... Artículos....Textos .... .INDEX

Ejemplo 2 de la dialéctica como álgebra de la revolución, la transición de la dictadura franquista a la pseudodemocracia en España:

Muerto Franco en 1975 y borboneado Arias en 1976, los franquistas propugnan "la reforma" (TESIS). Frente a esto los antifranquistas propugnan "la ruptura" como ANTÍTESIS.

En 1977-1982 se produce la SÍNTESIS: "La reforma es la ruptura", sentencia el jefe del PSOE cuando se ve dueño del poder que le entregan los franquistas al final del proceso.

El presidente del gobierno Adolfo Suárez, que procedía del Movimiento franquista, de los azules tecnocratizados, propugnaba la democratización mediante "la reforma", consistente en utilizar las propias leyes e instituciones franquistas para eliminarlas en la transición a la democracia liberal.
Por contra, la oposición antifranquista propugnaba "la ruptura", consistente en suprimir ya en el punto de partida esas leyes e instituciones de Franco y sustituir a los personajes que estaban en el poder por un gobierno provisional, en el que ellos, los izquierdistas, se autonombrarían gobierno, como los que se autonombraron gobierno cuando la proclamación de la II República.

La "reforma" era un invento/falacia del franquista Torcuato Fernández-Miranda, según el cual se podían cambiar todas las leyes fundamentales franquistas, dentro de la propia legalidad franquista, sin más que someterlas a referéndum. Se basaba en que el artículo 10 de la Ley de Sucesión de 1947 ponía como requisito un referéndum para derogar o cambiar una ley fundamental.

Artículo décimo.—Son Leyes fundamentales de la nación: el Fuero de los Españoles, el Fuero del Trabajo, la Ley Constitutiva de las Cortes, la presente Ley de Sucesión, la del Referéndum Nacional y cualquiera otra que en lo sucesivo se promulgue confiriéndola, tal rango.
Para derogarlas o modificarlas será necesario, además del acuerdo de las Cortes, el referéndum de la nación.

Dándole la vuelta, se convertía en la falacia de que se podía derogar o modificar cualquier ley fundamental mediante el legalismo de aplicar al pie de la letra el artículo 10 de la Ley de Sucesión de 1947 y hacer aprobar por referéndum el cambio o la sustitución por una ley contraria. Como si estuviese establecido que cualquier cosa se puede poner a votación vinculante, excepto esto, claro está. Y que una votación es omnipotente para cambiar incluso la naturaleza o declarar que la naturaleza es un constructo o que no existe. Es decir, lo mismo que la ideología de género o el dogma del relativismo, que dogmatiza que todo es relativo excepto esto, que es absoluto. En el manual que explica los poderes del parlamento británico se dice que pueden hacer todo excepto cambiar un hombre en mujer. Esto ya se ha hecho en todos los parlamentos en virtud del dogma de la ideología de género. Pues bien, se basaba en el mismo tipo de dogma relativista o de género o de democracia absoluta la "reforma" de los franquistas para ir "de la ley a la ley", decían los franquistas que impusieron la actual democracia, y cambiar el régimen de la dictadura de Franco, por un régimen liberal -apto para un gobierno socialista o comunista inclusive- en virtud de las mismas leyes dictatoriales franquistas. No se había hecho una votación previa que aprobase que las votaciones siguientes serían vinculantes, ni previamente una votación vinculante que estableciese y aprobase vinculantemente que esa votación previa sería vinculante. Ni otra previa a la previa a la previa que estableciese que la previa fuese vinculante, etc. Porque es imposible. Son dogmas absolutos, autoafirmados y autofundados. Democracia absoluta, el más absoluto de los sistemas, sin excluir ninguno. Pseudodemocracia.
Porque para que haya democracia, los políticos no pueden ser ajenos a la ética o moral, ni tampoco los ciudadanos votantes. No es lícito votar cualquier cosa. no es lícito votar y llevar al poder a genocidas que se crean con derecho a matar a los judíos. No les convierte en demócratas ganar elecciones. Y el sistema se convierte en antidemocracia. Como el régimen que permite matar a los niños en el vientre de su madre. Aunque salga de un referéndum. No es democracia aunque salga de un referéndum. Aunque dijera un franquista o millones de ellos que bastaba el referéndum para convertir en ley cualquier cosa, no es verdad. Para que sea ley, tiene que ser conforme a la moral. Para que sea lícito votala, ha de ser conforme a la moral. Y no es legítimo el poder de un politico corrupto, o genocida exterminador de judíos, aunque haya llegado al poder mediante unas elecciones; ni es lícito votar en referéndum que se establezca un régimen en el que puedan llegar al poder genocidas de los judíos, o que no impidan que se pueda matar impunemente a los niños en el vientre de su madre. Aunque ese régimen lo impusieran los franquistas dominantes del momento y le llamasen democracia a su imposición. Aunque lo repitieran los antifranquistas y ocupasen ese poder tan absoluto con el que hasta diesen licencia para matar a los niños en el vientre de su madre. Ese régimen es pseudodemocracia; democracia absoluta, el más absoluto de los sistemas, sin excluir ninguno.

La ley para la Reforma Política de 1977 presentada como proyecto por Adolfo Suárez establece la convocatoria por sufragio universal de elecciones a Cortes Constituyentes, destinadas a cambiar las Leyes Fundamentales del régimen de Franco por la Constitución de un régimen de democracia liberal.
Es aprobada por las Cortes, que son las que proceden de la época y del régimen franquista,
las Cortes de los franquistas, el dieciocho de noviembre de mil novecientos setenta y seis, con 425 votos a favor, 59 votos en contra y 13 abstenciones; y es sometida a ese referéndum convocado por Suárez.
Los partidos de la oposición antifranquista siguen propugnando la ruptura y piden ahora la abstención en el referéndum. Los políticos franquistas en el poder propugnan la reforma y para ello piden el sí en el referéndum.
Celebrado el 15.12.1976
, la abstención es el 22'6%, frente a una participación del 77'4%, de la cual el 94% vota afirmativamente a la ratificación de esa ley.

