo quiere y que, para demostrárselo, será bueno en adelante; si, además, este hijo pide a su padre que lo castigue con un beso, yo no creo que el corazón de ese padre afortunado pueda resistirse a la confianza filial de su hijo, cuya sinceridad y amor conoce. Sin embargo, no ignora que su hijo volverá a caer más de una vez en las mismas faltas, pero está dispuesto a perdonarle siempre si su hijo le vuelve a ganar una y otra vez por el corazón... Sobre el primer hijo, querido hermanito, no le digo nada, usted mismo comprenderá si su padre podrá amarle tanto y tratarle con la misma indulgencia que al otro... » (SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS, Cartas, n. 258, 18.7.97, al abate Belliere).

 

«Te aseguro que Dios es mucho mejor de lo que piensas. Él se conforma con una mirada, con un suspiro de amor ... Y creo que la perfección es algo muy fácil de practicar, pues he comprendido que lo único que hay que hacer es ganar a Jesús por el corazón... Fíjate en un niñito que acaba de disgustar a su madre montando\par en cólera o desobedeciéndola: si se mete en un rincón con aire enfurruñado y grita por miedo a ser castigado, lo más seguro es que su mamá no le perdonará su falta; pero si va a tenderle sus bracitos sonriendo y diciéndole: "Dame un beso, no lo volveré a\par hacer', ¿no lo estrechará su madre tiernamente contra su corazón, y olvidará sus travesuras infantiles ... ? Sin embargo, ella sabe muy bien que su pequeño volverá a las andadas en la primera ocasión; pero no importa: si vuelve a ganarla otra vez por el corazón, nunca será castigado ... Ya en tiempos de la ley del temor, antes de la venida de Nuestro Señor, decía el profeta 1saías, hablando en nombre del Rey del cielo: "¿Podrá una madre olvidarse de su hijo... Pues aunque ella se olvide de su hijo, yo no os olvidaré jamás" (ls 49, 15). ¡Qué encantadora promesa! Y nosotros, que vivimos en la ley del amor, ¿no vamos a aprovecharnos de los amorosos anticipos que nos da nuestro Esposo ... ? ¡Cómo vamos a temer a quien se deja prender en uno de los cabellos que vuelan sobre nuestro cuello ... !
(Cfr. Cant 4, 9) (SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS, Cartas, n. 191, 12 de julio de 1896, a Leonia).

---------------------------

Ezequiel 34

2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza. Dirás a los pastores: Así dice el Señor Yahveh: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño?
3 Vosotros ... no habéis apacentado el rebaño.
4 No habéis fortalecido a las ovejas débiles... no habéis tornado a la descarriada ni buscado a la perdida...
5 Y ellas se han dispersado, por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las fieras del campo; andan dispersas.
6 Mi rebaño anda errante ... mi rebaño anda disperso ... sin que nadie se ocupe de él ni salga en su busca.
7 Por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh:
8 Por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, lo juro: Porque mi rebaño ha sido expuesto al pillaje y se ha hecho pasto de todas las fieras del campo por falta de pastor, porque mis pastores no se ocupan de mi rebaño, porque ellos, los pastores, se apacientan a sí mismos y no apacientan mi rebaño;

9 por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh.
10 Así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo contra los pastores: reclamaré mi rebaño de sus manos y les quitaré de apacentar mi rebaño. Así los pastores no volverán a apacentarse a sí mismos. Yo arrancaré mis ovejas de su boca, y no serán más su presa.
11 Porque así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo; yo mismo cuidaré de mi rebaño y velaré por él.
12 Como un pastor vela por su rebaño cuando se encuentra en medio de sus ovejas dispersas, así velaré yo por mis ovejas. Las recobraré de todos los lugares donde se habían dispersado en día de nubes y brumas.

13 Las sacaré de en medio de los pueblos, las reuniré de los países, y las llevaré de nuevo a su suelo. Las pastorearé por los montes de Israel, por los barrancos y por todos los poblados de esta tierra.
14 Las apacentaré en buenos pastos, y su majada estará en los montes de la excelsa Israel. Allí reposarán en buena majada; y pacerán pingües pastos por los montes de Israel.
15 Yo mismo apacentaré mis ovejas y yo las llevaré a reposar, oráculo del Señor Yahveh.

16 Buscaré la oveja perdida, tornaré a la descarriada, curaré a la herida, confortaré a la enferma; pero a la que está gorda y robusta la exterminaré: las pastorearé con justicia.
17 En cuanto a vosotras, ovejas mías, así dice el Señor Yahveh: He aquí que yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrío.
18 ¿Os parece poco pacer en buenos pastos, para que pisoteéis con los pies el resto de vuestros pastos? Os parece poco beber en agua limpia, para que enturbiéis el resto con los pies?

19 ¡Mis ovejas tienen que pastar lo que vuestros pies han pisoteado y beber lo que vuestros pies han enturbiado!
20 Por eso, así les dice el Señor Yahveh: Yo mismo voy a juzgar entre la oveja gorda y la flaca.
21 Puesto que vosotras habéis empujado con el flanco y con el lomo y habéis topado con los cuernos a todas las ovejas más débiles hasta dispersarlas fuera,
22 yo vendré a salvar a mis ovejas para que no estén más expuestas al pillaje; voy a juzgar entre oveja y oveja.

23 Yo suscitaré para ponérselo al frente un solo pastor que las apacentará, mi siervo David: él las apacentará y será su pastor.
24 Yo, Yahveh, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellos. Yo, Yahveh, he hablado.
25 Concluiré con ellos una alianza de paz, haré desaparecer de esta tierra las bestias feroces. Habitarán en seguridad en el desierto y dormirán en los bosques.

.............

28 No volverán a ser presa de las naciones, las bestias salvajes no volverán a devorarlos. Habitarán en seguridad y no se les turbará más.

30 Y sabrán que yo, Yahveh su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo, oráculo del Señor Yahveh.
31 Vosotras, ovejas mías, sois el rebaño humano que yo apaciento, y yo soy vuestro Dios, oráculo del Señor Yahveh.

--------------------

"Cuando yo diga al malvado: “Vas a morir”, si tú no hablas para advertir al malvado que abandone su mala conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre. Si tú, en cambio, adviertes al malvado para que se convierta de su mala conducta, y él no se convierte, él morirá por su culpa, pero tú habrás salvado tu vida"
(Ezequiel 33,7-9).

No debemos dejar de encomendar a los que tuvieron una vida y una muerte santas, no sea que mientras les homenajeamos y nos beneficiamos de su vida y de su obra los estemos dejando olvidados en el purgatorio; además, si realmente no necesitasen esos sufragios, les beneficiarán a otros. Y como toda oración, en primer lugar le une al que reza con Dios.

«Id, presentaos en el Templo y decid al pueblo todo lo referente a esta Vida.»
(Hechos 5,20).

«Si no creéis que Yo Soy, moriréis por vuestros pecados» (Jn 8,24).

«Cuando levantéis al Hijo del hombre, sabréis que Yo Soy» (Jn 8,28).

El papa Benedicto XVI recuerda las enseñanzas de san Alfonso María de Ligorio sobre la oración

San Alfonso María de Ligorio tuvo una visión optimista, pero realista, de los recursos de bien que el Señor da a cada hombre, explica Benedicto XVI

El Ángel de España de Verdaguer

Pentecostés

«En cuanto a los dones espírituales, no quiero, hermanos, que estéis en la ignorancia... Nadie puede decir: «¡Jesús es Señor!» sino con el Espíritu Santo. Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos.

»A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común, porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe, en el mismo Espíritu; a otro, carismas de curaciones, en el único Espíritu; a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas. Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad.

»Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte. Y así los puso Dios en la Iglesia, primeramente como apóstoles; en segundo lugar como profetas; en tercer lugar como maestros; luego, los milagros; luego, el don de las curaciones, de asistencia, de gobierno, diversidad de lenguas.

»¡Aspirad a los carismas superiores! Y aun os voy a mostrar un camino más excelente.

»La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía. Cuando venga lo perfecto, desaparecerá lo parcial.

»Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido. Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad
(I Corintios 12,1, 3-11, 27-28, 31; I Corintios 13, 4-10, 12-13).

Buscad la caridad; pero aspirad también a los dones espirituales, especialmente a la profecía. Pues el que habla en lenguas no habla a los hombres sino a Dios... El que habla en lenguas, se edifica a sí mismo; el que profetiza, edifica a toda la asamblea.
(I Corintios 14,1-4)

------------------------

Los siete dones del Espíritu Santo

Catecismo:
1830 La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo.
Estos son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo.
1831 Los siete dones del Espíritu Santo son:
sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David (cf Is 11, 1-2). Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.

Los dones del Espíritu Santo son hábitos sobrenaturales infundidos por Dios en las potencias del alma para recibir y secundar con facilidad las mociones del propio Espíritu Santo al modo divino o sobrehumano.
Los dones son infundidos por Dios. El alma no podría adquirir los dones por sus propias fuerzas ya que transcienden infinitamente todo el orden puramente natural. Los dones los poseen en algún grado todas las almas en gracia. Es incompatible con el pecado mortal.
http://www.corazones.org/espiritualidad/espiritu_santo/dones_espiritu.htm

Catequesis del Papa Francisco sobre los dones del Espíritu Santo

Catequesis de San Juan Pablo II sobre los dones del Espíritu Santo

El don de Inteligencia (Entendimiento) es una gracia del Espíritu Santo para comprender la Palabra de Dios y profundizar las verdades reveladas.

«Mediante este don el Espíritu Santo, que "escruta las profundidades de Dios" (1 Cor 2,10), comunica al creyente una chispa de capacidad penetrante que le abre el corazón a la gozosa percepción del designio amoroso de Dios. Se renueva entonces la experiencia de los discípulos de Emaús, los cuales, tras haber reconocido al Resucitado en la fracción del pan, se decían uno a otro: "¿No ardía nuestro corazón mientras hablaba con nosotros en el camino, explicándonos las Escrituras?" (Lc 24:32).

»Esta inteligencia sobrenatural se da... a los fieles que, gracias a la "unción" del Espíritu (cfr 1 Jn 2:20 y 27) poseen un especial "sentido de la fe" (sensus fidei) que les guía en las opciones concretas.

»Efectivamente, la luz del Espíritu, al mismo tiempo que agudiza la inteligencia de las cosas divinas, hace también mas límpida y penetrante la mirada sobre las cosas humanas. Gracias a ella se ven mejor los numerosos signos de Dios que están inscritos en la creación. Se descubre así la dimensión no puramente terrena de los acontecimientos, de los que está tejida la historia humana. Y se puede lograr hasta descifrar proféticamente el tiempo presente y el futuro. "¡Signos de los tiempos, signos de Dios!"».
(San Juan Pablo II, Catequesis sobre el Credo, 16-IV-1989)

«Dos cosas se requieren de nuestra parte respecto de las verdades que se nos proponen parar creer. Primera, que sean penetradas y captadas por el entendimiento, y es lo que compete al don de entendimiento. Segunda, que el hombre forme sobre ellas un juicio recto, que ordene a la adhesión a las mismas y la repulsa de los errores opuestos. Este juicio corresponde al don de sabiduría cuando se refiere a las cosas divinas; al don de ciencia, si versa sobre las cosas creadas, y al don de consejo, cuando considerasu aplicación a las acciones singulares» (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, q. 17, a. 6; cfr. la q. 9).

Jesús dijo a santa María Faustina Kowalska:

«La falta de confianza de las almas me hiere profundamente. Todavía más me duele la desconfianza de las almas que Yo he escogido. A pesar de mi Amor jamás agotado, desconfían de Mí, no les basta ni siquiera mi muerte». (D. 50).

Evidencia histórica a favor de los evangelistas

http://infocatolica.com/blog/esferacruz.php/1508260710-evidencia-historica-a-favor-d

Pato Acevedo, el 26.08.15 a las 7:10 PM

Al hablar sobre la historia de los evangelios y su confiabilidad, se ha vuelto un lugar común decir que son textos seudónimos. Se indica al pasar, como una verdad incuestionable, que no sabemos quién los escribió, pero que al menos estamos seguros que no fueron Mateo, Marcos, Lucas ni Juan. La Iglesia por su parte, se mantiene en afirmar el origen apostólico de los evangelios, dejando la cuestión acerca de los detalles de su composición a los expertos.

¿A qué viene dudar tanto de esa tradición?. Después de todo no hay nada extraordinario o milagroso en ella. Los evangelistas son mencionados en otros libros del Nuevo Testamento, dos de ellos apóstoles y dos compañeros de los apóstoles, que perfectamente podrían haber escrito lo que se les atribuye. Por otro lado, tampoco deja la impresión de una atribución “demasiado conveniente". Los evangelistas son reconocibles, pero tampoco son los más importantes líderes del cristianismo. De hecho, más bien son figuras oscuras, si los comparamos con san Pedro y san Pablo, Santiago, Bernabé apóstol o san Clemente, el segundo Papa.

En definitiva, no hay razón para desconfiar de la atribución tradicional… a menos que a alguien le moleste que los evangelistas transmitieran fielmente el mensaje puro y simple de Jesús.

Al indagar más a fondo en la cuestión, encontramos que el respaldo histórico en favor de estos autores es sólido y bien conocido.

En primer lugar, tenemos que hacia el año 130, Papías escribió un libro, hoy perdido, pero que conocemos a través del historiador eclesiástico Eusebio de Cesarea, donde señala:

Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió con exactitud todo lo que recordaba, pero no en orden de lo que el Señor dijo e hizo. Porque él no oyó ni siguió personalmente al Señor, sino, como dije, después a Pedro. Éste llevaba a cabo sus enseñanzas de acuerdo con las necesidades, pero no como quien va ordenando las palabras del Señor, más de modo que Marcos no se equivocó en absoluto cuando escribía ciertas cosas como las tenía en su memoria. Porque todo su empeño lo puso en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso.

Más adelante, Papías dice que Mateo “compuso su discurso en hebreo y cada cual lo fue traduciendo como pudo".

Luego Ireneo de Lyon, en el año 170, escribió:

Mateo, (que predicó) a los Hebreos en su propia lengua, también puso por escrito el Evangelio, cuando Pedro y Pablo evangelizaban y fundaban la Iglesia. Una vez que éstos murieron, Marcos, discípulo e intérprete de Pedro, también nos transmitió por escrito la predicación de Pedro. Igualmente Lucas, seguidor de Pablo, consignó en un libro «el Evangelio que éste predicaba». Por fin Juan, el discípulo del Señor «que se había recostado sobre su pecho» redactó el Evangelio cuando residía en Efeso.

Así, los cuatro autores de los evangelios están plenamente identificados y son los mismos que encontramos en nuestras Biblias. Poco tiempo después, Clemente de Alejandría (150-215) también atestigua esta tradición, según nos cuenta Eusebio de Cesarea:

Mateo, que en primer lugar predicó a los hebreos cuando ya estaba por dedicarse también a otros, expuso por escrito su Evangelio en su lengua materna, sustituyendo de este modo por escrito la falta de su presencia en medio de aquellos de los que se alejaba. Y, a su vez, Marcos y Lucas ya habían procedido a la entrega de sus respectivos Evangelios cuando se dice que Juan seguía haciendo uso de la predicación oral, y que finalmente se dedicó a escribirlo.

A estos testimonios se agrega el de los prólogos anti marcionitas, breves textos anónimos, que se incluyeron en antiguas ediciones de la Biblia, a modo de introducción de los evangelios. El de Mateo se ha perdido, se supone que por corresponder a las primeras páginas del libro. El prólogo de Marcos indica que fue un intérprete de Pedro y que escribió en Italia. El de Lucas nos informa que era un médico, colaborador de Pablo, y que escribió para los creyentes griegos. El de Juan, finalmente habría sido dictado a Papías de Hierópolis, para oponerse a las doctrinas de Marción.

Los académicos investigan la datación y autenticidad estos documentos, pero lo relevante es que la tradición sobre los autores de los evangelios no es arbitraria ni escasa en evidencia. No es que alguien hay recibido la Biblia con los evangelios en ese orden y se conformara con decir “siempre se ha hecho así". Al contrario, se trata de una tradición bien documentada, que se remonta a los orígenes del cristianismo.

También es digno de destacar que la misma tradición proviene de diferentes extremos del mundo antiguo. Hierápolis se ubica en la actual Turquía, el primer territorio en recibir favorablemente la predicación cristiana. Ahí escribió Papías. Lyon se encuentra en el otro extremo del Imperio Romano, y desde allá nos llega la misma tradición por enseñanza de su obispo Ireneo. Clemente, por su parte se asocia con la ciudad egipcia de Alejandría, en el extremo sud oriental del mediterráneo. Finalmente, los prólogos anti marcionitas parecen haber sido escritos en Roma.

Observar todos estos testimonios, todos en el siglo II y de lugares tan alejados, demuestra que estamos ante una tradición firme y consolidada, no sujeta a vacilaciones ni dudas.

«No seáis niños en juicio. Sed niños en malicia, pero hombres maduros en juicio».
(I Corintios 14,20)

Memoria de la misericordia divina, de la sangre de Cristo y de sus mártires

«Ten cuidado y guárdate bien, no vayas a olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto, ni dejes que se aparten de tu corazón en todos los días de tu vida; enséñaselas, por el contrario, a tus hijos y a los hijos de tus hijos» (Dt 4,9).

"Si se perdiera la memoria de los cristianos que han entregado su vida por confesar la fe, el tiempo presente, con sus proyectos y sus ideales, perdería una de sus características más valiosas, ya que los grandes valores humanos y religiosos dejarían de estar corroborados por un testimonio concreto inscrito en la historia"
(San Juan Pablo II:
Discurso a los participantes en la VIII sesión pública de las Academias pontificias, 3.11.2003, n. 2: L'Osservatore Romano en lengua española, 21.11.2003, p. 6).

San Juan Pablo II:
“En diversas ocasiones he recordado la necesidad de custodia de la memoria de los mártires. Su testimonio no debe ser olvidado. Ellos son la prueba más elocuente de la verdad de la fe, que sabe dar un rostro humano incluso a la muerte más violenta y manifiesta su belleza aun en medio de atroces padecimientos. Es preciso que las Iglesias particulares hagan todo lo posible por no perder el recuerdo de quienes han sufrido el martirio”.
Homilía en la Capilla Papal para la Beatificación del Siervo de Dios José Aparicio Sanz, presbítero, y 232 Compañeros Mártires.
San Pedro en el Vaticano, 11 de marzo de 2001  (José Francisco Guijarro García:”Persecución religiosa y Guerra Civil”.- Ed. La Esfera de los Libros S.L. 2006)

"Hay algo que traigo a la memoria y me da esperanza: que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión; antes bien, se renuevan cada mañana: ¡qué grande es tu fidelidad!
El Señor es mi lote, me digo, y espero en él. El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor" (Lamentaciones 3, 17-26).

¡Jerusalén, si yo de ti me olvido, que se seque mi diestra! ¡Mi lengua se me pegue al paladar si de ti no me acuerdo, si no alzo a Jerusalén al colmo de mi gozo!
(Sal 137,5-6).

Los pecados se remiten «gratuitamente por la misericordia divina por causa de Jesucristo” (Concilio de Trento, sesión VI, cap. IX) [DS 1533].
"Se dice que somos justificados gratuitamente, porque nada de aquello que precede a la justificación, sea la fe, sean las obras, merece la gracia misma de la justificación» (Ibíd. cap. VIII) [DS 1532].

------------------------------------

Caminos

"Rectos son los caminos del Señor: los justos andan por ellos, los pecadores tropiezan en ellos" (Os 14,10).

"El Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal" (Sal 1,6).

«No te tuerzas ni a derecha ni a izquierda, aparta tu pie de la maldad» (Pr 4, 27).

En la Biblia de los LXX y en la Vulgata se añaden dos versículos:

«No te desvíes ni hacia la derecha ni hacia la izquierda, y aparta tu pie de la mala senda. Porque el Señor conoce los caminos que hay a la derecha, pero los que están hacia la izquierda son torcidos. El hará rectas tus sendas Y hará seguir en paz tus caminos» (Pr 4,26-27, Versión de los LXX).

«Ne declines ad dexteram neque ad sinistram; avertem pedem tuum a malo: vias enim quae ad dextris sunt novit Dominus: perversae vero sunt quae a sinistris sunt. Ipse autem rectos faciet cursus tuos, itinera autem tua in pace producet» (Pr 4,27. Vulgata Clementina).

Traducción propia:

«No te desvíes ni a la diestra ni a la siniestra; aparta tu pie del mal; porque los caminos que están a la derecha el Señor los conoce, y los que están a la siniestra son perversos. Mas Él hará correcta tu ruta, y que tengas buen viaje».  (Pr 4,27. Vulgata Clementina).

San Agustín explica estos versículos así:

"Hemos de entender que se desvía hacia la derecha quien quiere asignarse a sí mismo, y no a Dios, las mismas obras buenas que pertenecen a los caminos que hay a la derecha".
"Por eso… añadió a continuación: «El hará rectas tus sendas y hará seguir en paz tus caminos».
"Cuando te manda: «Haz rectos los senderos para tus pies y dirige tus caminos»entiéndelo de modo que sepas que, cuando así lo haces, Dios te otorga el que lo hagas. Así no te desviarás a la derecha, aunque vayas por los caminos que hay a la derecha, porque no confiarás en tu virtud, y tu virtud será justamente aquel que «hará rectas tus sendas y hará seguir en paz tus caminos»".
(San Agustín, Epistulae a los monjes del abad Valentín, 215, 5).

«Pero no conoce el Señor los caminos de la izquierda, los torcidos, esto es, los caminos de los impíos, porque no los hizo Él para el hombre, sino que el hombre se los hizo para sí».
(San Agustín, Epistulae a los monjes del abad Valentín, 215, 6).

«Dicen: “Hagamos el mal para que venga el bien”, ésos se desvían hacia la izquierda».
«No defendáis el libre albedrío de manera que le atribuyáis las buenas obras sin la ayuda de la gracia divina; pero tampoco defendáis la gracia de manera que, como si ya estuvieseis seguros de ella, améis las malas obras. Que la gracia de Dios os libre de tal cosa».
(San Agustín, Epistulae a los monjes del abad Valentín, 215, 8).

«Irse a la derecha es engañarse a sí mismo teniéndose por inmaculado; irse a la izquierda es, con no sé qué perversa y criminal seguridad, entregarse a toda clase de crímenes, como si no hubiera ningún castigo» (San Agustín, De peccatorum meritis  et remissione et de baptismo parvulorum, II, 5, 5.).

«“Los caminos que están a la derecha los conoce el Señor” , pues sólo Él está sin pecado y puede borrar nuestros delitos. “Los caminos de la izquierda son malvados”  y como tales pueden considerarse las codicias pecaminosas».
«A este propósito nos ofrecen una figura del Nuevo Testamento aquellos jóvenes de veinte años de quienes se dice que entraron en la tierra prometida (Num 14, 29 ss.) sin torcerse a la derecha ni a la izquierda (Jos 23, 6)».
«Sin torcerse a la derecha con una soberbia presunción de su propia justicia, ni a la izquierda con una complacencia segura en el pecado, entrará en la tierra de promisión. Allí no imploraremos ya el perdón de los pecados ni temeremos su castigo, porque viviremos libres por la gracia del Redentor, el cual, sin ser esclavo de pecado, redimió a Israel de todas sus iniquidades, ora de las cometidas con la vida propia, ora de las contraídas por el origen».
(San Agustín, De peccatorum meritis et remissione et de baptismo parvulorum, II, 35, 57).

"Ésta fue la orden que di a vuestros padres: «Escuchad mi voz.
Yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo; caminad por el camino que os mando, para que os vaya bien».
Pero no escucharon ni prestaron oído, caminaban según sus ideas, según la maldad de su corazón obstinado, me daban la espalda y no la frente" (Jer 7,23-24).

---------------------------

¡Yahveh, no te estés lejos, corre en mi ayuda! (Sal 22,20).

El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas (Sal 102,8-10).

El artículo Parusía de la Enciclopedia Espasa

"¡Ven, Jesús! ¡Ven y transforma el mundo! ¡"Ven ya", hoy, y que triunfe la paz!"

La Iglesia Católica no permite que se vuelvan a casar ante ella a los divorciados por la Iglesia Ortodoxa, porque las declaraciones de estado libre dadas por la Iglesia Ortodoxa, no pueden considerarse suficientes

Hay visiones mezcladas con errores y con ideas preconcebidas.. ..

Diferencias entre posesión diabólica y enfermedad psiquiátrica

La pretensión de que a toda nación, por el hecho de serlo, le corresponda el derecho de constituirse en Estado, ignorando las múltiples relaciones históricamente establecidas entre los pueblos y sometiendo los derechos de las personas a proyectos nacionales o estatales impuestos de una u otra manera por la fuerza, dan lugar a un nacionalismo totalitario, que es incompatible con la doctrina católica.

España es fruto de uno de estos complejos procesos históricos. Poner en peligro la convivencia de los españoles, negando unilateralmente la soberanía de España, sin valorar las graves consecuencias que esta negación podría acarrear, no sería prudente ni moralmente aceptable.

Conferencia Episcopal Española, instrucción pastoral Valoración moral del terrorismo en España, septiembre de 2002

“Uno de los mayores males de nuestro tiempo es la mediocridad en las cuestiones de fe. No nos hagamos ilusiones. O somos católicos o no lo somos. Si lo somos, es preciso que se manifieste en todos los campos de nuestra vida”
(Palabras pronunciadas por el beato mártir Stepinac en 1943, citadas por el papa Benedicto XVI en su visita pastoral a Croacia de 2011).

 

Pedagogía de Cristo para formar a sus discípulos: "El punto de partida es el llamamiento, le sigue el encuentro, la conversión, el discipulado, la comunión y misión" (Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona, La Verdad, 12.09.2014, pág. 4)

"Los principios morales, no dependen, del voto de las mayorías. Lo que está mal, está mal, aunque todos estén errados. Lo que es correcto, es correcto, aún cuando nadie esté del lado correcto". (Obispo Fulton Sheen).

San Alfonso refiere el ejemplo de san Felipe Neri —muy interesante—, quien «desde el primer momento en que se despertaba por la mañana, decía a Dios: “Señor, mantén hoy tus manos sobre Felipe, porque si no, Felipe te traiciona”» (III, 3). Muy realista. Pide a Dios que mantenga sus manos sobre él. También nosotros, conscientes de nuestra debilidad, debemos pedir ayuda a Dios con humildad, confiando en la riqueza de su misericordia. En otro pasaje dice san Alfonso: «Nosotros somos pobres de todo, pero si pedimos ya no somos pobres. Aunque nosotros somos pobres, Dios es rico» (II, 4). [Citado por Benedicto XVI, 1 de agosto de 2012].

«El bien común implica, finalmente, la paz, es decir, la estabilidad y la seguridad de un orden justo. Supone, por tanto, que la autoridad asegura, por medios honestos, la seguridad de la sociedad y la de sus miembros. El bien común fundamenta el derecho a la legítima defensa individual y colectiva» (Cat nº 1909).

«Todo ciudadano y todo gobernante están obligados a empeñarse en evitar las guerras.
Sin embargo, “mientras exista el riesgo de guerra y falte una autoridad internacional competente y provista de la fuerza correspondiente, una vez agotados todos los medios de acuerdo pacífico, no se podrá negar a los gobiernos el derecho a la legítima defensa” (GS 79)» (Cat nº 2308).

«Se han de considerar con rigor las condiciones estrictas de una legítima defensa mediante la fuerza militar. La gravedad de semejante decisión somete a esta a condiciones rigurosas de legitimidad moral. Es preciso a la vez:
— Que el daño causado por el agresor a la nación o a la comunidad de las naciones sea duradero, grave y cierto.
— Que todos los demás medios para poner fin a la agresión hayan resultado impracticables o ineficaces.
— Que se reúnan las condiciones serias de éxito.
— Que el empleo de las armas no entrañe males y desórdenes más graves que el mal que se pretende eliminar. El poder de los medios modernos de destrucción obliga a una prudencia extrema en la apreciación de esta condición.
Estos son los elementos tradicionales enumerados en la doctrina llamada de la “guerra justa”.
La apreciación de estas condiciones de legitimidad moral pertenece al juicio prudente de quienes están a cargo del bien común» (Cat nº 2309).

El ángel de la guarda

El tiempo ha demostrado que por el camino del “mal menor” se termina llegando al “mal mayor”. La opción del “mal menor” solo puede ser acogida por un cristiano de forma circunstancial y transitoria; sin caer en la tentación de hacer de ella su “santo y seña”. Y es que… Jesucristo nos enseñó a apostar por el bien; no por el mal menor (Monseñor Munilla, obispo de san Sebastián, septiembre de 2014) .

-------------------------------------

Por un plato de lentejas. La peor de las corrupciones, Pastoral de Mons. Juan Antonio Reig Pla Obispo de Alcalá de Henares, 26 de diciembre de 2014

-------------------------------------

«No temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna» (Mt 10,28).

«El Dios de la Revelación es Legislador y Juez en una medida tal que ninguna autoridad temporal puede hacerlo» (San Juan Pablo II: Salvifici Doloris, 10).

«Al mal moral del pecado corresponde el castigo, que garantiza el orden moral en el mismo sentido trascendente, en el que este orden es establecido por la voluntad del Creador y Supremo Legislador. De ahí deriva también una de las verdades fundamentales de la fe religiosa, basada asimismo en la Revelación: o sea que Dios es un juez justo, que premia el bien y castiga el mal» (San Juan Pablo II: Salvifici Doloris, 10).

Se puede considerar la pena de dos modos. Primero, como castigo, y en este sentido únicamente el pecado la merece, porque por ella se restablece la igualdad de la justicia, en cuanto que aquel que pecando se excedió en lo de seguir su propia voluntad, padece contra su voluntad algún daño. Por lo cual, como todo pecado es voluntario, incluso el original, conforme a lo dicho (Suma Teológica, I-II, q.81 a.1), se sigue que nadie es castigado de esta forma sino por el pecado voluntario.
Desde otro ángulo, puede ser considerada la pena como medicina, que no sólo es sanativa del pecado pasado, sino que tiene asimismo virtud para preservar del pecado futuro y para empujarnos a hacer algo bueno. Según esto, uno es castigado a veces sin culpa, aunque nunca sin causa. Sin embargo, hay que tener en cuenta que nunca la medicina priva de un bien mayor para procurar un bien menor —por ejemplo, dejarle a uno sin vista para curarle el calcaño—, sino que, a veces, causa un daño en lo menor para prestar ayuda en lo más importante. Y como los bienes espirituales son los de mayor valor y los temporales los de menor, es por lo que a veces se le castiga a uno en estos últimos sin culpa, por ejemplo, con muchas penalidades de esta vida presente, que Dios le inflige para que le sirvan de humillación o de prueba. En cambio, no se castiga a nadie en los bienes espirituales sin culpa propia, ni en ésta ni en la otra vida, ya que en la vida futura las penas no son medicina, sino consecuencia de la condenación espiritual (Santo Tomás, Suma Teológica, I-II, q.108 a.4)”.

"Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles" (Mt 25,41).

En primer lugar hay que distinguir entre el castigo eterno y el castigo temporal. Por el castigo eterno entendemos el castigo definitivo a los malvados recogido explícitamente en Mateo 25 en la Sagrada Escritura y no es en absoluto incompatible con que Dios es amor. Decir que Dios es amor y por tanto no puede existir el castigo eterno es contraponer los conceptos de manera infantil. En Dios la justicia y la misericordia no son dos cosas, sino que se funden y son una sola.
 Respecto al castigo temporal:
¿Se puede decir que Dios no manda castigos temporales? No, No se puede decir tal cosa. En la Sagrada Escritura hay pasajes muy claros donde se habla de castigos de Dios, como cuando se habla de las plagas de Egipto, o a David que después de haber pecado Dios le pidió que eligiese entre varios castigos. No cabe decir que “Dios no castiga nunca”, sería incorrecto. Nuestro Papa emérito Benedicto XVI en el Sínodo de los obispos en el año 2008 dijo una frase que llamó la atención a mucha gente: Dijo que: “…Dios ha tenido que recurrir con frecuencia al castigo…”
(Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián,
Monseñor Munilla sobre si Dios castiga - podcast en audio ).

«Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de Él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra "infierno"» (Catecismo 1991, nº. 1033).

"Jesús anuncia en términos graves que «enviará a sus ángeles... que recogerán a todos los autores de iniquidad, y los arrojarán al horno ardiendo» (Mt 13, 41-42), y que pronunciará la condenación: «¡Alejaos de mí malditos al fuego eterno! (Mt 25, 41)»" (Catecismo 1991, nº. 1034).

Aquel día, la raíz de Jesé se erguirá como enseña de los pueblos: la buscarán los gentiles, y será gloriosa su morada (Is 11,10).

------------------------------------------------------------------------------------

Las leyes que inducen a obrar contra la ley divina son normas de un régimen que por imponerlas es «totalmente corrupto» y tiránico

Podemos denominar leyes tiránicas propiamente dichas las que, según Sto. Tomás (S.T. I-II, 96, 4C), se oponen ad bonum divinum,

"Leyes de los tiranos que inducen a la idolatría, o a cualquier otra cosa que sea contraria a la Ley divina. En ningún modo es lícito observar tales leyes porque como se dice en los Hechos de los Apóstoles, 5, 29, «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres»".

Ni siquiera tienen el nombre de ley, ni entran en la clasificación que, siguiendo a San Isidoro, hace Santo Tomás de las leyes, según el régimen político que las establezca, las del régimen tiránico, que es «totalmente corrupto» (S.T. I-II, 95, 4c).

Valoración de la Iglesia de las doctrinas de santo Tomás de Aquino

------------------

Santo Tomás de Aquino definió a la persona humana como «lo más perfecto que hay en toda la naturaleza, es decir, un sujeto subsistente en una naturaleza racional» (Summa Theologiae, Iª, q. 29, a. 3)

«Oh santísima y dulcísima Virgen María, Madre de Dios…, encomiendo toda mi vida a tu corazón misericordioso… Alcánzame, oh dulcísima Señora mía, caridad verdadera, con la cual ame con todo mi corazón, sobre todas las cosas, a tu santísimo Hijo y, después de él, a ti, y al prójimo en Dios y por Dios» (oración atribuida a santo Tomás de Aquino).

Habiendo peligro próximo para la Fe, los prelados deben ser argüidos incluso públicamente por los súbditos”. (Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II, 33, 4-2).

Jaime Bofill: «El pensamiento contemporáneo vendría a ser un patente testimonio de la actualidad de la doctrina del Doctor Angélico, reclamada, sin conocerla, por la misma necesidad sentida de una doctrina y de una ordenación social que restaure a la persona en el lugar de dignidad que, por su misma naturaleza, reclama».

 

--¿Y la respuesta más difícil de responder?
--A los casados por la Iglesia, divorciados, y vueltos a casar que quieren comulgar. Uno quisiera ser amable con todos, pero no siempre puedes decir lo que ellos quieren oír
(El P. Loring a Alex del Rosal en 2009. Anécdotas de una vida apostólica).

«No es Dios sino el demonio quien os empuja al pecado mediante la esperanza de la misericordia» (San Alfonso Mª de Ligorio, Preparación para la muerte, 17a Consideración).
http://www.clairval.com/lettres/es/2009/03/09/4110309.htm

"Quitémonos lo que nos estorba y el pecado que nos ata, y corramos en la carrera que nos toca, sin retirarnos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús... Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado." (Hbr 12 1-4).

"Entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo:
Talitha qum» (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»).
La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar; tenía doce años... Y les dijo que dieran de comer a la niña".
(Marcos 5, 42-43).

"Pondré mis palabras en su boca, y les dirá lo que yo le mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá" (Dt 18,20).

Cuando te llamen loco, pecador, endemoniado etc.

Jesús fue a casa con sus discípulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer.
Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.
(Marcos 3, 20-21).

Otras veces decían que estaba endemoniado. (Mc 3,22; Mt 9,34; Mt 11,18; Mt 10,25; Mt 11,18)

Otras que era un pecador, se escandalizaban de Él. (Mt 13,57).

Otras que blasfemaba. (Mt 9,3; Mc 2,7)

Él preguntaba: ¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre? (Mt 16,13).

Y decía: bienaventurado el que no se escandalice de Mí. (Mt 11,6; Lc 7,23)

Y, como Él enseñaba también, no es mayor el discípulo que el maestro (Mt 10,24; Lc 6,40), el siervo que su señor (Jn 15,20).

«Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros...
Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros» (Jn 15,18-20).

- «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día».
Y, dirigiéndose a todos, dijo:
- «El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo? Porque quien se avergüence de Mí y de mis palabras, de ése se avergonzará el Hijo del hombre, cuando venga en su gloria, en la de su Padre y en la de los santos ángeles.» (Lc 9, 22-26).

---------------------

Lecturas de la Misa del 15.03.2013 (viernes de la cuarta semana de Cuaresma)

LECTURA
Se dijeron los impíos, razonando equivocadamente: «Acechemos al justo, que nos resulta incómodo: se opone a nuestras acciones, nos echa en cara nuestros pecados, nos reprende nuestra educación errada; declara que conoce a Dios y se da el nombre de hijo del Señor; es un reproche para nuestras ideas y sólo verlo da grima; lleva una vida distinta de los demás, y su conducta es diferente; nos considera de mala ley y se aparta de nuestras sendas como si fueran impuras; declara dichoso el fin de los justos y se gloría de tener por padre a Dios. Veamos si sus palabras son verdaderas, comprobando el desenlace de su vida. Si es el justo hijo de Dios, lo auxiliará y lo librará del poder de sus enemigos; lo someteremos a la prueba de la afrenta y la tortura, para comprobar su moderación y apreciar su paciencia; lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues dice que hay quien se ocupa de él.»
Así discurren, y se engañan, porque los ciega su maldad; no conocen los secretos de Dios, no esperan el premio de la virtud ni valoran el galardón de una vida intachable.
(Sb 2, la. 12-22)


SALMO RESPONSORIAL 33, 17-18. 19-20. 21 y 23
R. El Señor está cerca de los atribulados.
El Señor se enfrenta con los malhechores, para borrar de la tierra su memoria. Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias. R.
El Señor está cerca de los atribulados, salva a los abatidos. Aunque el justo sufra muchos males, de todos lo librará el Señor. R.
Él cuida de todos sus huesos, y ni uno solo se quebrará. El Señor redime a sus siervos, no será castigado quien se acoge a él. R.

A quien tiene una fe clara, según el Credo de la Iglesia, a menudo se le aplica la etiqueta de fundamentalismo

---------------------------------

La Iglesia Católica no permite que se vuelvan a casar ante ella a los divorciados por la Iglesia Ortodoxa porque las declaraciones de estado libre dadas por la Iglesia Ortodoxa, no pueden considerarse suficientes

«Ya habita en este mundo el “hijo de la perdición” de quien habla el Apóstol (2Tes 2,3)» (San Pío X, E supremi apostolatus cathedra, 1903).

“Pienso que actualmente hay una crisis muy grave de la vida religiosa y que no hay que hablar de renovación, sino más bien de decadencia. La causa esencial de esta crisis es una falsa interpretación del Vaticano II” (Cardenal Jean Danielou, SI, en Radio Vaticana el 23 de octubre de 1972).

Jaime Bofill: «El pensamiento contemporáneo vendría a ser un patente testimonio de la actualidad de la doctrina del Doctor Angélico, reclamada, sin conocerla, por la misma necesidad sentida de una doctrina y de una ordenación social que restaure a la persona en el lugar de dignidad que, por su misma naturaleza, reclama».

"Pondré mis palabras en su boca, y les dirá lo que yo le mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá" (Dt 18,20).

"Pondré mi arco en el cielo" (Gen 9).

La Hostia consagrada, el Sagrado Corazón de Jesús

"Cuando el sacerdote hace la elevación..., santa Gertrudis vio en ese momento a Jesús en el cielo levantarse de su trono, tomar con sus propias manos su corazón, elevarlo y presentarlo a Dios Padre, inmolándose a Sí mismo. Este acto expresa perfectamente el misterio del sacrificio renovado del Salvador mismo entre las manos del celebrante" (Francesco Arisi, sacerdote salesiano. Il Messale Romano Completo. Torino. 1925. Págs. 30-31, nota 1).

Letanías de la humildad del cardenal Merry del Val

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.

Él estaba en el principio junto a Dios.

Todo se hizo por Él, y sin Él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.

En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la recibieron.

Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.

Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos creyeran.

No era él la luz, sino el que debía dar testimonio de la luz.

El Verbo era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre, que viene a este mundo.

En el mundo estaba, y el mundo se hizo por Él, y el mundo no le conoció.

Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron.

Pero a cuantos le recibieron les dio la potestad de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre,

que no han nacido de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni del querer del hombre, sino de Dios.

Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria como de Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

(Jn 1,1-18. Biblia versión EUNSA)

«Dios Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo» (Gen 2,19).

Así dice el Señor:
«Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor... Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza» (Jeremías 17,5,7).

A tus manos encomiendo mi espíritu (Sal 30).

---------------------------------

“La Escritura Santa y la naturaleza, al provenir ambas del verbo divino, la primera en cuanto dictada por el Espíritu Santo, y la segunda en cuanto ejecutora fidelísima de las órdenes de Dios, no pueden contradecirse jamás” (Galileo Galilei en carta a Benetto Castelli de 21 de diciembre de 1613).

«A partir de la Creación, esto es, del mundo y de la persona humana, el hombre, con la sola razón, puede con certeza conocer a Dios como origen y fin del universo y como sumo bien, verdad y belleza infinita» (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 3).

---------------------------------

Editorial Cordis Iesu; 5/03/2015, http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=23424 :

"Los hacedores de las independencias nacionales en toda Hispanoamérica eran o masones, o filo-masones. Desde entonces hasta ahora, salvo muy escasas excepciones, ha habido gobiernos que profesan la ideología liberal en toda la región, que poco a poco han ido contaminando a las personas. Pueblos tan católicos, como México, han sufrido represiones inmensas por parte de gobiernos que desean imponer ideologías contra Cristo...
La educación viene siendo falseada u oscurecida por el socialismo. Los jóvenes, desde la cuna, reciben una visión falsa de la historia, conceptos filosóficos erróneos, ideas de lo que es el hombre distorsionadas, mentiras -derechamente- sobre Dios y la Iglesia.
Hasta en las asignaturas que uno podría pensar son más benignas, como lenguaje y comunicación, se utilizan como plataforma para introducir ideas anticristianas en los jóvenes". Las palabras del jesuita español Ramón Orlandis, en un memorable artículo escrito por los años cuarenta, son de profética actualidad: ¿Somos pesimistas? Revista Cristiandad N°73, 1947".

-------------------------------

Testamento espiritual de Santa Bernadette en Nevers

Por la pobreza en la que vivieron papá y mamá, por los fracasos que tuvimos, porque se arruinó el molino, por haber tenido que cuidar niños, vigilar huertos frutales y ovejas y por mi constante cansancio... te doy gracias, Jesús.

Te doy gracias, Dios mío, por el fiscal y por el comisario, por los gendarmes y por las duras palabras del padre Peyramale...

No sabré cómo agradecerte, si no es en el paraíso, por los días en que viniste, María, y también por aquellos en los que no viniste. Por la bofetada recibida y por las burlas y ofensas sufridas, por aquellos que me tenían por loca, y por aquellos que veían en mí a una impostora; por aquel que trataba de hacer un negocio... te doy gracias, Madre.

Por la ortografía que jamás aprendí, por la mala memoria que siempre tuve, por mi ignorancia y por mi estupidez, te doy las gracias.

Te doy las gracias porque si hubiese existido en la tierra un niño más ignorante y estúpido, tú lo hubieses escogido.

Porque mi madre haya muerto lejos. Por el dolor que sentí cuando mi padre, en vez de abrazar a su pequeña Bernardita, me llamó "Hermana María Bernarda"... te doy las gracias.

Te doy las gracias por el corazón que me has dado, tan delicado y sensible, y que colmaste de amargura.