Pero además de esa ratificación, este resultado significa que la oposición antifranquista, que hablaba siempre en nombre del pueblo, tenía poco apoyo de la población, porque esa oposición antifranquista, compuesta por los socialistas, los comunistas, los nacionalistas antiespañoles, etc., sólo había conseguido ese porcentaje de abstención del 22'4%, del que hay que descontar la abstención técnica (del 10 al 15% como mínimo).

Esto significa que el propio Adolfo Suárez, cabeza visible de los políticos franquistas, heredando todo lo que era el franquismo sociológico, contaba con un apoyo que triplicaba el de todos los partidos de la oposición juntos.

Adolfo Suárez es la cabeza visible de los políticos franquistas en el poder. Pero entre bastidores están los que quieren y creen manejarlo. Franquistas, mucho más importantes, en su percepción, como Torcuato Fernández-Miranda, inventor de la falacia de la "reforma", antiguo preceptor del rey Juan Carlos, y éste mismo, impulsor de ese invento/falacia.

Aparentemente no podía haber ruptura, porque la oposición antifranquista había demostrado que no tiene fuerza para imponerla ni apoyo popular para conseguirla.

Pero habrá ruptura, porque el pueblo una vez más no cuenta, y los políticos franquistas iban a seguir imponiendo, desde 1977 hasta 1982, todo lo que quisieron los antifranquistas para que les aceptasen como demócratas de toda la vida. Hasta que al final, los socialistas reciban el poder en 1982. Y su jefe, Felipe González, sentenciará después: "la reforma es la ruptura".

En el referéndum había ganado la reforma, pero esa reforma era e iba a ser la ruptura. He ahí la síntesis. Voila. Or da go. Por obra y gracia de la derecha, como siempre. En este caso por obra y gracia de los franquistas.

Eso no quiere decir que habían ganado los franquistas, al contrario. Ni siquiera que habia ganado Suárez, ni Juan Carlos, ni Torcuato; pobretes. Era un asunto de eficacia de la imposición de un régimen de democracia liberal, apto para tener en el poder soacialistas, comunistas y desmembradores o separatistas. Imponer un régimen así partiendo de la Cruzada de 1936 les pareció posible a los que mandaban si los cambios los hacían los que tenían el poder: primero Franco; y después de Franco los franquistas.

Los vaticanistas no fueron decisorios, aunque hacía tiempo que "exigían" los mismos cambios; y después trataron en vano de que se les reconociese como mérito por los nuevos dueños del poder, cuando fueron a por ellos confundiéndolos con la Iglesia.

------------------

Dos pasos para delante: la ruptura: eliminación ya inicialmente de todas las leyes vigentes y defenestración de todos los cargos empezando por el rey Juan Carlos. Un paso para atrás: solamente la reforma: eliminación de las leyes franquistas, pero desde esas propias leyes; y realizada por los propios franquistas a los que se "permitiría" mantenerse en sus cargos, incluyendo al rey Juan Carlos. Realización de los franquistas en 1977-1982 que los antifranquistas (izquierdistas y separatistas) toman como un primer paso. Y plantean nuevos pasos posteriormente. Los separatistas aceptan como primer paso estatutos de autonomía derivados del confuso "estado de las autonomías".

La segunda transición es mirando a 1936: el Frente Popular a perpetuidad. Todo va a ser zona roja para siempre.

La segunda transición la plantean los antifranquistas en 2003 con el Pacto de El Tinell. La emprenden en 2004, tras la voladura de los trenes de Atocha y la consiguiente llegada al poder del PSOE de R. Zapatero, pero quedó aparcada por la crisis política de 2005, a causa del fracaso de R. Zapatero ante la ETA, y por la necesidad de afrontar la crisis económica desencadenada en 2007, de lo que se tuvo que ocupar Rajoy tras la caída de R. Zapatero en 2011. Se reinició en 2018 tras la defenestración de Rajoy y la nueva llegada del PSOE al poder, en este caso con Sánchez. Tras el impacto de la crisis del covid 19, se plantea en 2021 un nuevo reinicio a nivel mundial.

-------------

Lenin, que actuaba con la convicción de que "la dialéctica es el álgebra de la revolución", proclamaba la eficacia de la táctica de "dos pasos adelante y uno atrás".
La eficacia se la ha dado, con su praxis
del mal menor como una estructura de pecado, la pseudoderecha siempre dispuesta a asumir como un bien el mal menor de cada etapa.
A "ellos" les basta con exigir que se den dos pasos hacia las aberraciones, y después aceptar que sólo se dé uno. De momento.

La dinámica del mal menor manejada con la táctica de dos pasos adelante y uno atrás, funciona según la dialéctica hegeliana, el álgebra de Lenin.

Porque en cada fase se da a elegir como posturas enfrentadas, el mal menor y el mal mayor. Y porque los de la pseudoderecha no actúan según Dios, sino según ellos mismos, como si Dios no existiera.

El mal menor como una estructura de pecado...La dinámica del mal menor es una estructura de pecado. .Estructuras de pecado... La dialéctica es el álgebra de la revolución....La dialéctica hegeliana y la ley del aborto .. Artículos...Textos .. .INDEX