Porque la Madre Josefa anunciase que no sirvo para nada, te doy las gracias. Por el sarcasmo de la madre maestra, por su dura voz, por sus injusticias, por su ironía y por el pan de la humillación... te doy las gracias.

Gracias por haber sido como soy, por que la Madre Teresa pudiese decir de mí: "Jamás le cedáis lo suficiente".

Doy las gracias por haber sido una privilegiada en la indicación de mis defectos y que otras hermanas pudieran decir: ¡Qué suerte que no soy Bernardita!

Agradezco haber sido la Bernardita a la que amenazaron con llevar a la cárcel porque te vi a ti, Madre... Agradezco que fui una Bernardita tan pobre y tan miserable que, cuando me veían, la gente decía: "¿Esa cosa es ella?". La Bernardita que la gente miraba como si fuese el animal más exótico.

Por el cuerpo que me diste, digno de compasión y putrefacto... por mi enfermedad que arde como el fuego y quema como el humo, por mis huesos podridos, por mis sudores y fiebre, por los dolores agudos y sordos que siento... te doy las gracias, Dios mío.

Y por el alma que me diste, por el desierto de mi sequedad interior, por tus noches y tus relámpagos, por tus rayos... por todo. Por ti mismo, cuando estuviste presente y cuando faltaste... te doy las gracias, Jesús...

----------------------------

El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre. (Mc 3,35).

"Esperaba la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios" (Hbr 11,10).

Juramento antimodernista de 1910 . ..Sacrorum antistitum de 1910 .  Profesión tridentina de fe de 1564 ...PASCENDI

Decreto Lamentabili sobre los errores del modernismo, aprobado por el Papa san Pío X el 3 de julio de 1907

Motu proprio Sacrorum antistitum de 1910 del Papa san Pío X en el que se prescribe el juramento antimodernista y algunas otras normas

Fórmula prescrita en lugar de la fórmula tridentina y del juramento antimodernista desde 1967 hasta 1989

Fórmulas de la profesión de fe y del juramento de fidelidad prescritos el 9 de enero de 1989

Carta Apostólica de san Juan Pablo II «AD TUENDAM FIDEM» que adecua la normativa a la Fórmula de la «Profesión de Fe» prescrita el 9 de enero de 1989

Carta circular de 1966 de la Congregación de la Doctrina de la Fe acerca de errores sobre el Concilio Vaticano II

La anomía

Relativismo

 

Santo Tomás de Aquino definió a la persona humana como «lo más perfecto que hay en toda la naturaleza, es decir, un sujeto subsistente en una naturaleza racional» (Summa Theologiae, Iª, q. 29, a. 3)

«Oh santísima y dulcísima Virgen María, Madre de Dios…, encomiendo toda mi vida a tu corazón misericordioso… Alcánzame, oh dulcísima Señora mía, caridad verdadera, con la cual ame con todo mi corazón, sobre todas las cosas, a tu santísimo Hijo y, después de él, a ti, y al prójimo en Dios y por Dios» (oración atribuida a santo Tomás de Aquino).

"Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé. Y es que Tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba.
Y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que Tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo.
Me retenían lejos de mí aquellas cosas que si no estuviesen en ti, no serían.
Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera. Brillaste y resplandeciste y fugaste mi ceguera; Exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti. Gusté de ti, y siento hambre y sed.
Me tocaste y me abrasé en tu paz. Nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti".
(San Agustín)

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
(Mateo 11,28-30).

Amor, para llamarte así, la eternidad será corta
(André Frossard)

 

"No hacer caso de cosa que no sea para llegarnos más a Dios" (Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida, cap. 4º, 3).

Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.

"El obispo, siendo administrador de Dios, tiene que ser intachable... Debe mostrar adhesión a la doctrina cierta, para ser capaz de predicar una enseñanza sana y de rebatir a los adversarios" (Dice Dios por medio de la I de san Pablo a Tito 1,7-9).

«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia - como lo había prometido a nuestros padres - en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
(Lc 1,46-56).

Aquel día, la raíz de Jesé se erguirá como enseña de los pueblos: la buscarán los gentiles, y será gloriosa su morada (Is 11,10).

"Aquel día, el Señor de los ejércitos arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas las naciones. Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte» (Is 25,6-10).

La guerra necesaria hoy para detener la persecución religiosa de Oriente medio y de África

Pablo VI, en su alocución del 15 de noviembre de 1972, dice del demonio: “El mal que existe en el mundo es el resultado de la intervención en nosotros y en nuestra sociedad de un agente oscuro y enemigo, el Demonio. El mal no es ya sólo una deficiencia, sino un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor. Terrible realidad. Misteriosa y pavorosa. Se sale del marco de la enseñanza bíblica y eclesiástica todo aquel que rehúsa reconocerla como existente”.

 

“Estad alerta y velad, que vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda rondando y busca a quien devorar” (1ª Epístola de San Pedro 5,8).

Elías y Juan el Bautista

Surgió Elías, un profeta como un fuego, cuyas palabras eran horno encendido.
Les quitó el sustento del pan, con su celo los diezmó; con el oráculo divino sujetó el cielo e hizo bajar tres veces el fuego.
¡Qué terrible eras, Elías!; ¿quién se te compara en gloria?
Un torbellino te arrebató a la altura; tropeles de fuego, hacia el cielo.
Está escrito que te reservan para el momento de aplacar la ira antes de que estalle, para reconciliar a padres con hijos, para restablecer las tribus de Israel.
Dichoso quien te vea antes de morir, y más dichoso tú que vives.
(Eclesiástico 48,1-4.9-11).

He aquí que yo os envío al profeta Elías antes que llegue el Día de Yahveh, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres; no sea que venga yo a herir la tierra de anatema.
(Mal 3,23-24).

«No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacía los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto».
(Lc 1,13-17).

Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús:
- «¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?».
Él les contestó:
- «Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos».
Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista.
(Mateo 17, 10-13).

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
-«Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él. Desde los días de Juan el Bautista, hasta ahora se hace violencia contra el reino de Dios, y gente violenta quiere arrebatárselo. Los profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; él es Elías, el que tenía que venir, con tal que queráis admitirlo. El que tenga oídos que escuche».
(Mateo 11,11-15).

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
- «¿A quién se parece esta generación?
Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: "Hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; hemos cantado lamentaciones, y no habéis llorado".
Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: "Tiene un demonio". Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores".
Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios».
(Mateo 11, 16-19).

«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien» (Lc 10,21).

Catecismo de la Iglesia Católica

El deber social de la religión y el derecho a la libertad religiosa

2104 “Todos los hombres [...] están obligados a buscar la verdad, sobre todo en lo que se refiere a Dios y a su Iglesia, y, una vez conocida, a abrazarla y practicarla” (Concilio Vaticano II, Dignitatis Humanae, DH 1). Este deber se desprende de “su misma naturaleza” (DH 2). No contradice al “respeto sincero” hacia las diversas religiones, que “no pocas veces reflejan, sin embargo, [...] un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres” (Nostra Artate, NA 2), ni a la exigencia de la caridad que empuja a los cristianos “a tratar con amor, prudencia y paciencia a los hombres que viven en el error o en la ignorancia de la fe” (DH 14).

2105 El deber de rendir a Dios un culto auténtico corresponde al hombre individual y socialmente considerado. Esa es “la doctrina tradicional católica sobre el deber moral de los hombres y de las sociedades respecto a la religión verdadera y a la única Iglesia de Cristo” (Concilio Vaticano II, Dignitatis Humanae, DH 1). Al evangelizar sin cesar a los hombres, la Iglesia trabaja para que puedan “informar con el espíritu cristiano el pensamiento y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad en la que cada uno vive” (Concilio Vaticano II, Apostolicam Actuositatem, AA 13). Deber social de los cristianos es respetar y suscitar en cada hombre el amor de la verdad y del bien. Les exige dar a conocer el culto de la única verdadera religión, que subsiste en la Iglesia católica y apostólica (cf DH 1). Los cristianos son llamados a ser la luz del mundo (cf AA 13). La Iglesia manifiesta así la realeza de Cristo sobre toda la creación y, en particular, sobre las sociedades humanas (cf León XIII, Carta enc. Immortale Dei; Pío XI, Carta enc. Quas primas).

2106 “En materia religiosa, ni se obligue a nadie a actuar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella, pública o privadamente, solo o asociado con otros, dentro de los debidos límites” (DH 2; cf Concilio Vaticano II, Gaudium et Spes, GS 26). Este derecho se funda en la naturaleza misma de la persona humana, cuya dignidad le hace adherirse libremente a la verdad divina, que trasciende el orden temporal. Por eso, “permanece aún en aquellos que no cumplen la obligación de buscar la verdad y adherirse a ella” (DH 2).

2107 “Si, teniendo en cuenta las circunstancias peculiares de los pueblos, se concede a una comunidad religiosa un reconocimiento civil especial en el ordenamiento jurídico de la sociedad, es necesario que al mismo tiempo se reconozca y se respete el derecho a la libertad en materia religiosa a todos los ciudadanos y comunidades religiosas”(DH 6).

2108 El derecho a la libertad religiosa no es ni la permisión moral de adherirse al error (cf León XIII, Carta enc. Libertas praestantissimum), ni un supuesto derecho al error (cf Pío XII, discurso 6 diciembre 1953), sino un derecho natural de la persona humana a la libertad civil, es decir, a la inmunidad de coacción exterior, en los justos límites, en materia religiosa por parte del poder político. Este derecho natural debe ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad de manera que constituya un derecho civil (cf DH 2).

2109 El derecho a la libertad religiosa no puede ser de suyo ni ilimitado (cf Pío VI, breve Quod aliquantum), ni limitado solamente por un “orden público” concebido de manera positivista o naturalista (cf Pío IX, Carta enc. Quanta cura"). Los “justos límites” que le son inherentes deben ser determinados para cada situación social por la prudencia política, según las exigencias del bien común, y ratificados por la autoridad civil según “normas jurídicas, conforme con el orden objetivo moral” (DH 7).

----------------------------------------------

San Juan XXIII:

«Entre los derechos del hombre débese enumerar también el de poder venerar a Dios, según la recta norma de su conciencia, y profesar la religión en privado y en público (…) Nuestro predecesor, de inmortal memoria, León XIII afirma: “Esta libertad, la libertad verdadera, digna de los hijos de Dios, que protege tan gloriosamente la dignidad de la persona humana, está por encima de toda violencia y de toda opresión y ha sido siempre el objeto de los deseos y del amor de la Iglesia. Esta es la libertad que reivindicaron constantemente para sí los apóstoles, la que confirmaron con sus escritos los apologistas, la que consagraron con su sangre los innumerables mártires cristianos” (Leon XIII, Encíclica Libertas praestantissimum,  3, 21)».
(San Juan XXIII, Encíclica Pacem in terris, I, 14).

Esto no es lo mismo, ni mucho menos, que lo que dice el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos del hombre, de la ONU de 1948:

«Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia».

Porque como enseña con autoridad el Catecismo de la Iglesia Católica, en el nº. 2108:

«El derecho a la libertad religiosa no es ni la permisión moral de adherirse al error (cf León XIII, Carta enc. Libertas praestantissimum), ni un supuesto derecho al error (cf Pío XII, discurso 6 diciembre 1953)».

Y además como también enseña la Iglesia con autoridad en el nº. 2109 de dicho Catecismo:

«El derecho a la libertad religiosa no puede ser de suyo ni ilimitado (cf Pío VI, breve Quod aliquantum), ni limitado solamente por un “orden público” concebido de manera positivista o naturalista (cf Pío IX, Carta enc. Quanta cura"). Los “justos límites” que le son inherentes deben ser determinados para cada situación social por la prudencia política, según las exigencias del bien común, y ratificados por la autoridad civil según “normas jurídicas, conforme con el orden objetivo moral” (DH 7)».

Dado que, como también enseña la Iglesia con autoridad en el nº. 2105 de dicho Catecismo:

«El deber de rendir a Dios un culto auténtico corresponde al hombre individual y socialmente considerado. Esa es “la doctrina tradicional católica sobre el deber moral de los hombres y de las sociedades respecto a la religión verdadera y a la única Iglesia de Cristo” (Concilio Vaticano II, Dignitatis Humanae, DH 1). Al evangelizar sin cesar a los hombres, la Iglesia trabaja para que puedan “informar con el espíritu cristiano el pensamiento y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad en la que cada uno vive” (Concilio Vaticano II, Apostolicam Actuositatem, AA 13). Deber social de los cristianos es respetar y suscitar en cada hombre el amor de la verdad y del bien. Les exige dar a conocer el culto de la única verdadera religión, que subsiste en la Iglesia católica y apostólica (cf DH 1). Los cristianos son llamados a ser la luz del mundo (cf AA 13). La Iglesia manifiesta así la realeza de Cristo sobre toda la creación y, en particular, sobre las sociedades humanas (cf León XIII, Carta enc. Immortale Dei; Pío XI, Carta enc. Quas primas).

Pero ese artículo 18 y los demás de esa Declaración de la ONU, está claro que se pueden e incluso se deben reivindicar ante los Estados que no reconocen ni aceptan la autoridad de Dios y de su Iglesia Católica.

«Hay infieles que nunca han recibido la fe, como los gentiles y los judíos. Estos no deben ser obligados de ninguna forma a creer, porque el acto de creer es propio de la voluntad. Deben ser, sin embargo, forzados por los fieles, si tienen poder para ello, a no impedir la fe con blasfemias, incitaciones torcidas o persecución manifiesta. Por esta razón, los cristianos suscitan con frecuencia la guerra contra los infieles, no para obligarles a aceptar la fe, pues si los vencen y hacen cautivos los dejan en su libertad de creer o no creer, sino para forzarlos a no impedir la fe de Cristo» (Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 10, a. 8, in c).

«Si alguno dijere que, perdida la gracia por el pecado, se pierde siempre y al mismo tiempo la fe. O que la fe que queda no es verdadera fe, aunque no esté viva, o que el que tiene fe sin caridad no es cristiano, sea excomulgado». (Concilio de Trento, Cánones sobre la justificación, canon XXVIII).

«La misma fe en sí, aunque no obre animada de la caridad, es un don de Dios, y su ejercicio es obra conducente a la salvación, por cuya virtud el hombre presta libremente obediencia al mismo Dios, consintiendo y cooperando a su gracia, a la cual podría resistir».
(Concilio Vaticano I, Constitución sobre la fe católica, c. 3).

«La distinción de la fe formada y de fe informe se basa en lo que concierne a la voluntad, es decir, en la caridad, y no en lo que pertenece al entendimiento. De ahí que la fe formada y la fe informe no sean hábitos diversos»
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 4, a. 4, in c).

«También los demonios creen y tiemblan» (St 2, 19).

«La fe, que es don de la gracia, aunque sea informe, inclina al hombre a creer por cierto amor al bien. De ahí que la fe de los demonios no es don de la gracia, sino que más bien son obligados a creer por la perspicacia natural de su entendimiento»
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 5, a. 2, ad 2).

«Lo que desagrada a los demonios es que los signos de la fe sean tan evidentes, que se ven forzados a creer. El hecho, pues, de que crean, en nada disminuye su malicia»
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 5).

«El hereje que rechaza un artículo de fe no tiene el hábito ni de fe formada ni de fe informe». «Es evidente que quien presta su adhesión a la doctrina de la Iglesia, como regla infalible, asiente a cuanto ella enseña. De lo contrario, si de las cosas que sostiene la Iglesia admite unas y otras las rechaza libremente, entonces no da su adhesión a la doctrina de la Iglesia como a regla infalible, sino a su propia voluntad. Por lo tanto, el hereje que pertinazmente rechaza un artículo no se halla dispuesto para seguir en todo la doctrina de la Iglesia. Queda, pues, manifiesto que el hereje que niega un solo artículo no tiene fe de los otros, sino únicamente opinión según su propia voluntad».
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 5).

«Si tomamos la infidelidad como pura negación, como se da en los que no han oído nada sobre la fe, no tiene razón de pecado, sino más bien de pena, porque esta ignorancia de las realidades divinas es una consecuencia del pecado del primer padre».
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 10, a 1, in c).

«El poseer la fe no está al alcance de la naturaleza humana, sino solamente el no oponerse a la moción interior y a la predicación externa de la verdad».
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 10, a 1, ad 1 s).

«Los infieles no pueden realizar las obras buenas procedentes de la gracia, esto es, las obras meritorias: aunque pueden cumplir algunas obras buenas para las que basta el bien de la naturaleza».
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 10, a 4, in c).

«La infidelidad puede tener dos acepciones. Una, como pura negación, y entonces infiel será el que no tiene fe. Otra, en la que infidelidad se toma por oposición a la fe y entonces infiel el que rechaza oír las proposiciones de la fe o la desprecia, conforme a las palabras de Isaías: “¿Quién creerá lo que hemos oído?” (Is 53, 1). En esto consiste propiamente la infidelidad, y así entendida es pecado».

«Todo pecado consiste en la aversión a Dios. Y tanto mayor será un pecado cuanto más separa al hombre de Dios. La infidelidad [propiamente dicha, o rechazar la fe] es lo que más aleja de Dios, porque priva hasta de su verdadero conocimiento, y el conocimiento falso de Dios no acerca, sino que aleja más al hombre de Él. Y no podemos decir que conoce algo de Dios el que tiene de Él una opinión falsa, porque eso que él piensa no es Dios. En consecuencia, consta claro que el pecado de infidelidad es el mayor de cuantos pervierten la vida moral».
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 10, a 3, in c).

«La infidelidad como pecado nace de la soberbia, por la que el hombre no somete su entendimiento a las reglas de la fe y a las enseñanzas de los Padres».
(Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, q. 10, a 1, in c).

«Lo que es más admirable, la inspiración de los entendimientos humanos, de tal manera que los ignorantes y sencillos, llenos del Espíritu Santo, consiguieron en un instante la más alta sabiduría y elocuencia. En vista de esto, por la eficacia de esta prueba una innumerable multitud, no sólo de gente sencilla, sino también de hombres sapientísimos, corrió a la fe católica, no por la violencia de las armas ni por la promesa de deleites, sino lo que es aún más admirable, en medio de grandes tormentos, en donde se da conocer lo que está sobre todo entendimiento humano y se coartan los deseos de la carne y se estima todo lo que el mundo desprecia». «Y que esto no se hizo de improviso ni casualmente, sino por disposición divina, lo manifiesta el que Dios lo predijo que así se realizaría, a través de muchos oráculos de los profetas, cuyos libros tenemos en veneración como portadores del testimonio de nuestra fe».
(Santo Tomás, Suma contra los gentiles, I, c. 6.).

«En esta vida no podemos conocer la esencia de Dios tal cual es, pero la conocemos en la medida que está representada en las perfecciones de las criaturas yen esta misma medida la significan los nombres que le aplicamos». (Santo Tomás, Suma Teológica, I, q. 13, a. 2, in c.)

«Es provechoso, sin embargo, que la mente humana se ejercite en estas razones tan débiles, porque para todo hombre es agradabilísimo captar algo de las cosas altísimas, aunque sea por una pequeña y débil razón –y que debe reconocer para   no presumir de  comprenderlas y demostrarlas–».
(Santo Tomás, Suma contra los gentiles, I, c. 8.).

Suma contra gentes, II, c. 3, III,  c, 40

Suma Teológica, II-II, q. 1, a, II-II, q. 4, a. 5, II-II, q. 10, II-II , q. 5, a. 2, ad 2, II-II, q. 5, a. 2, ad 3, II-II, q. 5, a, II-II , q. 12, a. 1, II-II, q. 10, a. 5, in c, II-II, q. 10, a. 1, in c, II-II, q. 10, a. 1, ad 1. s, II-II, q. 10, a. 4, in c, II-II, q. 10, a. 3, in c, II-II, q. 10, a. 1, in c

---------------------

"Lo principal que es preciso notar es que, cuando prescribimos que se siga la filosofía escolástica, entendemos principalmente la que enseñó Santo Tomás de Aquino, acerca de la cual, cuanto decretó nuestro predecesor queremos que siga vigente y, en cuanto fuere menester, lo restablecemos y confirmamos, mandando que por todos sea exactamente observado. A los obispos pertenecerá estimular y exigir, si en alguna parte se hubiese descuidado en los seminarios, que se observe en adelante, y lo mismo mandamos a los superiores de las órdenes religiosas. Y a los maestros les exhortamos a que tengan fijamente presente que el apartarse del Doctor de Aquino, en especial en las cuestiones metafisicas, nunca dejará de ser de gran perjuicio" (San Pío X: Pascendi).

-----------------------

El beato Pablo VI dijo sobre el demonio: «podremos suponer su acción siniestra allí donde la negación de Dios se hace radical, sutil y absurda; donde la mentira se afirma, hipócrita y poderosa, contra la verdad evidente; donde el amor es eliminado por un egoísmo frío y cruel; donde el nombre de Cristo es impugnado con odio consciente y rebelde (1Cor 16,22; 12,3); donde el espíritu del Evangelio es mistificado y desmentido; donde se afirma la desesperación como última palabra» (15-11-1972).

Jacinto Verdaguer a la Inmaculada, reina de España

Oh Verge Immaculada,
per vostra Concepció,
d´Espanya Reina amada,
salvau vostra nació.

Concebuda sou Maria,
és lo càntic celestial,
que la terra al cel envia
com un himne triomfal.
Concebuda sou Maria,
sens pecat original.

Vós, Maria, sou l´estrella,
que guià Espanya al Nou Món,
la de l´alba hermosa i bella
de la glòria que se´ns pon.
Oh Maria, hermosa estrella
resplendiu d´Espanya al front.

Quan sa Reina era Maria,
nostre regne era el més gran:
sa bandera el món cobria
des d´Amèrica a Lepant.
Si a regnar torna Maria,
ses grandeses tornaran.

Vós d´Espanya sou la glòria,
Vós lo sol del Principat:
nostra pàtria i nostra història
Vós, oh Verge ens ho heu donat:
tronos són de vostra glòria
Covadonga i Montserrat.

Patrimoni ets de Maria
Oh d´Espanya hermós país!
Més avui l´error hi nia
Que et farà poble infeliç
Oh ! xafau-li el cap, Maria
que és la serp del paradís
Oh Virgen Inmaculada
por tu santa Concepción
de España, oh Reina amada,
salva ya a tu nación.

Concebida eres María
es el canto celestial
que la tierra al cielo envía
como un himno triunfal.
Concebida eres María
sin pecado original.

Tú María eres la estrella
que guió a España a Ultramar,
la del alba hermosa y bella
que a gloria nos fue a guiar.
Oh María, hermosa estrella
Ven a España a iluminar.

Cuando reinaba María,
nuestro reino daba espanto:
su enseña el mundo cubría
desde América a Lepanto.
Si a reinar vuelve María,
nuestro reino será santo.

Tú de España eres la gloria,
Tú el sol de este Principado:
nuestra patria y nuestra historia
Tú nos las has otorgado:
vivo está en nuestra memoria
el amor de tu cuidado.

¡Patrimonio es de María,
de España el bello país!
Pero hoy aquí el error anida
que lo hará un pueblo infeliz.
¡Oh, aplástalo ya María
,
que es de la sierpe cerviz!

 

Enseñanzas del papa FranciscoEEEE

Enseñanzas del papa Benedicto XVI

Enseñanzas de san Juan Pablo II

"El ‘liberalismo’ católico es un pie en la verdad y un pie en el error; un pie en la Iglesia y un pie en el siglo, un pie conmigo y un pie con mis enemigos…
Lo que aflige a vuestro país y le impide merecer las bendiciones del Cielo, es la confusión de los principios. Diré la palabra y no la callaré: lo que más temo para vosotros no son esos miserables de la Comuna, verdaderos demonios escapados del infierno, es el liberalismo católico, ese sistema fatal que siempre sueña en conciliar dos cosas imposibles: la Iglesia y la Revolución. Lo he condenado ya, pero lo condenaría cuarenta veces más si fuera necesario. Sí, vuelvo a decirlo por el amor que os tengo; sí, ese juego de equilibrio es el que puede acabar por destruir la religión entre vosotros"

Papa Beato Pío IX.

El beato Pío IX condenó la creencia de que «la razón humana, sin tener para nada en cuenta a Dios, es el único árbitro de lo verdadero y de lo falso, del bien y del mal; es ley de sí misma; y bastan sus fuerzas naturales para procurar el bien de los hombres y de los pueblos» (Syllabus 1864,3; cf. Vat. II, GS 36c).

A los que yo amo los reprendo y los corrijo (Ap 3,19).

Al ser castigados, somos corregido por el Señor, para que no seamos condenados por el mundo (1Co 11,32).

A ellos los habías probado como padre que amonesta (Sb 11,10)

Yo seré para el padre y él será para mí hijo. Si hace mal, le castigaré con vara de hombres y con golpes de hombres, pero no apartaré de él mi amor (2S 7,14-15)

No habéis resistido todavía hasta llegar a la sangre en vuestra lucha con el pecado.
Habéis echado en olvido la exhortación que como a hijos se os dirige: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor; ni te desanimes al ser reprendido por Él. Pues a quien ama el Señor le corrige; y azota a todos los hijos que acoge. Sufrís para corrección vuestra. Como a hijos os trata Dios, y ¿qué hijo hay a quien su padre no corrige? Mas si quedáis sin corrección, cosa que todos reciben, señal de que sois bastardos y no hijos. Además, teníamos a nuestros padres según la carne, que nos corregían, y les respetábamos. ¿No nos someteremos mejor al Padre de los espíritus para vivir? ¡Eso que ellos nos corregían según sus luces y para poco tiempo!; mas Él, para provecho nuestro, en orden a hacernos partícipes de su santidad. Cierto que ninguna corrección es de momento agradable, sino penosa; pero luego produce fruto apacible de justicia a los ejercitados en ella (Hb 12,4-11).

Yahveh reprende a aquel que ama, como un padre al hijo querido (Pr 3,12).

Date cuenta, pues, de que Yahveh te corregía como un hombre corrige a su hijo, y guarda los mandamientos de Yahveh tu Dios siguiendo sus caminos y temiéndole. (Dt 8,5).

«Los castigos no vienen para la destrucción, sino para la corrección de nuestro pueblo» (2Macab 6,12).

«El sufrimiento debe servir para la conversión, es decir, para la reconstrucción del bien en el sujeto, que puede reconocer en esta llamada a la penitencia la misericordia divina. La penitencia tiene como finalidad superar el mal, que bajo diversas formas está latente en el hombre, y consolidar el bien tanto en uno mismo como en su relación con los demás, y sobre todo con Dios» (San Juan Pablo II, Carta apostólica Salvifici doloris de 1984, n.12).

Las desgracias nos las envía Dios para que nos apeguemos más a Él.

Sólo el hombre muy virtuoso puede sobrellevar el éxito y los elogios sin desviarse de la justicia, engreírse y entontecerse (Aristóteles).

La adulación a los poderosos debería estar tipificada en el código penal con más severidad que las injurias a las autoridades.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas (Sal 102,8-10).

"el que rehúsa ganancias fraudulentas, el que se sacude la palma de la mano para no aceptar soborno, el que se tapa las orejas para no oír hablar de sangre, y cierra sus ojos para no ver el mal. Ese morará en las alturas, subirá a refugiarse en la fortaleza de las peñas, se le dará su pan y tendrá el agua segura". (Is. 33, 15-16).

"no hurtaréis; no mentiréis ni os defraudaréis unos a otros" (Lv 19, 11).

"no haréis sentencias injustas, ni cometeréis injusticias en pesos y medidas. Tened balanza, pesas y medidas exactas" (Lv 19, 35).

"no torcerás el derecho, no harás acepción de personas, no aceptarás soborno, porque el soborno cierra los ojos de los sabios y corrompe las palabras de los justos". (Dt, 16, 19). En otro punto escribe que "maldito quien acepte soborno para quitar la vida a un inocente" (Dt 27, 25).

"No morará en mi casa quien cometa fraude" (Sal 101, 7).

"No juntes mi alma con los pecadores, ni mi vida con los hombres sanguinarios, que tienen en sus manos la infamia, y su diestra repleta de soborno" (Sal 26, 10).

"sus hijos no siguieron su camino: fueron atraídos por el lucro, aceptaron regalos y torcieron el derecho" (I Sam 8, 3).

"Envejecido en la iniquidad, ahora han llegado al colmo los delitos de tu vida pasada, dictador de sentencias injustas, que condenabas a los inocentes y absolvías a los culpables" (Dn 13, 53).

Zaqueo, jefe de recaudadores de impuestos: "daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruple".

A Juan Bautista, "preguntáronle también unos soldados: 'Y nosotros ¿qué debemos hacer?' El les dijo: 'No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada".

Los sumos sacerdotes "sobornaron" a los guardias que custodiaban el sepulcro cuando Jesús resucitó para que no dijeran la verdad.

San Pablo a los Romanos: "por eso precisamente pagáis los impuestos, porque son funcionarios de Dios, ocupados asiduamente en ese oficio Dad a cada cual lo que se debe: a quien impuestos, impuestos; a quien tributo, tributo; a quien respeto, respeto; a quien honor, honor. Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor. Pues el que ama al prójimo, ha cumplido la ley".

Discurso del Papa san Juan Pablo II en la celebración del centenario de la encíclica Providentissimus Deus y del 50 aniversario de la encíclica Divino Afflante Spiritu, anunciando el documento La interpretación de la Biblia en la Iglesia: AAS 86 [1994], pp. 232-243. (AAS 85 [1993], pp. 764-772); viernes, 23 de abril de 1993.

Constitución Apostólica Scripturarum Thesaurus de san Juan Pablo II de 1979 por la que promulga la Nueva Biblia Vulgata

"Que ya no seamos niños sacudidos por las olas y llevados al retortero por todo viento de doctrina, en la trampa de los hombres, que con astucia conduce al error; sino que, realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo" (Ef 4,7-16).

El pecado contra la castidad en la Sagrada Escritura

La conciencia moral

La levadura de los fariseos

«¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»

Los sentimientos de Jesús

El ángel de la guarda

La gran restauración y el cardenal George

El milagro del sol en Fátima el 13 de octubre de 1917

Pablo VI y la comisión papal sobre el control de natalidad desde el 23 de junio de 1963

El Papa Francisco cesa a Monseñor Rogelio Livieres, miembro del Opus Dei, como obispo de Ciudad del Este

La fiesta de la Hispanidad el 12 de octubre, día de la Virgen del Pilar

Carta colectiva de los obispos españoles a los obispos de todo el mundo con motivo de la guerra en España

 

Decreto del Concilio Ecuménico Vaticano II UNITATIS REDINTEGRATIO SOBRE EL ECUMENISMO, 21 de noviembre de 1964

Poesía religiosa

. Textos de santa Teresa de Lisieux. ...

La civilización del amor es el reinado social en la tierra del Sagrado Corazón de Jesucristo

«No te olvides del Señor... No sea que, cuando... abundes de todo, te vuelvas engreído y te olvides del Señor, tu Dios... Y no digas: "Por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas. "
Acuérdate del Señor, tu Dios: que es él quien te da la fuerza para crearte estas riquezas, y así mantiene la promesa que hizo a tus padres, como lo hace hoy» (Dt 8, 7-18).

El humo de Satanás

La exégesis liberal

Los herederos de los padres de la Reforma, asumiendo el naturalismo racionalista de la Ilustración, generan la exégesis protestante liberal.

Todas las confesiones cristianas que siguen en exégesis un historicismo-crítico racionalista extremo siguen un evidente camino de extinción. Nada quieren saber de ellos los evangélicos, más bien tentados de fundamentalismo bíblico, ni menos los orientales ortodoxos. Son comunidades cristianas degeneradas, que aceptan el aborto, la anticoncepción, la eutanasia, el divorcio, la homosexualidad, el sacerdocio presbiteral o episcopal de mujeres, a veces lesbianas reconocidas, y son quienes producen las exégesis más aberrantes, al gusto del autor y de las ideologías mundanas de moda… Estas comunidades cristianas, al no ser asistidas por la sucesión apostólica, son conducidas de hecho no tanto por sus pastores como por sus teólogos (mucho más valorados en el protestantismo que los pastores), y han mostrado en nuestro tiempo un instinto casi infalible para adherirse sucesivamente a todos los peores errores: nacionalsocialismo, anarquismo, autoritarismo fascista, feminismo extremo, revolución sexual, pacifismo ilimitado, ecologismo pseudoreligioso, conformismo permanente con el modelo cultural predominante en el mundo: en la educación, las costumbres, la política, el arte o lo que sea. Viven intensamente el Romanos 12, 1-3, pero al revés.

Parece increíble que quienes comenzaron con la «Sola Scriptura» se hayan quedado prácticamente «Sine Scriptura». Pero es perfectamente comprensible: dado el libre examen de las Escrituras, habiéndola triturado modernamente con las exégesis analíticas más destructoras de la Palabra divina, y habiendo negado la historicidad de casi toda la Biblia, también de los Evangelios, se quedaron sin Biblia. Perviven a veces malamente estas confesiones en Estados protestantes confesionales, sostenidas por los impuestos eclesiásticos recaudados por la Administración política. En algunas ciudades, subsiste la Facultad teológica, pero ya cesó toda forma de culto en las iglesias, porque quedaron vacías. Tienen los días contados.

Y las Iglesias locales católicas que están más o menos contagiadas de su espíritu llevan el mismo camino hacia la extinción o hacia una reducción extrema. Mientras tanto la Iglesia Católica verdadera y la Ortodoxia subsisten, y los Evangélicos fundamentalistas crecen.

(Iraburu, La Virgen María, siempre virgen, 17.09.2013)

"Apartar la memoria viva de la historia vivida por la Compañía según la voluntad del Señor, siendo así que recibió la misión de anunciar el misterio del amor de Dios revelado en el Corazón del Hijo único, sería traicionar la existencia misma de la Compañía, en razón sobre todo de una real connaturalidad entre la espiritualidad del Corazón de Jesús y la espiritualidad ignaciana".
(Conferencia del P. Kolvenbach, General de los Jesuitas, Paray-le-Monial, 2 de julio 1988.
MISION AGRADABLE (P. Peter-Hans Kolvenbach, S.J.)

-------

 

El Papa Francisco cesa a Monseñor Rogelio Livieres, miembro del Opus Dei, como obispo de Ciudad del Este

"Cuando vino Cefas a Antioquía, me enfrenté con él cara a cara, porque era digno de reprensión. Pues antes que llegaran algunos del grupo de Santiago, comía en compañía de los gentiles; pero una vez que aquéllos llegaron, se le vio recatarse y separarse por temor de los circuncisos. Y los demás judíos le imitaron en su simulación, hasta el punto de que el mismo Bernabé se vio arrastrado por la simulación de ellos. Pero en cuanto vi que no procedían con rectitud, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas en presencia de todos: «Si tú, siendo judío, vives como gentil y no como judío, ¿cómo fuerzas a los gentiles a judaizar?» (Gálatas 2, 11-14)

Sta. Catalina de Siena, Doctora de la Iglesia:

«¡Basta de silencios! ¡Gritad con cien mil lenguas! Porque por haber callado, el mundo está podrido». "En la Iglesia hay demonios encarnados en pastores". "Reformada la Iglesia, los súbditos se enmendarán porque de casi todo lo malo que hacen, tienen la culpa los malos pastores". "Por culpa de los malos pastores, son malos los súbditos". (Santa Catalina de Siena, Diálogo).

--------------------

No olvidemos las advertencias de Dios por medio de su Profeta a los que tenemos responsabilidad sobre el pueblo:

“A ti, hombre, yo te he puesto como centinela del pueblo de Israel. Pues bien, si tú no hablas con él para advertirle que cambie de vida, y él no lo hace, ese malvado morirá por su pecado, pero yo te pediré a ti cuentas de su muerte.  En cambio, si tú adviertes al malvado que cambie de vida, y él no lo hace, él morirá por su pecado, pero tú salvarás tu vida”, (Ez.  33: 7-9).

Monseñor Rogelio Livieres, ex obispo de Ciudad del Este (Paraguay), blog, 11 de agosto de 2014

----------------------------

LEER MÁS

-------------------------------------

Juramento antimodernista de 1910 . ..Sacrorum antistitum de 1910 .  Profesión tridentina de fe de 1564 ...PASCENDI

Decreto Lamentabili sobre los errores del modernismo, aprobado por el Papa san Pío X el 3 de julio de 1907

Motu proprio Sacrorum antistitum de 1910 del Papa san Pío X en el que se prescribe el juramento antimodernista y algunas otras normas

Fórmula prescrita en lugar de la fórmula tridentina y del juramento antimodernista desde 1967 hasta 1989

Fórmulas de la profesión de fe y del juramento de fidelidad prescritos el 9 de enero de 1989

Carta Apostólica de san Juan Pablo II «AD TUENDAM FIDEM» que adecua la normativa a la Fórmula de la «Profesión de Fe» prescrita el 9 de enero de 1989

Carta circular de 1966 de la Congregación de la Doctrina de la Fe acerca de errores sobre el Concilio Vaticano II

---------------------------------------------

«No te acostarás con varón como con mujer; es abominación». (Lev 18, 22)


«Si alguien se acuesta con varón, como se hace con mujer, ambos han cometido abominación: morirán sin remedio; su sangre caerá sobre ellos». (Lev 20, 13)


«Ellos trocaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y dieron culto a la creatura antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto los entregó Dios a pasiones vergonzosas, pues hasta sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. E igualmente los varones, dejando el uso natural de la mujer, se abrazaron en mutua concupiscencia, cometiendo cosas ignominiosas varones con varones, y recibiendo en sí mismos la paga merecida de sus extravíos. Y como no estimaron el conocimiento de Dios, los entregó Dios a una mente depravada para hacer lo indebido, henchidos de toda injusticia, malicia, codicia, maldad, llenos de envidia, homicidio, riña, dolos, malignidad; murmuradores, calumniadores, aborrecedores de Dios, indolentes, soberbios, fanfarrones, inventores de maldades, desobedientes a sus padres; insensatos, desleales, hombres sin amor y sin misericordia. Y si bien conocen que según lo establecido por Dios los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican». (Rom 1, 25-32)


“Que el hombre no separe lo que Dios ha unido” (Mt 19, 6)


“El que repudia a su mujer y se casa con otro, comete adulterio” (Lc 16, 18).


“A los casados ordeno, no yo, sino el Señor, que la mujer no se separe de su marido; y que aun cuando se separare, permanezca sin casarse, o se reconcilie con su marido; y que el marido no despida a su mujer. (1 Cor 7, 10-11).

I Cor. 6, 9, leemos: "¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios."

«…Apoyándose en la Sagrada Escritura, que los presenta como depravaciones graves (cf. Gn 19,1-29; Rm 1,24-27; 1Cor 6,10; 1Tm 1,10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso» (Catecismo de la Iglesia Católica 2357).

«Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo, que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana» (Catecismo de la Iglesia Católica 2359 ).

El Sínodo anterior sobre la familia, en 1980, enseñó la doctrina católica sobre este mismo tema:
«La Iglesia, no obstante, fundándose en la Sagrada Escritura reafirma su praxis de no admitir a la comunión eucarística a los divorciados que se casan otra vez. Son ellos los que no pueden ser admitidos, dado que su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía. Hay además otro motivo pastoral: si se admitieran estas personas a la Eucaristía, los fieles serían inducidos a error y confusión acerca de la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio» (Exhortación apostólica postsinodal, San Juan Pablo II, Familiaris Consortio, 84)


«…El hecho de contraer una nueva unión, aunque reconocida por la ley civil, aumenta la gravedad de la ruptura: el cónyuge casado de nuevo se halla entonces en situación de adulterio público y permanente»… (Catecismo 2384)

Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe a los obispos de 1994
«Por consiguiente, frente a las nuevas propuestas pastorales arriba mencionadas, esta Congregación siente la obligación de volver a recordar la doctrina y la disciplina de la Iglesia al respecto. Fiel a la palabra de Jesucristo, la Iglesia afirma que no puede reconocer como válida esta nueva unión, si era válido el anterior matrimonio. Si los divorciados se han vuelto a casar civilmente, se encuentran en una situación que contradice objetivamente a la ley de Dios y por consiguiente no pueden acceder a la Comunión eucarística mientras persista esa situación».
(Iraburu 14 10 2014).

---------------------

"Lo principal que es preciso notar es que, cuando prescribimos que se siga la filosofía escolástica, entendemos principalmente la que enseñó Santo Tomás de Aquino, acerca de la cual, cuanto decretó nuestro predecesor queremos que siga vigente y, en cuanto fuere menester, lo restablecemos y confirmamos, mandando que por todos sea exactamente observado. A los obispos pertenecerá estimular y exigir, si en alguna parte se hubiese descuidado en los seminarios, que se observe en adelante, y lo mismo mandamos a los superiores de las órdenes religiosas. Y a los maestros les exhortamos a que tengan fijamente presente que el apartarse del Doctor de Aquino, en especial en las cuestiones metafisicas, nunca dejará de ser de gran perjuicio" (San Pío X: Pascendi).

-----------------------

La Iglesia tiene el coraje de una madre que siente del deber de defender a los propios hijos de los peligros que derivan de la presencia de Satanás en el mundo, para llevarlos al encuentro con Jesús.

Una madre siempre defiende a sus hijos. Esta defensa consiste también en exhortar a la vigilancia: vigilar contra el engaño y la seducción del maligno. Porque si bien Dios ha vencido a Satanás, éste vuelve siempre con sus tentaciones; nosotros lo sabemos, todos nosotros somos tentados y hemos sido tentados.

Depende de nosotros no ser ingenuos. Él viene y ´como león rugiente gira buscando a quien devorar´. Y nosotros no tenemos que ser ingenuos, sino vigilar y resistir firmes en la fe. Resistir con los consejos de la madre, resistir con la ayuda de la Madre Iglesia, que como buena madre acompaña a sus hijos en los momentos difíciles.

Francisco, Audiencia General, miércoles, 3-09-2014

"Saludos y paz a todas las otras comunidades Cristianas... Un saludo cordial mandamos... a los que creen en Dios... Después, en este momento, pensamos en toda la humanidad, movido por el amor del que tanto amó al mundo que dio su vida por él. El corazón asume dimensiones mundiales; ojalá asuma las dimensiones infinitas del Corazón de Cristo".
(Alocución del papa Pablo VI del Jueves Santo, en Insegnamenti di Paolo VI, Poliglotta Vaticano 1975, vol. II, 210. Traducción Mercaba.)

"El corazón del hombre es pequeño, es egoísta, no tiene lugar sino para sí mismo y para pocas personas, los de la propia familia y de la propia casta. Y cuando, después de nobles esfuerzos largos y fatigosos, se dilata un poco, llega a comprender la propia patria y la propia clase social, pero siempre busca barricadas y fronteras, entre las cuales pueda limitarse y refugiarse. Hasta hoy, el corazón del hombre moderno sufre fatiga al trascender estos confines interiores, y, a la invitación que el progreso civil le hace de dilatar la capacidad del amor para el mundo, responde con incertitud y a condición, todavía egoísta, de hallar en eso su propia ventaja. La utilidad, el prestigio, aunque no sea la manía de dominar y de subyugar a los demás para sí, gobiernan el corazón del hombre.
Pero, si está penetrado verdaderamente de su condición de católico, todo egoísmo está superado, todo clasismo está elevado a la plena solidaridad social, todo nacionalismo se compagina con el bien de la comunidad mundial; entonces todo racismo está condenado, como todo totalitarismo está manifestado en su inhumanidad; el corazón pequeño se rompe o, mejor, adquiere una nueva capacidad de dilatarse. Palabra de San Agustín: "Dilatentur spatia caritatis."
Un corazón católico significa un corazón de dimensiones universales. Un corazón que ha superado el egoísmo, la angustia radical que excluye al hombre de la vocación al Amor supremo. Significa un corazón magnánimo, un corazón ecuménico, un corazón capaz de abrazar al mundo entero dentro de sí. Pero, eso no lo hará un corazón indiferente a la verdad de las cosas y a la sinceridad de las palabras; no confundirá la debilidad con la bondad, no colocará la paz en la maldad y en la apatía. Sino sabrá pulsar en la maravillosa síntesis de San Pablo: "veritatem facientes in caritate." (Ef. 4,15; 31)".
(EI papa Pablo VI, anunciando la creación de la Secretaría para los no-cristianos. Pentecostés 1966, en lnsegnamenti di Paolo VI, vol. II, 340. Traducción Mercaba.)

----------------------

Una sana democracia, fundada sobre los inmutables principios de la ley natural y de las verdades reveladas, será resueltamente contraria a aquella corrupción que atribuye a la legislación del Estado un poder sin freno ni límites, y que hace también del régimen democrático, a pesar de las contrarias, pero vanas apariencias, un puro y simple sistema de absolutismo.
El absolutismo de Estado (que no debe ser confundido, en cuanto tal, con la monarquía absoluta, de la cual no se trata aquí) consiste de hecho en el erróneo principio de que la autoridad del Estado es ilimitada y de que frente a ésta -incluso cuando da libre curso a sus intenciones despóticas, sobrepasando los límites del bien y del mal- no se admite apelación alguna a ley superior moralmente obligatoria.
(Pío XII, Radiomensaje de Navidad de 1944)

“…la misma ley natural que rige las relaciones de convivencia entre los ciudadanos debe regular también las relaciones mutuas entre las comunidades políticas.
Este principio es evidente para todo el que considere que los gobernantes, cuando actúan en nombre de su comunidad y atienden al bien de la misma, no pueden, en modo alguno, abdicar de su dignidad natural, y, por tanto, no les es lícito en forma alguna prescindir de la ley natural, a la que están sometidos, ya que ésta se identifica con la propia ley moral.”
(Juan XXIII, Pacem in terris, nº 80-81)

“La Iglesia promueve el valor de la democracia, entendida como gestión participativa del Estado a través de órganos específicos de representación y control, al servicio del bien común; una democracia que, más allá de sus reglas, tenga un alma, constituida por aquellos valores fundamentales sin los cuales “se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto” -Centesimus annus, 46-”
(Juan Pablo II: Discurso al mundo de la cultura en Riga, 9 de septiembre de 1993).

“La historia demuestra con gran claridad que las mayorías pueden equivocarse. La verdadera racionalidad no queda garantizada por el consenso de una mayoría, sino sólo por la transparencia de la razón humana ante la Razón creadora y por la escucha de esta Fuente de nuestra racionalidad. Cuando están en juego «las exigencias fundamentales de la dignidad de la persona humana, de su vida, de la institución familiar, de la justicia del ordenamiento social, es decir, los derechos fundamentales del hombre, ninguna ley hecha por los hombres puede trastocar la norma escrita por el Creador en el corazón del hombre, sin que la sociedad quede golpeada dramáticamente en lo que constituye su fundamento irrenunciable".
(Benedicto XVI, discurso a los miembros de la Comisión Teológica Internacional, 5 de octubre del 2007).

"No, Venerables Hermanos -preciso es reconocerlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores-, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la "ciudad" nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la "ciudad" católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo (Efes. 1, 10)". (San Pío X, Enciclica Notre Charge Apostolique, 11).

"La Iglesia, que jamás ha traicionado la felicidad del pueblo con alianzas comprometedoras, no tiene que desligarse del pasado, le basta retomar, con el concurso de los verdaderos obreros de la restauración social, los organismos rotos por la revolución, y adaptarlos, con el mismo espíritu cristiano de que estuvieron animados, al nuevo medio creado por la evolución material de la sociedad contemporánea, porque los verdaderos amigos del pueblo no son ni revolucionarios ni innovadores, sino tradicionalistas"
(San Pío X, Enciclica Notre Charge Apostolique, 40).

----------------------

La Iglesia admite el evolucionismo que busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente y manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios

"El Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que —según el estado actual de las ciencias y la teología— en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes de entrambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente —pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios—. Mas todo ello ha de hacerse de manera que las razones de una y otra opinión —es decir la defensora y la contraria al evolucionismo— sean examinadas y juzgadas seria, moderada y templadamente; y con tal que todos se muestren dispuestos a someterse al juicio de la Iglesia, a quien Cristo confirió el encargo de interpretar auténticamente las Sagradas Escrituras y defender los dogmas de la fe. Pero algunos traspasan esta libertad de discusión, obrando como si el origen del cuerpo humano de una materia viva preexistente fuese ya absolutamente cierto y demostrado por los datos e indicios hasta el presente hallados y por los raciocinios en ellos fundados; y ello, como si nada hubiese en las fuentes de la revelación que exija la máxima moderación y cautela en esta materia".
(Pio XII, encíclica Humani Generis de 1950, n. 29. AAS 42 [1950], pp. 575-576).

"En su encíclica Humani generis (1950), mi predecesor Pío XII ya había afirmado que no había oposición entre la evolución y la doctrina de la fe sobre el hombre y su vocación, con tal de no perder de vista algunos puntos firmes...
Teniendo en cuenta el estado de las investigaciones científicas de esa época y también las exigencias propias de la teología, la encíclica Humani generis consideraba la doctrina del «evolucionismo» como una hipótesis seria, digna de una investigación y de una reflexión profundas, al igual que la hipótesis opuesta. Pío XII añadía dos condiciones de orden metodológico: que no se adoptara esta opinión como si se tratara de una doctrina cierta y demostrada, y como si se pudiera hacer totalmente abstracción de la Revelación a propósito de las cuestiones que esa doctrina plantea. Enunciaba igualmente la condición necesaria para que esa opinión fuera compatible con la fe cristiana; sobre este aspecto volveré más adelante.
Hoy, casi medio siglo después de la publicación de la encíclica, nuevos conocimientos llevan a pensar que la teoría de la evolución es más que una hipótesis. En efecto, es notable que esta teoría se haya impuesto paulatinamente al espíritu de los investigadores, a causa de una serie de descubrimientos hechos en diversas disciplinas del saber. La convergencia, de ningún modo buscada o provocada, de los resultados de trabajos realizados independientemente unos de otros, constituye de suyo un argumento significativo en favor de esta teoría...
A decir verdad, más que de la teoría de la evolución, conviene hablar de las teorías de la evolución. Esta pluralidad afecta, por una parte, a la diversidad de las explicaciones que se han propuesto con respecto al mecanismo de la evolución, y, por otra, a las diversas filosofías a las que se refiere. Existen también lecturas materialistas y reduccionistas, al igual que lecturas espiritualistas. Aquí el juicio compete propiamente a la filosofía y, luego, a la teología.
Pío XII había destacado este punto esencial: el cuerpo humano tiene su origen en la materia viva que existe antes que él, pero el alma espiritual es creada inmediatamente por Dios («animas enim a Deo immediate creari catholica fides nos retinere iubet»: encíclica Humani generis: AAS 42 [1950], p. 575).
En consecuencia, las teorías de la evolución que, en función de las filosofías en las que se inspiran, consideran que el espíritu surge de las fuerzas de la materia viva o que se trata de un simple epifenómeno de esta materia, son incompatibles con la verdad sobre el hombre. Por otra parte, esas teorías son incapaces de fundar la dignidad de la persona".
(Mensaje del Papa san Juan Pablo II a los miembros de la Academia Pontificia de Ciencias, 22 de octubre de 1996)

---------------------------

Discurso a la Pontificia Comisión Bíblica, 23 de abril de 1993, anunciando el documento sobre La interpretación de la Biblia en la Iglesia: AAS 86 [1994], pp. 232-243. (AAS 85 [1993], pp. 764-772,San Juan Pablo II)

-------------------------------------

"En contacto con el Corazón de Cristo, el corazón del hombre aprende a conocer la significación verdadera y única de la vida y de su destinación, a comprender el valor de una vida verdade­ramente cristiana; cómo guardarlo contra ciertas perversiones del corazón humano, y cómo hermanar el amor de Dios y el del prójimo. De esta manera - y esto es la verdadera reparación re­querida por el Corazón del Salvador - será posible construir en las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, la civilización del Corazón de Cristo".
(El papa san Juan Pablo II en su carta de 1986 de Paray-le-Monial al superior general de los Jesuitas).

 

 

La Hostia consagrada, el Sagrado Corazón de Jesús

"Cuando el sacerdote hace la elevación..., santa Gertrudis vio en ese momento a Jesús en el cielo levantarse de su trono, tomar con sus propias manos su corazón, elevarlo y presentarlo a Dios Padre, inmolándose a Sí mismo. Este acto expresa perfectamente el misterio del sacrificio renovado del Salvador mismo entre las manos del celebrante".
(Francesco Arisi, sacerdote salesiano. Il Messale Romano Completo. Torino. 1925. Págs. 30-31, nota 1).

Textos de Francisco Canals Vidal

Artículos de la revista Cristiandad de Barcelona

La tradición: su trascendencia de la historia por José Mª Petit Sullá

El sentido cristiano de la historia por José Mª Petit Sullá     

Actualidad psicológica del culto al Sagrado Corazón de Jesús por Mercedes Palet Fritschi  

La penitencia en la Iglesia

Enchiridion de indulgencias.. .... ..Constitución Apostólica Indulgentiarum Doctrina de Pablo VI sobre las indulgencias

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA DE LA CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS

DE TRISTITIA CHRISTI (LA AGONÍA DE CRISTO) de Tomas Moro

Textos de Lutero

Oración del buen humor de santo Tomas Moro

Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra (Cántico del Hermano Sol de San Francisco)

La verdadera y perfecta alegría según san Francisco de Asís

Las cinco vías o pruebas filosóficas de la existencia de Dios de santo Tomás de Aquino

Acerca de las Antinomias kantianas (I y II) Por Néstor Martínez

San José de Cupertino, 18 de septiembre, al que se le pide en los exámenes:
"Haz que me toquen en suerte puntos en los que yo esté más fuerte".

Campanadas de San Josemaría Escrivá de Balaguer

San Vicente de Lerins, Commonitorium, 23: «Quizá alguien diga: ¿ningún progreso de la religión es entonces posible en la Iglesia de Cristo? Ciertamente que debe haber progreso, ¡Y grandísimo! ¿Quién podría ser tan hostil a los hombres y tan contrario a Dios que intentara impedirlo? Pero a condición de que se trate verdaderamente de progreso por la fe, no de modificación. Es característica del progreso el que una cosa crezca, permaneciendo siempre idéntica a sí misma; es propio, en cambio, de la modificación que una cosa se transforme en otra.  Así, pues, crezcan y progresen de todas las maneras posibles la inteligencia, el conocimiento, la sabiduría, tanto de la colectividad como del individuo, de toda la Iglesia, según las edades y los siglos; con tal de que eso suceda exactamente según su naturaleza peculiar, en el mismo dogma, en el mismo sentido, según una misma interpretación»,«In eoden dogmate, eodem sensu, eademque sententia».

---------------------------

“¿Sería cristiano que yo ahora que comulgo todos los días limitase la natalidad de mis hijos por miedo a todos los inconvenientes prácticos y afectivos?" (Carmen Laforet, madre de cinco hijos).

La tercera parte del secreto de Fátima puesta por escrito por sor Lucía «por orden de Su Excelencia el Obispo de Leiria y de la Santísima Madre....» el 3 de enero de 1944

«J.M.J.

Tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria-Fátima.

Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre vuestra y mía.

Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz que es Dios: «algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él» a un Obispo vestido de Blanco «hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre». También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios.

Tuy-3-1-1944».

«La vida es demasiado breve para desperdiciarla con mala filosofía», dice el cardenal Müller sobre el ateísmo

La viña del Señor y el olivo

«Después del gran Papa Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador de la viña del Señor» (Benedicto XVI, primeras palabras alser elegido Papa, 19.04.2005.

«Se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos» (Mt 21,43).

La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel; son los hombres de Judá su plantel preferido. Esperó de ellos derecho, y ahí tenéis: asesinatos; esperó justicia, y ahí tenéis: lamentos. (Is 5,7).

La viña del Señor es la casa de Israel... Dios de los ejércitos, vuélvete: mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña, la cepa que tu diestra plantó. y que tú hiciste vigorosa. No nos alejaremos de ti: danos vida, para que invoquemos tu nombre. Señor, Dios de los ejércitos, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve (Sal 79).

Dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «... Se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos» (Mt 21, 33-43).

----------------------------------

"Os digo: «Se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos». Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que estaba refiriéndose a ellos". (Mt 21,43-45).
[Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo (Mt, 21,23)].

El olivo de Dios en el que fuimos injertados los gentiles y serán reinjertados los judíos (Rom 9 y 11)

Rom 9

Pues desearía ser yo mismo anatema, separado de Cristo, por mis hermanos, los de mi raza según la carne, - los israelitas -, de los cuales es la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto, las promesas, y los patriarcas; de los cuales también procede Cristo según la carne (Rom 9, 3-5)... No todos los descendientes de Israel son Israel (Rom 9,6)... No son hijos de Dios los hijos según la carne, sino que los hijos de la promesa se cuentan como descendencia (Rom 9,8).

Hemos sido llamados no sólo de entre los judíos sino también de entre los gentiles... (Rom 9,24)

Los gentiles, que no buscaban la justicia, han hallado la justicia -la justicia de la fe- mientras Israel, buscando una ley de justicia, no llegó a cumplir la ley. ¿Por qué? Porque la buscaba no en la fe sino en las obras (Rom 9,30-32).

Rom 11

Israel no consiguió lo que buscaba; mientras lo consiguieron los elegidos. Los demás se endurecieron (Rom 11,7)... ¿Es que han tropezado para quedar caídos? ¡De ningún modo! Sino que su caída ha traído la salvación a los gentiles, para llenarlos de celos. Y, si su caída ha sido una riqueza para el mundo, y su mengua, riqueza para los gentiles ¡qué no será su plenitud! (Rom 11,11-12)... Si su reprobación ha sido la reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre los muertos? (Rom 11,15).

Si algunas ramas fueron desgajadas, mientras tú - olivo silvestre - fuiste injertado entre ellas, hecho participe con ellas de la raíz y de la savia del olivo, no te engrías contra las ramas. Y si te engríes, sábete que no eres tú quien sostiene la raíz, sino la raíz que te sostiene (Rom 17,18)... Por su incredulidad fueron desgajadas, mientras tú, por la fe te mantienes. ¡No te engrías!; más bien, teme. Que si Dios no perdonó a las ramas naturales, no sea que tampoco a ti te perdone... Considera la bondad y la severidad de Dios: severidad con los que cayeron, bondad contigo, si es que te mantienes en la bondad; que si no, también tú serás desgajado (Rom 11,20-22).

En cuanto a ellos, si no se obstinan en la incredulidad, serán injertados; que poderoso es Dios para injertarlos de nuevo. Porque si tú fuiste cortado del olivo silvestre que eras por naturaleza, para ser injertado contra tu natural en un olivo cultivado, ¡con cuánta más razón ellos, según su naturaleza, serán injertados en su propio olivo! Pues no quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, «no sea que presumáis de sabios» [Pr 3,7]: el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que entre la totalidad de los gentiles, y así, todo Israel será salvo, como dice la Escritura: «Vendrá de Sión el Libertador; alejará de Jacob las impiedades»[Is 59,2021]. «Y esta será mi Alianza con ellos, cuando haya borrado sus pecados» [Is 27,9]. En cuanto al Evangelio, son enemigos para vuestro bien; pero en cuanto a la elección amados en atención a sus padres. Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables. En efecto, así como vosotros fuisteis en otro tiempo rebeldes contra Dios, mas al presente habéis conseguido misericordia a causa de su rebeldía, así también, ellos al presente se han rebelado con ocasión de la misericordia otorgada a vosotros, a fin de que también ellos consigan ahora misericordia. Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia. ¡Oh abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos! (Rom 11,23-32).

-----------------------------

"Te voy a entregar algunos de la Sinagoga de Satanás, de los que se proclaman judíos y no lo son, sino que mienten; yo haré que vayan a postrarse delante de tus pies, para que sepan que yo te he amado" (Ap 3, 9).

"Se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás" (Ap 2, 9).

--------------------------------

«...no está en el exterior el ser judío, ni es circuncisión la externa, la de la carne.
»El verdadero judío lo es en el interior, y la verdadera circuncisión, la del corazón, según el espíritu y no según la letra. Ese es quien recibe de Dios la gloria y no de los hombres».
(Rom 2,28-29).

-------------------------------

«Los verdaderos circuncisos somos nosotros, los que damos culto según el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús sin poner nuestra confianza en la carne».
(Fil 3,3)

-----------------------------------------

«Si de hecho se nos hubiera otorgado una ley capaz de vivificar, en ese caso la justicia vendría realmente de la ley.
»Pero, de hecho, la Escritura encerró todo bajo el pecado, a fin de que la Promesa fuera otorgada a los creyentes mediante la fe en Jesucristo.
»Y así, antes de que llegara la fe, estábamos encerrados bajo la vigilancia de la ley, en espera de la fe que debía manifestarse.
»De manera que la ley ha sido nuestro pedagogo hasta Cristo, para ser justificados por la fe.
»Mas, una vez llegada la fe, ya no estamos bajo el pedagogo.
»Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
»En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo:
»ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
»Y si sois de Cristo, ya sois descendencia de Abraham, herederos según la Promesa».
(Gal 3,21-29)

--------------------------------------

Aquel día, la raíz de Jesé se erguirá como enseña de los pueblos: la buscarán los gentiles, y será gloriosa su morada (Is 11,10).

Que él sea la bendición de todos los pueblos, y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra (Sal 72,17).

Visión de Isaías, hijo de Amos, acerca de Judá y de Jerusalén:
Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas. Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos.
Dirán: «Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor»
Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra.
Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz del Señor (Is 2, 1-5).

"Aquel día, el Señor de los ejércitos arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas las naciones. Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte» (Is 25,6-10).

----------------------------------------

Los judíos no son responsables colectivamente de la muerte de Jesús (Catecismo de la Iglesia Católica de 1992, 597-598)
"Eres tú quien lo has crucificado, deleitándote en los vicios y en los pecados", decía en la Edad Media san Francisco de Asís, como siempre nos han dicho los buenos pastores.

Catecismo de la Iglesia Católica:

597 Teniendo en cuenta la complejidad histórica manifestada en las narraciones evangélicas sobre el proceso de Jesús y sea cual sea el pecado personal de los protagonistas del proceso (Judas, el Sanedrín, Pilato), lo cual solo Dios conoce, no se puede atribuir la responsabilidad del proceso al conjunto de los judíos de Jerusalén, a pesar de los gritos de una muchedumbre manipulada (Cf. Mc 15, 11) y de las acusaciones colectivas contenidas en las exhortaciones a la conversión después de Pentecostés (cf. Hch 2, 23. 36; 3, 13-14; 4, 10; 5, 30; 7, 52; 10, 39; 13, 27-28; 1 Ts 2, 14-15). El mismo Jesús perdonando en la Cruz (cf. Lc 23, 34) y Pedro siguiendo su ejemplo apelan a "la ignorancia" (Hch 3, 17) de los judíos de Jerusalén e incluso de sus jefes. Menos todavía se podría ampliar esta responsabilidad a los restantes judíos en el tiempo y en el espacio, apoyándose en el grito del pueblo: "¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!" (Mt 27, 25), que equivale a una fórmula de ratificación (cf. Hch 5, 28; 18, 6):

Tanto es así que la Iglesia ha declarado en el Concilio Vaticano II: «Lo que se perpetró en su pasión no puede ser imputado indistintamente a todos los judíos que vivían entonces ni a los judíos de hoy [...] No se ha de señalar a los judíos como reprobados por Dios y malditos como si tal cosa se dedujera de la sagrada Escritura» (NA 4).

Todos los pecadores fueron los autores de la Pasión de Cristo

598 La Iglesia, en el magisterio de su fe y en el testimonio de sus santos, no ha olvidado jamás que "los pecadores mismos fueron los autores y como los instrumentos de todas las penas que soportó el divino Redentor" (Catecismo Romano del Concilio de Trento, 1, 5, 11; cf. Hb 12, 3). Teniendo en cuenta que nuestros pecados alcanzan a Cristo mismo (cf. Mt 25, 45; Hch 9, 4-5), la Iglesia no duda en imputar a los cristianos la responsabilidad más grave en el suplicio de Jesús, responsabilidad con la que ellos con demasiada frecuencia, han abrumado únicamente a los judíos:

«Debemos considerar como culpables de esta horrible falta a los que continúan recayendo en sus pecados. Ya que son nuestras malas acciones las que han hecho sufrir a Nuestro Señor Jesucristo el suplicio de la cruz, sin ninguna duda los que se sumergen en los desórdenes y en el mal "crucifican por su parte de nuevo al Hijo de Dios y le exponen a pública infamia" (Hb 6, 6). Y es necesario reconocer que nuestro crimen en este caso es mayor que el de los judíos. Porque según el testimonio del apóstol, "de haberlo conocido ellos no habrían crucificado jamás al Señor de la Gloria" (1 Co 2, 8). Nosotros, en cambio, hacemos profesión de conocerle. Y cuando renegamos de Él con nuestras acciones, ponemos de algún modo sobre Él nuestras manos criminales» (Catecismo Romano del Concilio de Trento, 1, 5, 11).

«Y los demonios no son los que le han crucificado; eres tú quien con ellos lo has crucificado y lo sigues crucificando todavía, deleitándote en los vicios y en los pecados»
(S. Francisco de Asís, Admonitio, 5, 3).

---------------------------------------------------------

Antes no teníais un Mesías, erais extranjeros a la ciudadanía de Israel y ajenos a las instituciones portadoras de la promesa. En el mundo no teníais ni esperanza ni Dios. Ahora, en cambio, estáis en Cristo Jesús. Ahora, por la sangre de Cristo, estáis cerca los que antes estabais lejos.
Él es nuestra paz. Él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa, derribando con su carne el muro que los separaba: el odio. Él ha abolido la Ley con sus mandamientos y reglas, haciendo las paces, para crear con los dos, en él, un solo hombre nuevo. Reconcilió con Dios a los dos pueblos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, al odio. Vino y trajo la noticia de la paz: paz a vosotros, los de lejos; paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre con un mismo Espíritu.
Por lo tanto, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo
Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.

(Efesios 2, 12-22)

El sentido de la Escritura

115 Según una antigua tradición, se pueden distinguir dos sentidos de la Escritura: el sentido literal y el sentido espiritual; este último se subdivide en sentido alegórico, moral y anagógico. La concordancia profunda de los cuatro sentidos asegura toda su riqueza a la lectura viva de la Escritura en la Iglesia.

116 El sentido literal. Es el sentido significado por las palabras de la Escritura y descubierto por la exégesis que sigue las reglas de la justa interpretación. Omnes sensus (sc. sacrae Scripturae) fundentur super unum litteralem sensum (Santo Tomás de Aquino., S.Th., 1, q.1, a. 10, ad 1). Todos los sentidos de la Sagrada Escritura se fundan sobre el sentido literal.

117 El sentido espiritual. Gracias a la unidad del designio de Dios, no solamente el texto de la Escritura, sino también las realidades y los acontecimientos de que habla pueden ser signos.

1. El sentido alegórico. Podemos adquirir una comprensión más profunda de los acontecimientos reconociendo su significación en Cristo; así, el paso del mar Rojo es un signo de la victoria de Cristo y por ello del Bautismo (cf. 1 Cor 10, 2).
2. El sentido moral. Los acontecimientos narrados en la Escritura pueden conducirnos a un obrar justo. Fueron escritos «para nuestra instrucción» (1 Cor 10, 11; cf. Hb 3-4,11).
3. El sentido anagógico. Podemos ver realidades y acontecimientos en su significación eterna, que nos conduce (en griego: «anagoge») hacia nuestra Patria. Así, la Iglesia en la tierra es signo de la Jerusalén celeste (cf. Ap 21,1- 22,5).

118 Un dístico medieval resume la significación de los cuatro sentidos:

"Littera gesta docet, quid credas allegoria,
Moralis quid agas, quo tendas anagogia"

(La letra enseña los hechos,
la alegoría lo que has de creer,
el sentido moral lo que has de hacer,
y la anagogía a dónde has de tender).

(Agustín de Dacia, Rotulus pugillaris, I: ed. A. Walz: Angelicum 6 (1929), 256)

671 El Reino de Cristo, presente ya en su Iglesia, sin embargo, no está todavía acabado "con gran poder y gloria" (Lc 21, 27; cf. Mt 25, 31) con el advenimiento del Rey a la tierra. Este Reino aún es objeto de los ataques de los poderes del mal (cf. 2 Te 2, 7) a pesar de que estos poderes hayan sido vencidos en su raíz por la Pascua de Cristo. Hasta que todo le haya sido sometido (cf. 1 Co 15, 28), y "mientras no haya nuevos cielos y nueva tierra, en los que habite la justicia, la Iglesia peregrina lleva en sus sacramentos e instituciones, que pertenecen a este tiempo, la imagen de este mundo que pasa. Ella misma vive entre las criaturas que gimen en dolores de parto hasta ahora y que esperan la manifestación de los hijos de Dios" (LG 48). Por esta razón los cristianos piden, sobre todo en la Eucaristía (cf. 1 Co 11, 26), que se apresure el retorno de Cristo (cf. 2 P 3, 11-12) cuando suplican: "Ven, Señor Jesús" (cf.1 Co 16, 22; Ap 22, 17-20).

672 Cristo afirmó antes de su Ascensión que aún no era la hora del establecimiento glorioso del Reino mesiánico esperado por Israel (cf. Hch 1, 6-7) que, según los profetas (cf. Is 11, 1-9), debía traer a todos los hombres el orden definitivo de la justicia, del amor y de la paz. El tiempo presente, según el Señor, es el tiempo del Espíritu y del testimonio (cf Hch 1, 8), pero es también un tiempo marcado todavía por la "tristeza" (1 Co 7, 26) y la prueba del mal (cf. Ef 5, 16) que afecta también a la Iglesia(cf. 1 P 4, 17) e inaugura los combates de los últimos días (1 Jn 2, 18; 4, 3; 1 Tm 4, 1). Es un tiempo de espera y de vigilia (cf. Mt 25, 1-13; Mc 13, 33-37).

El glorioso advenimiento de Cristo, esperanza de Israel

673 Desde la Ascensión, el advenimiento de Cristo en la gloria es inminente (cf Ap 22, 20) aun cuando a nosotros no nos "toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad" (Hch 1, 7; cf. Mc 13, 32). Este advenimiento escatológico se puede cumplir en cualquier momento (cf. Mt 24, 44: 1 Te 5, 2), aunque tal acontecimiento y la prueba final que le ha de preceder estén "retenidos" en las manos de Dios (cf. 2 Te 2, 3-12).

674 La Venida del Mesías glorioso, en un momento determinado de la historia se vincula al reconocimiento del Mesías por "todo Israel" (Rm 11, 26; Mt 23, 39) del que "una parte está endurecida" (Rm 11, 25) en "la incredulidad" respecto a Jesús (Rm 11, 20). San Pedro dice a los judíos de Jerusalén después de Pentecostés: "Arrepentíos, pues, y convertíos para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que del Señor venga el tiempo de la consolación y envíe al Cristo que os había sido destinado, a Jesús, a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de que Dios habló por boca de sus profetas" (Hch 3, 19-21). Y San Pablo le hace eco: "si su reprobación ha sido la reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre los muertos?" (Rm 11, 5). La entrada de "la plenitud de los judíos" (Rm 11, 12) en la salvación mesiánica, a continuación de "la plenitud de los gentiles (Rm 11, 25; cf. Lc 21, 24), hará al Pueblo de Dios "llegar a la plenitud de Cristo" (Ef 4, 13) en la cual "Dios será todo en nosotros" (1 Co 15, 28).

La última prueba de la Iglesia

675 Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (cf. Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra (cf. Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el "Misterio de iniquidad" bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne (cf. 2 Te 2, 4-12; 1Te 5, 2-3;2 Jn 7; 1 Jn 2, 18.22).

676 Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo (cf. DS 3839), sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, "intrínsecamente perverso" (cf. Pío XI, "Divini Redemptoris" que condena el "falso misticismo" de esta "falsificación de la redención de los humildes"; GS 20-21).

677 La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección (cf. Ap 19, 1-9). El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia (cf. Ap 13, 8) en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal (cf. Ap 20, 7-10) que hará descender desde el Cielo a su Esposa (cf. Ap 21, 2-4). El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final (cf. Ap 20, 12) después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa (cf. 2 P 3, 12-13).

Deuterocanónicos

El Anticristo es el colectivo que no admite a Dios y se constituye en ser supremo al no admitir nada superior

"Él, (Satán) formará una contra-iglesia que será el mono de la iglesia, porque el diablo es el mono de Dios. Tendrá todas las características de la Iglesia, pero a la inversa y vaciadas de su contenido Divino. Será el cuerpo místico del Anticristo, tan parecido externamente al Cuerpo Místico de Cristo. Luego se verificará una paradoja: las mismas objeciones con que los hombres del último siglo rechazaron a la Iglesia, serán las razones por las que aceptarán la contra-iglesia"
(Fulton Sheen: El comunismo y la conciencia de Occidente, Bobbs-Merrill, 1948, páginas 24 – 25).

--------------------------

 

Juan XXIII recordó, con aprobación, en la encíclica Ad Petri Cathedram el dicho «in necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas»:

«Como expresa el dicho popular, de diversas maneras y atribuido a diversos autores, hay que recordar, con aprobación: en lo esencial, unidad; en lo dudoso, libertad; en todo caridad».

Sólo cree de verdad el que practica lo que cree”.
San Gregorio Magno

“¿Sabéis cuál es la primera tentación que el demonio presenta a una persona que ha comenzado a servir mejor a Dios? Es el respeto humano”.
Santo Cura de Ars

El alma que venza la potencia del demonio no lo podrá conseguir sin oración ni podrá entender sus engaños sin mortificación y sin humildad”.
San Juan de la Cruz

Si no quieres sufrir no ames, pero si no amas ¿para que quieres vivir?”.
 San Agustín

Es el amor lo que da precio a todas nuestras obras; no es por la grandeza y multiplicidad de nuestras obras por lo que agradamos a Dios, sino por el amor con que las hacemos”.
San Francisco de Sales

Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad. Y sabed que acaso ganaréis más en un cuarto de hora de adoración en la presencia de Jesús Sacramentado que en todos los demás ejercicios espirituales del día.”
San Alfonso María de Ligorio

No hay sufrimiento donde reina el amor, pero si existe sufrimiento, el sufrimiento mismo se convierte en objeto de amor”.
San Agustín

La ley de Cristo, que se cumple en el amor, nos obliga a procurar la salvación de las almas más que la del cuerpo”.
San Francisco de Asís

Dios ama a cada uno de nosotros, como si sólo hubiera uno de nosotros”.
San Agustín

El grado más perfecto de humildad es complacerse en los menosprecios y humillaciones. Vale más delante de Dios un menosprecio sufrido pacientemente por su amor, que mil ayunos y mil disciplinas.”
San Francisco de Sales

El que, por obediencia, se somete al mal, está adherido a la rebelión contra Dios y no a la sumisión”.
San Bernardo

Todos los santos comenzaron su conversión por la oración y por ella perseveraron; y todos los condenados se perdieron por su negligencia en la oración. Digo, pues, que la oración nos es absolutamente necesaria para perseverar”.
Santo Cura de Ars

Si el mundo va contra la verdad, entonces Atanasio va en contra del mundo”.
San Atanasio

“¡Cuántos por el Rosario han salido del pecado! ¡Cuántos han llegado a la santidad! ¡Cuantos han conseguido con una muerte dichosa, la salvación eterna!”.
San Alfonso María Ligorio.

El amor no consiste en grandes cosas, sino en tener grande desnudez y padecer por el Amado”.
San Juan de la Cruz

La humildad, pues, nos perfecciona en lo que mira a Dios, y la mansedumbre en lo que toca al prójimo”.
San Francisco de Sales

Si hubiese en la Iglesia corazones de madre en los sacerdotes, que amargamente llorasen de ver muertos a sus espirituales hijos, el Señor, que es misericordioso, les diría lo que a la viuda de Naím: “No llores”. Y les daría resucitadas las almas de los pecadores”.
San Juan de Ávila

----------------------

Acte d'amour du Saint Curé d'Ars
Je vous aime, ô mon Dieu,
et mon seul désir est de vous aimer
jusqu'au dernier soupir de ma vie.
Je vous aime, ô Dieu infiniment aimable,
et j'aime mieux mourir en vous aimant
que de vivre un seul instant sans vous aimer.
Je vous aime, ô mon Dieu,
et je ne désire le ciel que pour avoir le bonheur
de vous aimer parfaitement.
Je vous aime, ô mon Dieu,
et je n'appréhende l'enfer que parce qu'on y aura jamais
la douce consolation de vous aimer.
Ô mon Dieu,
si ma langue ne peut dire à tout moment que je vous aime,
du moins je veux que mon cœur
vous le répète autant de fois que je respire.
Ah ! Faites-moi la grâce de souffrir en vous aimant,
de vous aimer en souffrant,
et d'expirer un jour en vous aimant
et en sentant que je vous aime.
Et plus j'approche de ma fin,
plus je vous conjure d'accroître mon amour
et de le perfectionner.
Ainsi soit-il.

----------------------------------------------------

“Es tan agradecido, que un alzar de ojos con acordarnos de Él no deja sin premio”.
Santa Teresa

Una lección del Doctor Angélico:
«Todas las obras de las virtudes no son meritorias ante Dios sino cuando son hechas para obedecerle. Pues si uno padeciera hasta el martirio, o diera a los pobres todos sus bienes, si no lo ordenara al cumplimiento de la voluntad divina, lo cual directamente pertenece a la obediencia, no tendría ningún mérito: sería como si hiciera todo eso sin caridad ( 1 Cor 13,1-3); no puede haber caridad sin obediencia» (Santo Tomás de Aquino: STh II-II,104,3).

Otra lección del Doctor Angélico:
El honor no es el premio de la virtud por el que se esfuerzan los virtuosos, sino que los hombres se lo tributan a modo de premio por no tener nada mejor que dar. Pero el premio auténtico de la virtud es la misma bienaventuranza, por la que se esfuerzan los virtuosos. Si se esforzaran por el honor, no habría virtud, sino ambición.
(Santo Tomás de Aquino. Publicado en ReL el 28 de enero de 2010 por Alfonso G. Nuño)

“Cristiano es mi nombre, y católico mi apellido (Christianus mihi nomen est; catholicus vero cognomen). El primero me denomina, mientras que el otro me instituye específicamente. De esta manera he sido identificado y registrado… Cuando somos llamados católicos, es por esta forma, que nuestro pueblo se mantiene alejado de cualquier nombre herético”
(San Paciano, obispo de Barcelona: Carta a Semproniano, hacia el año 375).

“La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía”. 
Aristóteles.

"Hazme tan pequeño, tan pequeño pueda entrar por la cerradura del sagrario y, una vez dentro, tan grande tan grande, que no pueda salir"
San Manuel González, el obispo del sagrario abandonado.

“Están pues muy equivocados los que creen y esperan para la Iglesia un estado permanente de plena tranquilidad, de prosperidad universal, y un reconocimiento práctico y unánime de su poder, sin contradicción alguna; pero es peor y más grave el error de aquellos que se engañan pensando que lograrán esta paz efímera disimulando los derechos y los intereses de la Iglesia, sacrificándolos a los intereses privados, disminuyéndolos injustamente, complaciendo al mundo ‘en donde domina enteramente el demonio’, con el pretexto de simpatizar con los fautores de la novedad y atraerlos a la Iglesia, como si fuera posible la armonía entre la luz y las tinieblas, entre Cristo y el Demonio. Son éstos, sueños de enfermos, alucinaciones que siempre han ocurrido y ocurrirán mientras haya soldados cobardes, que arrojen las armas a la sola presencia del enemigo, o traidores, que pretendan a toda costa hacer las paces con los contrarios, a saber, con el enemigo irreconciliable de Dios y de los hombres”.
San Pío X

“Retirarse ante el enemigo o callar cuando por todas partes se levanta un incesante clamoreo para oprimir la verdad, es actitud propia o de hombres cobardes o de hombres inseguros de la verdad que profesan.
La cobardía y la duda son contrarias a la salvación del individuo y a la seguridad del Bien Común, y provechosas únicamente para los enemigos del cristianismo, porque la cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos. El cristiano ha nacido para la lucha” (León XIII).

“…Existe una tendencia en las ideas y en la acción a excluir por completo a la Iglesia de la sociedad o a tenerla sujeta y encadenada al Estado. A este fin va dirigida la mayor parte de las medidas tomadas por los gobiernos. La legislación, la administración pública del Estado, la educación laica de la juventud, el despojo y la supresión de las Órdenes religiosas, la destrucción del poder temporal de los Romanos Pontífices, no tienen otra finalidad que quebrantar la fuerza de las instituciones cristianas, ahogar la libertad de la Iglesia católica y suprimir todos sus derechos…” (León XIII - Inmortale Dei)

“No preguntéis quién es el enemigo; ni qué vestidos lleva. Éste se encuentra en todas partes y en medio de todos. Sabe ser violento y taimado. En estos últimos siglos ha intentado llevar a cabo la disgregación intelectual, moral, social, de la unidad del organismo misterioso de Cristo. Ha querido la naturaleza sin la gracia; la razón sin la fe; la libertad sin la autoridad; a veces, la autoridad sin la libertad. Es un enemigo que cada vez se ha hecho más concreto con una despreocupación que deja todavía atónitos: Cristo, sí; la Iglesia, no. Después: Dios sí, Cristo no. Finalmente el grito impío: Dios ha muerto; más aún, Dios no ha existido jamás. Y he aquí la tentativa de edificar la estructura del mundo sobre fundamentos que Nos no dudamos en señalar como a principales responsables de la amenaza que gravita sobre la humanidad: una economía sin Dios, un derecho sin Dios; una política sin Dios. El enemigo se ha preparado y se prepara para que Cristo sea un extraño en la universidad, en la escuela, en la familia, en la administración de la justicia, en la actividad legislativa, en la inteligencia entre los pueblos, allí donde se determina la paz o la guerra. Este enemigo está corrompiendo el mundo con una prensa y con espectáculos que matan el pudor en los jóvenes y en las doncellas, y destruye el amor entre los esposos.” (Pío XII, alocución del 12-10-1952)

"La ley natural es, en definitiva, el único baluarte válido contra la arbitrariedad del poder o los engaños de la manipulación ideológica. El conocimiento de esta ley inscrita en el corazón del hombre aumenta con el crecimiento de la conciencia moral. Por tanto, la primera preocupación para todos, y en especial para los que tienen responsabilidades públicas, debería consistir en promover la maduración de la conciencia moral. Este es el progreso fundamental sin el cual todos los demás progresos no serían auténticos". (Benedicto XVI 12-2-2007).

San Felipe Neri era confesor de san Camilo de Lelis y como no creía en su conversión le hizo la vida imposible... San Alfonso Mª de Ligorio estuvo a punto de expulsar de los Redentoristas a san Gerardo Mayela, porque se creyó una calumnia. San Jerónimo tuvo sus encontronazos con san Ambrosio y el papa Dámaso le pidió que abandonara Roma. Los errores humanos no desmerecen la santidad de todos ellos.
(
http://www.gaceta.es/cigona/caso-livieres-apaga-04102014-1007).

"Hineni, hineni, / I’m ready, my Lord" ["Aquí estoy, aquí estoy, / estoy listo, mi Señor"].
(Leonard Cohen cantó esto en octubre de 2016;
aunque después dijo que pensaba vivir hasta los 120 años. Pero falleció el 11.11.2016 a los 82).

"Toda la obra educativa tiene que ser sostenida por el amor, el cual se debe manifestar incluso en cada corrección, y no ha de ser sustituida en modo alguno por el miedo. Además, el medio educativo más eficaz no es la instrucción, sino el ejemplo vivo; sin él, todas las palabras son inútiles." (Edith Stein)

"Si no disfrutas de lo que tienes, ¿Cómo podrías ser más feliz con más? (Anónimo)

"Es necesario pensar que la vida que nos es dada cada mañana es un milagro renovado cada día." (Anónimo)

Ante la muerte anunciada, en vez del sobrenatural "muero porque no muero" de santa Teresa, nuestra naturaleza nos lleva al "si me dicen que me voy a morir en un breve plazo, me muero ya".

 

"Dos cosas te pido,

no me las rehuses antes de mi muerte:

aleja de mí la mentira

y la palabra engañosa;

no me des pobreza ni riqueza,

déjame gustar mi bocado de pan,

no sea que llegue a hartarme y reniegue,

y diga: ¿Quién es Dios?

No sea que, siendo pobre, me dé al robo,

e injurie el nombre de mi Dios" (Proverbios 30, 7-9)

El marxismo denunciado como inhumano por Benedicto XVI

"Una parte de la estrategia marxista es la teoría del empobrecimiento: quien en una situación de poder injusto ayuda al hombre con iniciativas de caridad —afirma— se pone de hecho al servicio de ese sistema injusto, haciéndolo aparecer soportable, al menos hasta cierto punto. Se frena así el potencial revolucionario y, por tanto, se paraliza la insurrección hacia un mundo mejor. De aquí el rechazo y el ataque a la caridad como un sistema conservador del statu quo. En realidad, ésta es una filosofía inhumana. El hombre que vive en el presente es sacrificado al Moloc del futuro, un futuro cuya efectiva realización resulta por lo menos dudosa. La verdad es que no se puede promover la humanización del mundo renunciando, por el momento, a comportarse de manera humana. A un mundo mejor se contribuye solamente haciendo el bien ahora y en primera persona, con pasión y donde sea posible, independientemente de estrategias y programas de partido. El programa del cristiano —el programa del buen Samaritano, el programa de Jesús— es un «corazón que ve». Este corazón ve dónde se necesita amor y actúa en consecuencia"
(Benedicto XVI, Encíclica Deus Caritas est de 2005, nº 31 b).

----------------------------------------

"Alfonso elaboró una doctrina sobre la gracia, basada en la oración que devuelve a las almas la tranquilidad de la confianza y el optimismo de la salvación. Escribió entre otras cosas "Dios no niega a nadie la gracia de la oración, con la cual se obtiene la ayuda para vencer toda concupiscencia y toda tentación. Y digo, y repito y repetiré siempre mientras tenga vida, que toda nuestra salvación está en la oración". De donde el famoso axioma: "El que reza se salva, el que no reza se condena" (S. Alfonso M. de' Liguori, Del gran mezzo della preghiera e opuscoli affini (Opere ascetiche, II), Roma 1962, pág 171).

"La estructura de la espiritualidad alfonsiana podría reducirse a estos dos elementos: la oración y la gracia. Para San Alfonso, la oración no es un ejercicio primariamente ascético; es una exigencia radical de la naturaleza correlativa a la dinámica misma de la salvación. Y es evidente que este planteamiento hace comprender la importancia que la plegaria asume en la práctica de la vida cristiana como "el gran medio de la salvación".

"El bien de la persona consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad. La cultura contemporánea ha perdido en gran parte este vínculo esencial entre Verdad-Bien-Libertad y, por tanto, volver a conducir al hombre a redescubrirlo es hoy una de las exigencias propias de la misión de la Iglesia, por la salvación del mundo" [Beato Juan Pablo II, Discurso a algunos profesores de teología moral: AAS 78 (1986), pág. 1099. Permanece completamente actual al respecto todo lo que Pablo VI dijo al capítulo general de la Congregación de los redentoristas el 22 de septiembre de 1967: cf. AAS 59 (1967), págs. 960-963].

(San Juan Pablo II: Carta Apostólica Spiritus Dominus en el II Centenario de la muerte de san Alfonso María de Ligorio, 1 de agosto de 1987)

----------------------------------------

El papa Benedicto XVI recuerda las enseñanzas de san Alfonso María de Ligorio sobre la oración

San Alfonso María de Ligorio tuvo una visión optimista, pero realista, de los recursos de bien que el Señor da a cada hombre, explica Benedicto XVI

Spes Aedificandi en la que Juan Pablo II proclama copatronas de Europa a santa Brígida, santa Catalina de Siena y santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)

“San Jerónimo precisa incluso, en su De Viris Illustribus, cap. 3 (Migne, vol. XXIII, col. 613), que un ejemplar del Evangelio hebreo de Mateo se encontraba todavía en su tiempo (en 392) en la biblioteca de Cesarea"
(Jean Carmignac, La naissance des Évangiles synoptiques, François-Xavier de Guibert, Quatrième édition, Paris 2007, p. 67, n. 22).

----------------------------------------------------------------------

“A cada época la salva un pequeño puñado de hombres que tienen el coraje de ser inactuales”.
(G.K. Chesterton).

“La Iglesia es intolerante en los principios porque cree; pero es tolerante en la práctica porque ama. Los enemigos de la Iglesia son tolerantes en los principios porque no creen; pero son intolerantes en la práctica porque no aman”. (Reginald Garrigou-Lagrange, O.P.).

----------------------------------------------------------------------

http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20030317_ordinamento-messale_sp.html#_ftn151

Epíclesis: con la cual la Iglesia, por medio de invocaciones especiales, implora la fuerza del Espíritu Santo para que los dones ofrecidos por los hombres sean consagrados, es decir, se conviertan en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo, y para que la víctima inmaculada que se va a recibir en la Comunión sirva para la salvación de quienes van a participar en ella.

 

Quinta Instrucción “para la recta Aplicación de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II”- Liturgiam authenticam (7 de mayo de 2001)

El 20 de marzo de 2001 fue aprobada por el Santo Padre, la Congregación para el Culto Divino la promulgó el 28 de marzo de 2001, fue publicada el 7 de mayo de 2001 y entró en vigor el 25 de abril de 2001.

La Instrucción 5ª sobre el uso de las lenguas populares en las ediciones de los libros de la liturgia romana de la Congregación para el Culto Divino del 28 de marzo de 2001 [publicada el 7 de mayo de 2001] establece:

"hay que tener en cuenta la debida consideración a la manera particular de expresarse que tiene cada lengua".

La quinta Instrucción dice que "el lenguaje de estos textos no es concebido, por lo tanto, como expresión, en primer lugar, de la disposición interior de los fieles, sino más bien, como palabra de Dios revelada".

Y el Suplemento dice que "se ha visto que las traducciones de los textos litúrgicos, en varios lugares, necesitan una mejora, ya sea mediante correcciones, ya sea mediante una nueva redacción".

Y que "las palabras... no se dirigen en primer lugar a reflejar las disposiciones internas de los fieles, sino a expresar unas verdades que superan las fronteras del tiempo y del lugar. Mediante estas palabras, Dios habla"

"la traducción de los textos debe ser conforme a la sana doctrina".

 

"es preciso que se evite toda expresión ambigua".

"es preciso que la "lex orandi" sea conforme con la "lex credendi", y manifieste y corrobore la fe del pueblo cristiano"

"que el lenguaje sagrado sea conforme a su contenido dogmático".

"Al elegir los editores, a los que se encomendará la impresión de los libros litúrgicos, se debe escoger con atención, para excluir a aquellos cuyos libros son claramente conocidos, por no conformarse al espíritu y a las normas de la tradición católica".

 

391. Compete a estas mismas Conferencias de Obispos examinar con particular solicitud las traducciones de los textos bíblicos que se usan en la celebración de la Misa. Pues de la Sagrada Escritura se toman las lecturas que se explican en la homilía, se cantan los salmos y de su espíritu e inspiración están embebidas las preces y los cantos litúrgicos, para que de ella reciban su significado las acciones y los signos.[151]

Empléese un lenguaje que responda a la capacidad de los fieles y que sea apto para la proclamación pública que conserve, sin embargo, las características propias de los distintos modos de hablar contenidos en los libros bíblicos.

392. Pertenece igualmente a la Conferencia de Obispos preparar con asiduo empeño la traducción de los otros textos que también, conservada la índole de cada lengua, reproduzca plena y fielmente el sentido primigenio del texto latino. En la realización de este trabajo es conveniente considerar los diversos géneros literarios que se emplean en la Misa, como son las oraciones presidenciales, las antífonas, las aclamaciones, los responsorios, las súplicas litánicas, entre otros.

Téngase presente que la traducción de los textos no mira en primer lugar a la meditación, sino más bien a la proclamación o al canto en el acto de la celebración.

Empléese un lenguaje acomodado a los fieles de la región y, sin embargo, noble y dotado de cualidad literaria, quedando en firme como siempre, la necesidad de alguna catequesis acerca del sentido bíblico y cristiano de algunas palabras y sentencias.

Sin embargo, es mejor que en las regiones que tienen un mismo idioma, en cuanto sea posible, haya una misma traducción para los textos litúrgicos, especialmente para los textos bíblicos y para el Ordinario de la Misa.[152]

 

[151] Cfr. Concilio Vaticano II, Constitución sobre la Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium, núm. 24.

[152] Cfr. Concilio Vaticano II, Constitución sobre la Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium, núm. 36, 3.

--------------------------------------------------------------------

Monitum del Santo Oficio, el 30 de junio de 1962 sobre Teilhard de Chardin:

"Ciertas obras del P. Teilhard de Chardin, incluyendo algunas póstumas, son publicadas y encuentran una aceptación que no es desdeñable. Independientemente del debido juicio en lo que atañe a las ciencias positivas, en materias de filosofía y teología se ve claramente que las obras antes mencionadas encierran tales ambigüedades y aún errores tan graves que ofenden la doctrina católica. Por tanto los Emmos. y Rvdos. Padres de la Suprema S. Congregación del Santo Oficio exhortan a todos los Ordinarios y Superiores de Institutos religiosos, a los Rectores de Seminarios y Directores de Universidades, a defender los espíritus, particularmente los de los jóvenes, de los peligros de las obras del P. Teilhard de Chardin y de sus discípulos. Dado en Roma, en el Palacio del Santo Oficio, el 30 de junio de 1962".

«En la persecución se cierra el mundo, pero se abre el cielo. Amenaza el anticristo, pero protege Cristo. Se inflige la muerte, pero sigue la inmortalidad. ¡Qué gran dignidad y seguridad, salir contento de este mundo, salir glorioso en medio de la aflicción y la angustia, cerrar en un momento estos ojos con los que vemos a los hombre y al mundo, para volverlos a abrir en seguida y contemplar a Dios y a Cristo!… Se te arranca repentinamente de la tierra, para colocarte en el reino celestial»
(San Cipriano, Tratado a Fortunato cp. 13).

«Los castigos no vienen para la destrucción, sino para la corrección de nuestro pueblo» (2Macab 6,12).

Como enseñaba san Juan Pablo II en la carta apostólica Salvifici doloris,

«el sufrimiento debe servir para la conversión, es decir, para la reconstrucción del bien en el sujeto, que puede reconocer en esta llamada a la penitencia la misericordia divina. La penitencia tiene como finalidad superar el mal, que bajo diversas formas está latente en el hombre, y consolidar el bien tanto en uno mismo como en su relación con los demás, y sobre todo con Dios» (1984; 12).

"El Apocalipsis, sin embargo, es muy principalmente un libro de consolación, que anuncia las grandiosas y definitivas victorias de Cristo Salvador sobre todos los males del mundo, logrando que Dios reine en la tierra como reina en el cielo".

(José María Iraburu, sacerdote, 2.05.2011)

----------------------------------------------------------------------

Obrar y no sólo escuchar la palabra de Dios

 

El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre. (Mc 3,35)

«dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen» (Lc 11,28)

«No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.
Muchos me dirán aquel Día: "Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?"
Y entonces les declararé: "¡Jamás os conocí; apartaos de mí, agentes de iniquidad!"
«Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca:
cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca.
Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena:
cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina».
Y sucedió que cuando acabó Jesús estos discursos, la gente quedaba asombrada de su doctrina;
porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como sus escribas (Mt 7 21-29).

------------------------------------------

«¿Por qué me llamáis: "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo?
«Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, os voy a mostrar a quién es semejante:
Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada.

Pero el que haya oído y no haya puesto en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante se desplomó y fue grande la ruina de aquella casa».
(Lc 6,46-49).

------------------------------------------

Poned por obra la Palabra y no os contentéis sólo con oírla, engañándoos a vosotros mismos.
Porque si alguno se contenta con oír la Palabra sin ponerla por obra, ése se parece al que contempla su imagen en un espejo: se contempla, pero, en yéndose, se olvida de cómo es.
En cambio el que considera atentamente la Ley perfecta de la libertad y se mantiene firme, no como oyente olvidadizo sino como cumplidor de ella, ése, practicándola, será feliz (St 1,22-25).

--------------------------------------

Y ahora, Israel, escucha los preceptos y las normas que yo os enseño para que las pongáis en práctica, a fin de que viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que os da Yahveh, Dios de vuestros padres.
No añadiréis nada a lo que yo os mando, ni quitaréis nada; para así guardar los mandamientos de Yahveh vuestro Dios que yo os prescribo. (Dt 4,1-2)
Mira, como Yahveh mi Dios me ha mandado, yo os enseño preceptos y normas para que los pongáis en práctica en la tierra en la que vais a entrar para tomarla en posesión.
Guardadlos y practicadlos, porque ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos que, cuando tengan noticia de todos estos preceptos, dirán: «Cierto que esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente»
(Dt 4,5-6)

--------------------------------------------

"La palabra está bien cerca de ti, está en tu boca y en tu corazón para que la pongas en práctica" (Dt 30,14)

---------------------------------------------

«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos." Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres»
(Marcos 7, 6-8).

--------------------------------------------

 

“Uno de los mayores males de nuestro tiempo es la mediocridad en las cuestiones de fe. No nos hagamos ilusiones. O somos católicos o no lo somos. Si lo somos, es preciso que se manifieste en todos los campos de nuestra vida”
(Palabras pronunciadas por el beato mártir Stepinac en 1943, citadas por el papa Benedicto XVI en su visita pastoral a Croacia de 2011).

Antinatalidad y eutanasia

"los padres devorarán a sus hijos, en medio de ti, y los hijos devorarán a sus padres" (Ez 5,10).

-

por eso la conversión el día de la segunda venida de Cristo será no sólo de los hijos a los padres, sino también de los padres a los hijos:

He aquí que yo os envío al profeta Elías antes que llegue el Día de Yahveh, grande y terrible.
Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres; no sea que venga yo a herir la tierra de anatema (Za 3, 23-24).

Los libros deuterocanónicos de la Biblia

Los judíos no son responsables colectivamente de la muerte de Jesús (Catecismo de la Iglesia Católica de 1992, 597-598)
Eres tú quien lo has crucificado, deleitándote en los vicios y en los pecados, decía en la Edad Media san Francisco de Asís

Catecismo de la Iglesia Católica:

597 Teniendo en cuenta la complejidad histórica manifestada en las narraciones evangélicas sobre el proceso de Jesús y sea cual sea el pecado personal de los protagonistas del proceso (Judas, el Sanedrín, Pilato), lo cual solo Dios conoce, no se puede atribuir la responsabilidad del proceso al conjunto de los judíos de Jerusalén, a pesar de los gritos de una muchedumbre manipulada (Cf. Mc 15, 11) y de las acusaciones colectivas contenidas en las exhortaciones a la conversión después de Pentecostés (cf. Hch 2, 23. 36; 3, 13-14; 4, 10; 5, 30; 7, 52; 10, 39; 13, 27-28; 1 Ts 2, 14-15). El mismo Jesús perdonando en la Cruz (cf. Lc 23, 34) y Pedro siguiendo su ejemplo apelan a "la ignorancia" (Hch 3, 17) de los judíos de Jerusalén e incluso de sus jefes. Menos todavía se podría ampliar esta responsabilidad a los restantes judíos en el tiempo y en el espacio, apoyándose en el grito del pueblo: "¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!" (Mt 27, 25), que equivale a una fórmula de ratificación (cf. Hch 5, 28; 18, 6):

Tanto es así que la Iglesia ha declarado en el Concilio Vaticano II: «Lo que se perpetró en su pasión no puede ser imputado indistintamente a todos los judíos que vivían entonces ni a los judíos de hoy [...] No se ha de señalar a los judíos como reprobados por Dios y malditos como si tal cosa se dedujera de la sagrada Escritura» (NA 4).

Todos los pecadores fueron los autores de la Pasión de Cristo

598 La Iglesia, en el magisterio de su fe y en el testimonio de sus santos, no ha olvidado jamás que "los pecadores mismos fueron los autores y como los instrumentos de todas las penas que soportó el divino Redentor" (Catecismo Romano del Concilio de Trento, 1, 5, 11; cf. Hb 12, 3). Teniendo en cuenta que nuestros pecados alcanzan a Cristo mismo (cf. Mt 25, 45; Hch 9, 4-5), la Iglesia no duda en imputar a los cristianos la responsabilidad más grave en el suplicio de Jesús, responsabilidad con la que ellos con demasiada frecuencia, han abrumado únicamente a los judíos:

«Debemos considerar como culpables de esta horrible falta a los que continúan recayendo en sus pecados. Ya que son nuestras malas acciones las que han hecho sufrir a Nuestro Señor Jesucristo el suplicio de la cruz, sin ninguna duda los que se sumergen en los desórdenes y en el mal "crucifican por su parte de nuevo al Hijo de Dios y le exponen a pública infamia" (Hb 6, 6). Y es necesario reconocer que nuestro crimen en este caso es mayor que el de los judíos. Porque según el testimonio del apóstol, "de haberlo conocido ellos no habrían crucificado jamás al Señor de la Gloria" (1 Co 2, 8). Nosotros, en cambio, hacemos profesión de conocerle. Y cuando renegamos de Él con nuestras acciones, ponemos de algún modo sobre Él nuestras manos criminales» (Catecismo Romano del Concilio de Trento, 1, 5, 11).

«Y los demonios no son los que le han crucificado; eres tú quien con ellos lo has crucificado y lo sigues crucificando todavía, deleitándote en los vicios y en los pecados» (S. Francisco de Asís, Admonitio, 5, 3).

El Apostolado de la Oración y el Sagrado Corazón
"Dios quiso entrar en los límites de la historia y de la condición humana, tomó un cuerpo y un corazón, de modo que pudiéramos contemplar y encontrar lo infinito en lo finito, el Misterio invisible e inefable en el Corazón humano de Jesús, el Nazareno
Toda persona necesita tener un "centro" de su vida: Cristo, corazón del mundo
Os invito a renovar durante el mes de junio vuestra devoción al Corazón de Cristo
También la tradicional oración de ofrecimiento de la jornada y teniendo presentes las intenciones que propuse a toda la Iglesia". (Benedicto XVI, Angelus, 1.06.2008)

Unirse a Jesucristo en su sacrificio de la cruz y del altar

“La Cruz es el único sacrificio de Cristo «único mediador entre Dios y los hombres» (1 Tm 2,5). Pero, porque en su Persona divina encarnada, «se ha unido en cierto modo con todo hombre» (GS 22,2), Él «ofrece a todos la posibilidad de que, en la forma de Dios sólo conocida, se asocien a este misterio pascual» (GS 22,5). El llama a sus discípulos a «tomar su cruz y a seguirle» (Mt 16,24) porque él «sufrió por nosotros dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas» (1 P 2, 21). Él quiere, en efecto, asociar a su sacrificio redentor a aquellos mismos que son sus primeros beneficiarios (cf. Mc 10,39; Jn 21,18-19; Col 1,24). Eso lo realiza en forma excelsa en su Madre, asociada más íntimamente que nadie al misterio de su sufrimiento redentor (cf. Lc 2, 35): «Fuera de la Cruz no hay otra escala por donde subir al cielo» (Sta. Rosa de Lima, Vida)”.

Santa Hildegarda de Bingen amonesta al Papa

Santo Tomás de Aquino y el magisterio de la Iglesia
Durante siglos los Papas han recomendado atenerse al magisterio de santo Tomás de Aquino. Así lo dispuso también el concilio Vaticano II (OT 16). Y en 1983 el Código de Derecho Canónico ordenó que la teología dogmática, fundada en la Biblia y la Tradición, fuera estudiada «teniendo principalmente como maestro a santo Tomás» (c.252,3). Por eso es llamado el Doctor común, porque extiende su luz a todas las escuelas católicas de pensamiento. La iconografía del Doctor angélico suele poner en su pecho el sol de la Eucaristía, centro de su doctrina y devoción. Canonizado en 1323, fue declarado Doctor de la Iglesia en 1567, y Patrón de las universidades y centros católicos de estudio en 1880.
Como nos recuerda oportunamente el padre Iraburu el 15.03.2010. Y trae estos textos de santo Tomás:

Dice santo Tomás:

«El hombre necesita para vivir rectamente un doble auxilio [de Dios]. Por un lado, un don habitual [la gracia santificante] por el cual la naturaleza caída sea restaurada y, así restaurada [sanada y elevada], sea capaz de hacer obras meritorias de vida eterna, que exceden las posibilidades de la naturaleza. Y por otro lado, necesita el auxilio de la gracia [actual] para ser movida por Dios a obrar… ya que ningún ser creado puede producir cualquier acto a no ser por la virtud de la moción divina» (STh I,109,9). Por tanto, «la acción del Espíritu Santo, mediante la cual nos mueve y protege, no se limita al efecto del don habitual [gracia santificante, virtudes y dones], sino que además nos mueve y protege juntamente con el Padre y el Hijo» (I,105,5 ad 2m).

«Dios no nos justifica sin nosotros, porque por el movimiento de la libertad, mientras somos justificados, consentimos en la justicia de Dios. Sin embargo, aquel movimiento no es causa de la gracia, sino su efecto. Y por tanto toda la operación pertenece a la gracia» (I-II,111, 2 ad 2m).

«El libre albedrío es causa de su propio movimiento, pues el hombre se mueve a sí mismo a obrar por su libre albedrío. Ahora bien, la libertad no requiere necesariamente que el sujeto libre sea la primera causa de sí mismo; como tampoco se requiere para que una causa sea causa de otra el que sea su causa primera. Dios es la causa primera que mueve, tanto a la causas naturales [no libres], como a las causas voluntarias [libres]. Y de igual manera que al mover a las causas naturales no impide que sus actos sean naturales, así al mover a la voluntarias tampoco impide que sus acciones sean voluntarias [esto es, libres], sino que más bien hace que lo sean, pues Él obra en cada criatura según su propio modo de ser» (I,83,1 ad 3m).

«Algunos, que no entienden cómo Dios puede causar la moción de la voluntad en nosotros sin lesionar la libertad de la voluntad, interpretan mal [estas enseñanzas de la Escritura], entendiendo que Dios causa en nosotros el querer y el obrar en cuanto que causa en nosotros la virtud de querer [virtutem volendi, la voluntad], pero no en cuanto que nos haga querer eso o lo otro… Éstos resisten evidentemente la enseñanza de las Sagradas Escrituras. Isaías dice: “tú obras, Señor, en nosotros todo lo que nosotros hacemos” (26,12). Por tanto, no sólamente tenemos de Dios la virtud de la voluntad, sino también el querer» (CGentes 3,84). «Dios, sin duda, mueve la voluntad inmutablemente, por la eficacia de su fuerza motora; pero por la naturaleza de la voluntad movida, que está abierta a diversas acciones, no le impone una necesidad, sino que permanece libre» (De malo 6 ad 3m).

«Sólo Dios puede mover la voluntad como agente sin violentarla» (CGentes 3,88); «sólo Dios puede inclinar la voluntad, cambiándola de esto a lo otro, según su voluntad» (De veritate 22,9).

«Por parte del acto de la voluntad, Dios no ama más unas cosas que otras, porque lo ama todo con un solo y simple acto de voluntad, que no varía jamás. Pero por parte del bien que se quiere para lo amado, en este sentido amamos más a aquel para quien queremos un mayor bien, aunque la intensidad del querer sea la misma… Así pues, es necesario decir que Dios ama unas cosas más que a otras, porque como su amor es causa de la bondad de los seres, no habría unos mejores que otros si Dios no hubiese querido bienes mayores para los primeros que para los segundos» (STh I,20, 3).

Un intento de interpretación del tercer secreto de Fátima por Ratzinger en 2000

Santa Teresa de Jesús fue la verdadera promotora de la devoción a san José

Los textos del capítulo VI del Libro de la Vida de santa Teresa sobre san José han tenido "una influencia incomparable en la historia de la piedad cristiana", como dice Canals, que añade que con estos textos Santa Teresa "marca el comienzo de una nueva época en la historia de la Iglesia". De estos textos parte la costumbre, antes inexistente, de poner el nombre de José y de Josefa a los hijos como indicador de la universalización de esta devoción y patrocinio (Francisco Canals Vidal: San José en la fe de la Iglesia, pág., 90).

Selección de textos sobre san José del Libro de la Vida de santa Teresa (capítulo 6, números 6, 7 y 8):

«Y tomé por abogado y señor al glorioso San José y encomendéme mucho a él. Vi claro que así de esta necesidad como de otras mayores de honra y pérdida de alma este padre y señor mío me sacó con más bien que yo le sabía pedir. No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma; que a otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad, a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas y que quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra que como tenía el nombre de padre, siendo ayo, le podía mandar, así en el cielo hace cuanto le pide. (Leer más)

La Santa Sede demuestra que el Papa no firmó la condena a Galileo

Las cinco vías o pruebas filosóficas de la existencia de Dios de santo Tomás de Aquino

San Alfonso María de Ligorio (1696-1787), Doctor de la Iglesia, afirma la existencia de «la gracia intrínsecamente eficaz con la que nosotros infaliblemente, aunque libremente, obramos el bien… No puede negarse que San Agustín y Santo Tomás han enseñado la doctrina de la eficacia de la gracia por sí misma y por su propia naturaleza» (Tratado de la oración… II p., cp. IV).

La interpretación de la Biblia en la Iglesia. Documento de la Pontificia Comisión Bíblica de 1993

CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA DEI VERBUM  SOBRE LA DIVINA REVELACIÓN Concilio Vaticano II

Más de cien mil niños mueren por el aborto en España
«Ningún católico puede admitir en ningún caso prácticas como el aborto, la eutanasia o la producción, congelación y manipulación de embriones humanos», afirman los obispos

El obispo de Almería denuncia que el plan laico de supuesta educación sexual ha aumentado la brutal plaga de abortos

«La Carta de la Tierra, un monismo panteísta», dice Schooyans

Los 5 años de la muerte de Sor Lucía con un artículo de Monseñor Munilla

Un intento de interpretación del secreto de Fátima por Ratzinger en 2000

 

"Cuando el católico Joe Biden fue elegido vicepresidente de Barack Obama, el entonces obispo de Denver, Charles J. Chaput, hoy en Filadelfía, dijo que el apoyo dado por Biden al llamado "derecho" al aborto es una culpa pública grave y "en consecuencia, por coherencia él se debería abstener de presentarse a recibir la comunión".
Es un hecho que el pasado 19 de marzo, en la Misa de inauguración del pontificado de Francisco, el vicepresidente Biden y la presidente del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, también ella católica pro aborto, formaron parte de la representación oficial de Estados Unidos.

Y ambos dos recibieron la comunión. Pero no de las manos del papa Bergoglio, quien estaba sentado detrás del altar".
(Sandro Magister. Religión en Libertad. 9 de mayo de 2013.
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=29097 )

La Iglesia aporta la esperanza: La confesionalidad católica de todos los pueblos en el futuro será de palabra y de obra, como proclamó el Concilio Vaticano II

La nueva síntesis de fe y vida, el reinado de Dios, en las enseñanzas de la Iglesia

Los precursores de Jesucristo en su primera venida y en su segunda venida

Jesús se aplica a Sí mismo el nombre de Dios YO SOY

La rosa deshojada Santa Teresita del Niño Jesús
En memoria de Luis Creus Vidal y en oración por su alma.

La derrota de la ETA y la victoria completa

A san José de Cupertino, patrón de los estudiantes, cuya fiesta es el 18 de septiembre,
se le pide ayuda para aprobar con ésta oración:

"Haz que me toquen en suerte puntos en los que yo está más fuerte".

Carta pastoral de Monseñor Demetrio Fernández sobre el Jesús de Pagola
Publicada en diciembre de 2007 con motivo de la gran difusión del libro "Jesús. Aproximación história" de J.A Pagola

Manuel Carreira
Einstein decía que no se puede hacer ciencia si uno no comienza con la persuasión de que el mundo es algo real y ordenado
El universo no tiene explicación si no es por la presencia de un creador inteligente
Hay un paso directo de nada a algo y esto no lo puede explicar ninguna ley física
La ciencia no puede explicar cómo se ha formado la primera célula

EL PRIMADO PIDE UNA ORACIÓN POR ESPAÑA ANTE ESTA HORA CRUCIAL
El cardenal Cañizares recuerda que la doctrina de la Iglesia es que"ETA no puede ser un interlocutor político"
(2.07.2006)

ENCÍCLICAS Y OTROS DOCUMENTOS

--------------------

 

El abandono no es la inacción, sino por el contrario, aplicarse con todas las facultades a lo que Dios manda cada día

Santa Joaquina Vedruna en una carta a uno de sus nueve hijos le exhortaba al abandono en manos de la divina Providencia. Ahora se oye hablar en ambientes buenos del abandono, pero a la Providencia no se la nombra, al revés de lo que se hacía en la época de esta santa. Y Dios, Padre amoroso, cariñoso y misericordioso sigue actuando providentemente, sigue permanentemente actuando la divina Providencia.

San Claudio de la Colombière, propulsor de esta espiritualidad del abandono en la misericordia de Dios, lo concreta luminosamente en la divina Providencia. Y aclara que el abandono no es la inacción, sino todo lo contrario. Esto es muy importante tenerlo claro, porque se oye tanto decir que "lo único" que tenemos que hacer es abrirnos a la gracia, que "lo único" que tenemos que hacer es dejar actuar a la gracia, que nos podría parecer que no tenemos que hacer nada, sino que todo lo hará la gracia, menos abrirnos o abandonarnos, que eso es lo que hemos de hacer nosotros. ¡Como si abrirnos y dejar actuar a Dios no fuese también una gracia! Y algo que sólo podemos hacer movidos por la gracia. Pero es que la gracia nos hace actuar y nos mueve a no parar y a hacer todo lo que está en nuestra mano para cumplir la voluntad de Dios. Esto es lo que se ve que Jesús dice continuamente en los Evangelios: que obremos, que hagamos lo que Dios quiere, lo que Jesús manda. Dice san Claudio de la Colombiére:

"Llena de la alegría que le inspira también suaves palabras, el alma recibe con respeto esta dichosa disposición, todos los acontecimientos presentes de manos de la divina Providencia y espera todos los venideros con una dulce tranquilidad de espíritu, con una paz deliciosa. Vive como un niño al abrigo de toda inquietud. Pero esto no quiere decir que permanezca en una espera ociosa de las cosas teniendo necesidad de ellas o que descuide el aplicarse a los asuntos que se presenten. Al contrario, hace por su parte, todo lo que depende de su mano, para llevarlos bien, emplea en ellos todas sus facultades; pero sólo se da a tales cuidados bajo la dirección de Dios, no mira su propia previsión más que como sometida enteramente a la de Dios y le abandona la libre disposición de todo, no esperando otro éxito que el que está en los designios de la voluntad divina". (El abandono confiado a la divina Providencia. Ed. Balmes. Pág. 62-63).

Cristo constituyó a los Apóstoles y a sus sucesores «intérpretes auténticos de toda ley moral, es decir, no sólo de la ley evangélica, sino también de la natural»
(Beato Pablo VI, enc. Humanæ vitae 25-VII-1968, 4). [Citado por Iraburu en Infocatólica, 14.12.2012]

La esperanza es un ancla en el cielo

Como explicaba Canals, la esperanza es un ancla en el cielo. En Dios (Hb 6,19). Como ha recordado el papa Francisco recientemente (Catequesis en la audiencia general del 3 de abril se 2013), y el papa Benedicto XVI (Regina Coeli del 4 de mayo de 2008).

"La esperanza es "el ancla del alma", segura y firme, que penetra... a donde entró por nosotros como precursor Jesús" (Hb 6, 19-20)
[CIC, 1820]

Como dice san Claudio de la Colombière la certeza está en la esperanza misma, pues es Dios el que pone esta esperanza en el alma y no la pone en balde, sino para colmarla.

 

Hay que “recaptar el espíritu de la cristiandad y crear una nueva cultura cristiana”
(Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos desde 2010, antes Arzobispo de Québec y Primado de Canadá).

 

Arcángel San Miguel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, príncipe de la celestial milicia, lanza al infierno, con el divino poder, a Satanás y a otros malignos espíritus que discurren por el mundo para la perdición de las almas.

"La historia demuestra con gran claridad que las mayorías pueden equivocarse. La verdadera racionalidad no queda garantizada por el consenso".
(
Benedicto XVI, 5 de octubre de 2007W.W.LEER MÁS )

Los primeros reformadores protestantes identificaban el pecado heredado por cada hombre con la tendencia al mal, que sería insuperable (CEC Cat Igl Cat, 406)

“Nada temas, Yo reinaré a pesar de Mis enemigos y de todos aquellos que quieran oponerse
(Santa Margarita Mª de Alacoque: Autobiografía, 92).

-----------------------

Jesús a santa Margarita Mª Alacoque le suplicaba que le queramos:

Le refería el exceso de su amor a los hombres y que a cambio no recibía de ellos más que ingratitudes «lo que me es mucho más sensible --se lamentaba Jesús-- que todo lo que he sufrido en mi pasión: tanto que si me rindiesen algún retorno de amor, yo estimaría poco todo lo que he hecho por ellos, y querría, si ello se pudiera, hacer aún más; pero no tienen más que frialdades y rechazo hacia todos mis apremios».
(Bougaud: Histoire de la Bienheureuse Marguerite-Marie, pág. 243).

«Reinará por fin el divino Corazón, a pesar de los que a ello querrán oponerse. Satanás quedará confuso con todos sus partidarios. ¡Dichosos aquellos de quienes será servido para establecer su imperio! Paréceme que Él es semejante a un rey que no piensa en dar sus recompensas mientras va haciendo sus conquistas y triunfando de sus enemigos, pero sí cuando reine victorioso en su trono. El adorable Corazón de Jesús quiere establecer su reinado de amor en todos los corazones y destruir y arruinar el de Satanás». (Carta de Santa Margarita de 1690).

«Yo creo que se cumplirán aquellas palabras que hacía oír de continuo al oído del corazón de su indigna esclava, entre las dificultades y oposiciones que fueron grandes en los principios de esta devoción: “¡Reinaré, a pesar de mis enemigos y de todos aquellos que se opondrán a ello!"» (Carta de Santa Margarita de 1689 al Padre Croisset).

«Él me fortificaba con estas palabras, que oía yo en lo más íntimo de mi corazón con un regocijo inconcebible: “¡Reinaré, a pesar de mis enemigos y de todos los que a ello querrán oponerse!”» (Otra carta de Santa Margarita al Padre Croisset).

«Reinaré en España y con más veneración que en otras partes».
(Jesús al beato Bernardo de Hoyos en la acción de gracias de la misa del jueves, 14 de mayo de 1733, fiesta de la Ascensión).

--------------------

Cristo constituyó a los Apóstoles y a sus sucesores «intérpretes auténticos de toda ley moral, es decir, no sólo de la ley evangélica, sino también de la natural»
(Beato Pablo VI, enc. Humanæ vitae 25-VII-1968, 4).

"La civilización del Amor es el Reino del Corazón de Cristo"

"Sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, podrá levantarse la civilización del Amor, el Reino del Corazón de Cristo"
(San Juan Pablo II, 5.10.1986. Carta al General de la Compañía de Jesús. Insegnamenti, vol. IX/2, 1986, p. 843)

"La civilización del Corazón de Cristo"

"Sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia podrá edificarse la civilización del Corazón de Cristo"
(Benedicto XVI, 15.05.2006, Carta sobre el culto al Corazón de Jesús, repitiendo las palabras de Juan Pablo II de 5.10.1986, Insegnamenti, vol. IX/2, 1986, p. 843).

"La civilización del Amor punto de llegada de la historia humana"

"La civilización del amor debe ser el verdadero punto de llegada de la historia humana"
(San Juan Pablo II, 3.11.1991. Homilía en la Parroquia de San Romualdo de Roma. L'Oss. 21.11.91).

------------------------

--------------------------

 

El Reino con relación a Cristo y a la Iglesia

Redemptoris Missio de san Juan Pablo II, 7 12 1990

17. Hoy se habla mucho del Reino, pero no siempre en sintonía con el sentir de la Iglesia. En efecto, se dan concepciones de la salvación y de la misión que podemos llamar «antropocéntricas», en el sentido reductivo del término, al estar centradas en torno a las necesidades terrenas del hombre. En esta perspectiva el Reino tiende a convertirse en una realidad plenamente humana y secularizada, en la que sólo cuentan los programas y luchas por la liberación socioeconómica, política y también cultural, pero con unos horizontes cerrados a lo trascendente. Aun no negando que también a ese nivel haya valores por promover, sin embargo tal concepción se reduce a los confines de un reino del hombre, amputado en sus dimensiones auténticas y profundas, y se traduce fácilmente en una de las ideologías que miran a un progreso meramente terreno. El Reino de Dios, en cambio, « no es de este mundo, no es de aquí » (Jn 18, 36).

Se dan además determinadas concepciones que, intencionadamente, ponen el acento sobre el Reino y se presentan como « reinocéntricas », las cuales dan relieve a la imagen de una Iglesia que no piensa en si misma, sino que se dedica a testimoniar y servir al Reino. Es una «Iglesia para los demás», —se dice— como «Cristo es el hombre para los demás». Se describe el cometido de la Iglesia, como si debiera proceder en una doble dirección; por un lado, promoviendo los llamados «valores del Reino», cuales son la paz, la justicia, la libertad, la fraternidad; por otro, favoreciendo el diálogo entre los pueblos, las culturas, las religiones, para que, enriqueciéndose mutuamente, ayuden al mundo a renovarse y a caminar cada vez más hacia el Reino.

Junto a unos aspectos positivos, estas concepciones manifiestan a menudo otros negativos. Ante todo, dejan en silencio a Cristo: el Reino, del que hablan, se basa en un « teocentrismo », porque Cristo —dicen— no puede ser comprendido por quien no profesa la fe cristiana, mientras que pueblos, culturas y religiones diversas pueden coincidir en la única realidad divina, cualquiera que sea su nombre. Por el mismo motivo, conceden privilegio al misterio de la creación, que se refleja en la diversidad de culturas y creencias, pero no dicen nada sobre el misterio de la redención. Además el Reino, tal como lo entienden, termina por marginar o menospreciar a la Iglesia, como reacción a un supuesto «eclesiocentrismo» del pasado y porque consideran a la Iglesia misma sólo un signo, por lo demás no exento de ambigüedad.

18. Ahora bien, no es éste el Reino de Dios que conocemos por la Revelación, el cual no puede ser separado ni de Cristo ni de la Iglesia.

Como ya queda dicho, Cristo no sólo ha anunciado el Reino, sino que en Él el Reino mismo se ha hecho presente y ha llegado a su cumplimiento: « Sobre todo, el Reino se manifiesta en la persona misma de Cristo, Hijo de Dios e Hijo del hombre, quien vino "a servir y a dar su vida para la redención de muchos" (Mc 10, 45) » (Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia, 5) 22. El Reino de Dios no es un concepto, una doctrina o un programa sujeto a libre elaboración, sino que es ante todo una persona que tiene el rostro y el nombre de Jesús de Nazaret, imagen del Dios invisible (Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes sobre la Iglesia en el mundo actual, 22) 23. Si se separa el Reino de la persona de Jesús, no existe ya el reino de Dios revelado por Él, y se termina por distorsionar tanto el significado del Reino —que corre el riesgo de transformarse en un objetivo puramente humano o ideológico— como la identidad de Cristo, que no aparece ya como el Señor, al cual debe someterse todo (cf. 1 Cor l5,27).

Asimismo, el Reino no puede ser separado de la Iglesia. Ciertamente, ésta no es fin para sí misma, ya que está ordenada al Reino de Dios, del cual es germen, signo e instrumento. Sin embargo, a la vez que se distingue de Cristo y del Reino, está indisolublemente unida a ambos. Cristo ha dotado a la Iglesia, su Cuerpo, de la plenitud de los bienes y medios de salvación; el Espíritu Santo mora en ella, la vivifica con sus dones y carismas, la santifica, la guía y la renueva sin cesar (Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia, 4) 24. De ahí deriva una relación singular y única que, aunque no excluya la obra de Cristo y del Espíritu Santo fuera de los confines visibles de la Iglesia, le confiere un papel específico y necesario. De ahí también el vínculo especial de la Iglesia con el Reino de Dios y de Cristo, dado que tiene «la misión de anunciarlo e instaurarlo en todos los pueblos» (Ibid., 5) 25.

19. Es en esta visión de conjunto donde se comprende la realidad del Reino. Ciertamente, éste exige la promoción de los bienes humanos y de los valores que bien pueden llamarse «evangélicos», porque están íntimamente unidos a la Buena Nueva. Pero esta promoción, que la Iglesia siente también muy dentro de sí, no debe separarse ni contraponerse a los otros cometidos fundamentales, como son el anuncio de Cristo y de su Evangelio, la fundación y el desarrollo de comunidades que actúan entre los hombres la imagen viva del Reino. Con esto no hay que tener miedo a caer en una forma de «eclesiocentrismo». Pablo VI, que afirmó la existencia de « un vínculo profundo entre Cristo, la Iglesia y la evangelización» (Exh. Ap. Evangelii nuntiandi, 16. l.c., 15.) 26, dijo también que la Iglesia «no es fin para sí misma, sino fervientemente solícita de ser toda de Cristo, en Cristo y para Cristo, y toda igualmente de los hombres, entre los hombres y para los hombres» (Pablo VI: Discurso en la apertura de la III sesión del Conc. Ecum. Vat. II, 14 de septiembre de 1964: AAS 56 (1964), 810) 27.

La Iglesia al servicio del Reino

20. La Iglesia está efectiva y concretamente al servicio del Reino. Lo está, ante todo, mediante el anuncio que llama a la conversión; éste es el primer y fundamental servicio a la venida del Reino en las personas y en la sociedad humana. La salvación escatológica empieza, ya desde ahora, con la novedad de vida en Cristo: «A todos los que la recibieron les dio el poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre» (Jn 1, 12).

La Iglesia, pues, sirve al Reino, fundando comunidades e instituyendo Iglesias particulares, llevándolas a la madurez de la fe y de la caridad, mediante la apertura a los demás, con el servicio a la persona y a la sociedad, por la comprensión y estima de las instituciones humanas.

La Iglesia, además, sirve al Reino difundiendo en el mundo los «valores evangélicos», que son expresión de ese Reino y ayudan a los hombres a acoger el designio de Dios. Es verdad, pues, que la realidad incipiente del Reino puede hallarse también fuera de los confines de la Iglesia, en la humanidad entera, siempre que ésta viva los «valores evangélicos» y esté abierta a la acción del Espíritu que sopla donde y como quiere (cf. Jn 3, 8); pero además hay que decir que esta dimensión temporal del Reino es incompleta, si no está en coordinación con el Reino de Cristo, presente en la Iglesia y en tensión hacia la plenitud escatológica (Pablo VI, Exh. Ap. Evangelii nuntiandi, 34: l.c, 28) 28.

Las múltiples perspectivas del Reino de Dios (Comisión Teológica Internacional, Temas selectos de eclesiología en el XX aniversario de la clausura del Conc. Ecum. Vat. II (7 de octubre de 1985), 10: «Indole escatológica de la Iglesia: Reino de Dios e Iglesia») 29 no debilitan los fundamentos y las finalidades de la actividad misionera, sino que los refuerzan y propagan. La Iglesia, es sacramento de salvación para toda la humanidad y su acción no se limita a los que aceptan su mensaje. Es fuerza dinámica en el camino de la humanidad hacia el Reino escatológico; es signo y a la vez promotora de los valores evangélicos entre los hombres (Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 39) 30. La Iglesia contribuye a este itinerario de conversión al proyecto de Dios, con su testimonio y su actividad, como son el diálogo, la promoción humana, el compromiso por la justicia y la paz, la educación, el cuidado de los enfermos, la asistencia a los pobres y a los pequeños, salvaguardando siempre la prioridad de las realidades trascendentes y espirituales, que son premisas de la salvación escatológica.

La Iglesia, finalmente, sirve también al Reino con su intercesión, al ser éste por su naturaleza don y obra de Dios, como recuerdan las parábolas del Evangelio y la misma oración enseñada por Jesús. Nosotros debemos pedirlo, acogerlo, hacerlo crecer dentro de nosotros; pero también debemos cooperar para que el Reino sea acogido y crezca entre los hombres, hasta que Cristo «entregue a Dios Padre el Reino» y «Dios sea todo en todo» (1 Cor 15, 24.28).

-------------------------------------

Cuán semejante a los latrocinios son los reinos sin justicia
Sin la virtud de la justicia, ¿qué son los reinos sino unos execrables latrocinios? Y éstos, ¿qué son sino unos reducidos reinos? Estos son ciertamente una junta de hombres gobernada por su príncipe la que está unida entre si con pacto de sociedad, distribuyendo el botín y las conquistas conforme a las leyes y condiciones que mutuamente establecieron. Esta sociedad, digo, cuando llega a crecer con el concurso de gentes abandonadas, de modo que tenga ya lugares, funde poblaciones fuertes, y magnificas, ocupe ciudades y sojuzgue pueblos, toma otro nombre más ilustre llamándose reino, al cual se le concede ya al descubierto, no la ambición que ha dejado, sino la libertad, sin miedo de las vigorosas leyes que se le han añadido; y por eso con mucha gracia y verdad respondió un corsario, siendo preso, a Alejandro Magno, preguntándole este rey qué le parecía cómo tenía inquieto y turbado el mar, con arrogante libertad le dijo: y ¿qué te parece a ti cómo tienes conmovido y turbado todo el mundo? Mas porque yo ejecuto mis piraterías con un pequeño bajel me llaman ladrón, y a ti, porque las haces con formidables ejércitos, te llaman rey. (San Agustín La Ciudad de Dios, Libro 4, Cap 4).

-------------------------------------

 

Jacinto Verdaguer a la Inmaculada, reina de España

Oh Verge Immaculada,
per vostra Concepció,
d´Espanya Reina amada,
salvau vostra nació.

Concebuda sou Maria,
és lo càntic celestial,
que la terra al cel envia
com un himne triomfal.
Concebuda sou Maria,
sens pecat original.

Vós, Maria, sou l´estrella,
que guià Espanya al Nou Món,
la de l´alba hermosa i bella
de la glòria que se´ns pon.
Oh Maria, hermosa estrella
resplendiu d´Espanya al front.

Quan sa Reina era Maria,
nostre regne era el més gran:
sa bandera el món cobria
des d´Amèrica a Lepant.
Si a regnar torna Maria,
ses grandeses tornaran.

Vós d´Espanya sou la glòria,
Vós lo sol del Principat:
nostra pàtria i nostra història
Vós, oh Verge ens ho heu donat:
tronos són de vostra glòria
Covadonga i Montserrat.

Patrimoni ets de Maria
Oh d´Espanya hermós país!
Més avui l´error hi nia
Que et farà poble infeliç
Oh ! xafau-li el cap, Maria
que és la serp del paradís
Oh Virgen Inmaculada
por tu santa Concepción
de España, oh Reina amada,
salva ya a tu nación.

Concebida eres María
es el canto celestial
que la tierra al cielo envía
como un himno triunfal.
Concebida eres María
sin pecado original.

Tú María eres la estrella
que guió a España a Ultramar,
la del alba hermosa y bella
que a gloria nos fue a guiar.
Oh María, hermosa estrella
Ven a España a iluminar.

Cuando reinaba María,
nuestro reino daba espanto:
su enseña el mundo cubría
desde América a Lepanto.
Si a reinar vuelve María,
nuestro reino será santo.

Tú de España eres la gloria,
Tú el sol de este Principado:
nuestra patria y nuestra historia
Tú nos las has otorgado:
vivo está en nuestra memoria
el amor de tu cuidado.

¡Patrimonio es de María,
de España el bello país!
Pero hoy aquí el error anida
que lo hará un pueblo infeliz.
¡Oh, aplástalo ya María
,
que es de la sierpe cerviz!

---------------------------------------